El presidente de la República, Felipe Calderón, recibe a Isabel Miranda de Wallace e instruye a varios miembros de su equipo para que la respalden. Su figura sigue creciendo. Durante el proceso judicial, comienzan a salir a la luz infinidad de irregularidades. Brenda Quevedo huye a Estados Unidos. El caso Wallace cobró velocidad tras la detención de César Freyre y Juana Hilda González Lomelín. Isabel Miranda confirmó la muerte de su hijo y lanzó una campaña de espectaculares para buscar a los cómplices de su secuestro y asesinato. La exposición de sus rostros es una sentencia anticipada.