Los artistas, malabaristas, comerciantes, estatuistas, integrantes de orquestas, carrozas, agrupaciones musicales, payasos, comediantes, solistas, músicos, mariachis, grupos de danzas, de eventos de belleza, vendedores informales, entre otros, calificaron como “ilógico” que el gobierno no ha prohibido la concentración masiva de personas en eventos deportivos o en bares y restaurantes; pero si ha prohibido las fiestas patronales o eventos públicos en menor escala.
Los afectados presentaron un escrito a los parlamentarios para pedirles que deroguen el decreto o se les dé opciones de trabajo, dijo Walter Miranda organizador de eventos.