De acuerdo con el informe, otra de las amenazas para la región centroamericana es el aumento de la población con actitudes contradictorias con la democracia.
El investigador Mora, politólogo a cargo de este análisis, explicó que cuanto más crezca este grupo, más vulnerable es la democracia en cada país.
Estas personas se identifican como supuestos simpatizantes de la democracia, pero muestran baja tolerancia política con respecto a quienes piensan o tienen valores distintos a los suyos.
En Guatemala, Honduras y El Salvador esa proporción representa entre el 33% y el 38% de sus poblaciones, mientras que en Costa Rica es del 28,2% y en Nicaragua del 25,7%, dijo Alberto Mora.