¿Papas de Idaho o de Cartago?
¿Guaro (bourbon) de Kentucky o Cacique de FANAL?
Estos son dos de los productos que ahora forman parte de la discordia que ha obligado a Costa Rica a sentarse en la mesa de negociación con el gobierno de Donald Trump que argumentó la existencia de barreras comerciales, sanitarias y fitosanitarias, para justificar la imposición de un arancel de 10% general a todas nuestras exportaciones.
No es poca cosa, pues Estados Unidos es nuestro primer socio comercial. Representa el 47% de nuestros envíos y, además, el 70% de la inversión extranjera que recibimos. Así que ahora estamos en apuros, corriendo en mesas de negociación para tratar de aflojar el castigo, cuando no eliminarlo. Pero de acuerdo con el Ministro de Comercio Exterior no es fácil, pues nuestras aludidas barreras, según dijo, son "irritantes" para Washington.
Además de las siempre controversiales papas de mesa y bebidas alcohólicas, Estados Unidos reclama trabas a productos de origen animal (lácteos, mariscos, ovejas y huevos) barreras para retrasar en ciertas temporadas permisos de importación de productos sensibles (por ejemplo, cebollas de abril a junio). Tópicos muy sensibles para nuestros agricultores.
Pero además, se apunta a otros asuntos también muy delicados: licitaciones públicas que favorecen a empresas estatales, particularmente en tecnologías de información, telecomunicaciones y seguros en detrimento de la competencia (¿quién podría objetar esa objeción?!) Y también nos achacan falta de deberes en propiedad intelectual: uso de software sin licencia de los sistemas de registro en línea, así como productos falsificados y pirateados.
Estos señalamientos están contenidos en el Informe de Estimación del Comercio Nacional sobre las Barreras Comerciales Extranjeras 2025, que hizo público Estados Unidos en abril para justificar los aranceles que se impondrían país por país. En nuestro caso se estimó que imponemos restricciones equivalentes al 17%,por lo que decidieron castigarnos con un 10%.
Ahora lógicamente tenemos que resolver a lo interno nuestras disyuntivas: mientras el jerarca de Comercio Exterior confirmó la anuencia de Costa Rica a eliminar las barreras existentes, el titular de Agricultura y Ganadería, Víctor Carvajal, indicó que el mercado está abierto y se mantiene sin cambios al menos en lo concerniente a las importaciones de papa, argumentando condiciones fitosanitarias. Y los productores claman que eliminar el arancel de ingreso sería una catástrofe.
Para conocer más detalles conversamos con el experto en la materia Víctor Umaña Vargas.