“Cuando uno anda manejando anda con el cajón en la mano”, esa es la frase que uno de los motoristas expresó en el marco del paro de labores de la Ruta 39 que este lunes decidió no salir a trabajar por amenazas de grupos pandilleriles. 15 unidades de la Ruta 39, que hacen su recorrido de Huizucar a San Salvador, se han ido a paro de labores indefinidas debido al incremento de la extorsión. Desde el pasado 28 de febrero el servicio de buses en la zona es irregular y ahora la coyuntura se ha vuelto insostenible, por lo que tomaron la decisión de apagar los motores.
De acuerdo con los motoristas de las unidades, la ruta está pasando por momentos difíciles debido a que la pandemia de la covid-19 ha afectado el servicio, pues son menos los usuarios y las ganancias son mínimas. No pueden pagar un incremento de la extorsión.