El conflicto armado salvadoreño desangró a la sociedad por 12 años. En 1992, de manera negociada, se firmó la paz y se logró poner fin a una guerra civil que ya había cobrado la vida de más de 75 mil personas, según datos de la Comisión de la Verdad.
Durante la guerra, según investigaciones, en términos de destrucción de infraestructura se pueden contabilizar unos mil 500 millones de dólares, junto a ello, la economía salvadoreña tuvo un decrecimiento, a tal punto que se llegó a niveles de los años 50, señala la economista Julia Evelyn Martínez.
Los Acuerdos de Paz han permitido cambios grandes en materia de democracia, de defensa a los derechos humanos, la desmilitarización y la eliminación de cuerpos represivos como la Guardia Nacional y la Policía de Hacienda.
Sin embargo, el tema económico quedó relegado dentro de los acuerdos, explica la economista Martínez. No se priorizó un proyecto de desarrollo económico y social que fuera inclusivo y que tuviera la capacidad de la redistribución de la riqueza de manera justa.