
Sign up to save your podcasts
Or


Hoy la calle los sentencia.La situación de Ceuta es insostenible.Y Pedro Sánchez, en una mezcla pasmosa de inutilidad y pésimo cálculo político, ha intentado aprovechar políticamente esta crisis para tapar la inmundicia de la corrupción de su Gobierno, su partido y su círculo íntimo.El presidente del Gobierno y su ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, han mentido desde el primer minuto.
La crisis de Ceuta solo ha empeorado.La invasión de la ciudad autónoma del pasado 30 de julio es un ataque frontal contra la soberanía y la integridad territorial españolas, y lo lógico sería que el Gobierno hubiese reaccionado con firmeza desde el primer momento.
La crisis migratoria desatada el 30 de julio de 2026 en Ceuta, con la entrada masiva de decenas de miles de personas desde Marruecos y la posterior inacción del Gobierno de Pedro Sánchez, se ha convertido en el mayor varapalo político de la legislatura para el sanchismo.
Las últimas encuestas publicadas este fin de semana confirman el hundimiento del PSOE y el fuerte impulso de VOX, que en uno de los sondeos alcanzaría los 63 escaños.
Que tiempo aquellos en los que en España sólo había un tonto en cada pueblo.
Hoy, con Sánchez en La Moncloa y el régimen repartiendo pienso oficial entre los adictos, hay al menos dos o tres por tertulia televisiva.
Ceuta no aguanta más.
Concretamente sus 80.000 habitantes que tienen que sufrir la presencia aún de miles de invasores que no han vuelto por donde entraron hace ya casi un mes.
La cuestión está ahí. Desde 2021, y de forma más intensa en el verano de 2026, las relaciones entre España y Marruecos han mostrado un patrón claro: Rabat dispone de herramientas de presión asimétricas que Madrid ha preferido gestionar con cautela, a veces con cesiones relevantes y casi siempre evitando la escalada.
En mayo de 2021, tras la hospitalización en España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, Marruecos relajó los controles fronterizos y miles de personas entraron en Ceuta en pocas horas. El episodio se resolvió meses después con el giro histórico de Pedro Sánchez: España abandonó su neutralidad tradicional y pasó a considerar el plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental como “la base más seria, realista y creíble”.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, admitió en una comparecencia en el Congreso de los Diputados que el Ejecutivo de Pedro Sánchez recibió alertas previas sobre el riesgo de una entrada masiva de inmigrantes irregulares en Ceuta.
Según detalló, los servicios de inteligencia y las autoridades de la frontera alertaron con antelación de movimientos inusuales en el lado marroquí, pero las medidas de refuerzo no se activaron a tiempo.Robles ha asegurado que "había indicios claros" de que se estaba preparando una afluencia descontrolada, en referencia a los hechos de mayo de 2021, cuando más de 10.000 personas cruzaron a nado o saltaron las vallas en cuestión de horas. La ministra insistió en que el Gobierno "actuó con la información disponible", aunque ha reconocido que la respuesta inicial fue insuficiente y que se produjeron "fallos de coordinación" entre ministerios.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, convoca este 25 de agosto de 2026 una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad Nacional para abordar la grave crisis migratoria que sufre Ceuta desde el pasado 30 de julio de 2026, cuando unos 80.000 migrantes irregulares entraron masivamente en la ciudad autónoma, en lo que el propio Ejecutivo calificó de "violación y ataque a la integridad territorial de España".
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha dejado la puerta abierta de par en par a sustituir a Pedro Sánchez al frente del PSOE.
En una entrevista concedida a Europa Press este fin de semana, el vallisoletano recurrió a un símil baloncestístico para dejar claro que, si la pelota le llega en los últimos segundos, no es de los que la pasan. "No creo que yo sea ese jugador… También digo que si me llegara, faltando dos segundos y me la tuviera que jugar, no soy de los que la pasan".
El sindicato Manos Limpias, presidido por Miguel Bernad, ha dado un paso de enorme trascendencia jurídica y política: ha presentado una comunicación formal ante la Oficina del Fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) en La Haya para que se abra una investigación independiente sobre la entrada masiva de migrantes en Ceuta del 30 de julio de 2026 y se examine la actuación de Pedro Sánchez y Mohamed VI.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha vuelto a demostrar que es una política de carne y hueso que paga sus propias facturas. Según ha trascendido, la dirigente popular se ha instalado esta misma semana en un piso de alquiler en una urbanización de Puerta de Hierro, en el noroeste de Madrid, después de dejar la vivienda que compartía en Chamberí con su pareja.
From the publisher's feed