Si Dios ha puesto un deseo en tu corazón no te des por vencido. El robo más grande no es aquel que roba demasiada cantidad, es aquel que te roba poco a poco y no te das cuenta.
Si Dios ha puesto un deseo en tu corazón no te des por vencido. El robo más grande no es aquel que roba demasiada cantidad, es aquel que te roba poco a poco y no te das cuenta.