Es una historia de familia y cocina. Durante más de 70 años, en un pequeño pueblo de Indre, tres generaciones se han sucedido al frente del restaurante ‘La Promenade’. Nació en 1960, cuando Lucienne creó un pequeño bistró. Luego, Jacky, el hijo, tomó el relevo y ganó la primera estrella Michelin en 1989. Y es hoy el nieto, Fabrice, quien vela por este patrimonio gastronómico. Una conmovedora historia familiar cuyas mejores páginas quizás aún están por escribirse.