Nuestra humanidad es frágil vasija de barro, pero tenemos a nuestro Señor Jesús quien nos quiere usar para compartir las buenas nuevas, él no busca perfección, él quiere usarnos para mostrar su poder.
Nuestra humanidad es frágil vasija de barro, pero tenemos a nuestro Señor Jesús quien nos quiere usar para compartir las buenas nuevas, él no busca perfección, él quiere usarnos para mostrar su poder.