Integrantes de la organización Comunidades de Fe Organizadas en Acción, COFOA, se manifestaron frente al Ministerio de Obras Públicas, en diferentes puntos del país, para exigir se agilice el proceso de regulación y legalización de sus propiedades.
Josué Morales, jurídico de COFOA, explicó que son aproximadamente unas 300 mil familias las que no tienen escrituras de sus terrenos, pese a que ya pagaron en su totalidad.
El limbo jurídico de estas familias comenzó en 2012, dijo Morales, cuando la Asamblea Legislativa por medio de Dictamen Legislativo remitió al presidente de la República el proyecto de “Ley de Lotificaciones y Parcelaciones para Uso Habitacional”, el cual fue sancionado y entró en vigencia plena, contando con un régimen ordinario y uno transitorio. El propósito de este último era obligar a las empresas a regularizar a las lotificaciones que hasta la fecha no contaban con permisos, planos, entre otros requerimientos catastrales.
Así como también, aquellas lotificadoras que tenían problemas de legalización, tales como aceptaciones de herencia o gravámenes en los inmuebles de las lotificaciones, sin embargo, a los primeros años de vigencia, dicha ley no tuvo los resultados esperados.
En 2017, la comisión de Obras Públicas, Transporte y Vivienda de la Asamblea Legislativa inició el estudio de un conjunto de reformas a dicha normativa, con la cual se pretendía agilizar el trámite para que familias de escasos recursos económicos pudieran legalizar sus tierras, subsanando las deficiencias de la anterior ley, pero esas reformas tampoco tuvieron los resultados esperados.
En 2018 finalizó el régimen transitorio de la Ley de Lotificaciones y Parcelaciones para Uso Habitacional, pero los diputados solo prorrogaron dicho régimen por dos años más, que finalizó en 2020, quedando solo vigente el régimen ordinario de la ley, sin lograr que las empresas lotificadoras cumplan con sus obligaciones.