Si fijamos nuestra mirada en Jesús crucifucado y resucitado, todo va a empezar a cobrar sentido. Podemos confiar en Dios quien es bueno y tiene un plan.
Si fijamos nuestra mirada en Jesús crucifucado y resucitado, todo va a empezar a cobrar sentido. Podemos confiar en Dios quien es bueno y tiene un plan.