El Gobierno ha presentado un paquete de reformas a la Ley de Acceso a la Información Pública relacionadas a la clasificación de información oficiosa como reservada; el proceso de elección de comisionados para el Instituto de Acceso a la Información Pública, IAIP; la extensión de los plazos para la respuesta a las solicitudes de información y el otorgamiento de más atribuciones al presidente del Instituto.
Para la directora de Fortalecimiento Institucional del Estado, Transparencia y Anticorrupción de la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho, FESPAD, Loyda Robles, estas reformas son parte de una cultura de opacidad del actual Gobierno.
Robles argumenta que, en la práctica, se ha obstaculizado el acceso a la información pública a la ciudadanía, se hizo caso omiso al informe de la Comisión Internacional contra la Impunidad, CICIES, que revelaba casos de corrupción en el actual Gobierno y posteriormente se dio el cierre de dicha instancia. Y a partir del 1 de mayo se han aprobado leyes en la Asamblea Legislativa que abren las puertas a la corrupción y se ha capturado a la Corte Suprema de Justicia.
En este contexto, Robles afirma que la ciudadanía debe poner a prueba las instituciones del Estado y, si no funcionan, se debe recurrir a instancias internacionales.