Vergonzoso.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha salido rápidamente a desmarcarse de cualquier responsabilidad política al conocerse la tragedia en Adamuz.
El ministerio que dirige Puente, que pasa más tiempo tuiteando e insultando que gestionando, ha ignorado y despreciado todas las denuncias de fallos y vibraciones en ese tramo. Hay que recordar que incluso los propios maquinistas habían alertado del estado de las vías.