Las hermanas Ernestina Serrano Cruz, de 7 años, y Erlinda, de 3 años, fueron desaparecidas por militares del Batallón Atlácatl durante la guerra.
Por este caso, en 2005, la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Estado salvadoreño, por la violación a la integridad personal de la familia Serrano Cruz, así como por la violación a las garantías judiciales y la protección judicial.
Fue la primera sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y a la fecha el caso sigue sin investigarse, ni resolverse. Gobiernos y partidos políticos, sin excepción, desde los Acuerdos de Paz han negado la existencia de la niñez desaparecida, afirma Eduardo García, de la asociación Pro-Búsqueda.