La destrucción ambiental continúa sin parar. Habitantes de la zona sur de San Salvador denuncian que las cordilleras del Bálsamo y del Cerro San Jacinto están bajo amenazas, ya que hay proyectos urbanísticos que están ocasionando tala de árboles, desplazamiento de animales y cambiando el agua por cemento, dijo Emma García, del CESTA.
Patricia Zuleta, habitante de San Salvador, dijo que estos proyectos tienen un año de haber iniciado, sin embargo debido a las lluvias ha quedado evidenciado que es una zona inestable, a tal punto que ya se han reportado derrumbes de piedras y lodo.
Zuleta dice que las empresas constructoras han visto en el río Cuapa un blanco perfecto para descargar las aguas grises de las residenciales que se construyen, sin embargo con ello se destruye una reserva importante de agua.
Cuando se construyó la Residencial Santorini también se bloqueó el río Aguachía y cuando llueve esa parte se inunda, dijo Patricia Zuleta. Temen que lo mismo suceda con el afluente del río Cuapa y que afecte a unas 30 comunidades de Santo Tomás y San Marcos, incluso los habitantes de Joya Grande en las riberas del lago de Ilopango saldrían afectados.