El autismo es calificado como un amplio trastorno neurológico a nivel cognitivo-conductual que altera tres área específicas del desarrollo: comunicación verbal y no verbal, socialización y las conductas repetitivas que constantemente son características que van a acompañar a los personas en toda su vida, explica Álvarez.
Los niños que son diagnosticados con autismo sufren de limitaciones sociales y de comunicación, lo cual les impide mantener contacto visual, seguir instrucciones, falta de atención al entorno, niños que tienen fijaciones con la comida y objetos, niños que son sensibles a los ruidos, el ambiente, las personas o los lugares; además de realizar movimientos repetitivos involuntarios.
Para ello explica Gina Boyat de la clínica CEFOI, es necesario que los padres y madres de familia estén atentos al desarrollo de sus hijos desde edades tempranas.