La polvareda de la batalla anti COVID 19 aun no ha terminado de asentarse. Esto dificulta el conteo de víctimas, pero es imaginable la gravedad de las bajas en el sector de las micro, pequeñas y medianas empresas, las principales generadoras de empleo, y autoempleo, en la economía nacional. Las mipymes tienen, de por sí, una alta tasa de mortalidad entre el primer y el quinto año de existencia.