Esa celebración este año tiene muchas connotaciones por la situación extraña que vivimos, pero, de todas formas, y con sus peculiaridades, se va a llevar a cabo. El Día del Orgullo Internacional es mañana, pero en España los actos se desarrollan desde hoy hasta el domingo 5 de julio.
¿Sigue habiendo motivos para celebrar el Orgullo?: Villanueva de Algaidas es un pueblo malagueño de poco más de cuatro mil habitantes. Como sucede desde 2018, el Ayuntamiento colocó una bandera LGTBI para celebrar el día internacional del Orgullo. Tres vecinos del pueblo decidieron que la bandera no les gustaba, se quejaron ante la Guardia Civil y la bandera fue retirada. ¿Cuál fue la reacción de los vecinos del pueblo? En prácticamente todas las casas de Villanueva, suponemos que a excepción de las de los tres denunciantes, ondea este año una bandera arco iris. Este hecho, que podría quedarse en plena anécdota, es un ejemplo de cómo los derechos de la comunidad LGTBI no están aún asumidos por todos. La Asociación de Abogados Cristianos ha planteado varias denuncias por la colocación de banderas en distintos ayuntamientos. Un ejemplo más: la polémica surgida en redes sociales por la emisión de un sello por parte de correos con los colores de la bandera en cuestión. Por eso, un año más sigue siendo necesaria la visibilización y la reclamación de derechos y libertades que supone la celebración del Día del Orgullo.
La lucha LTB
Este año el lema de la celebración es “Mujeres Lesbianas, Trans y Bisexuales: sororidad y feminismo”. Si hay un problema de visibilidad en el colectivo LGTB, los famosos armarios, ese problema es aún mayor si hablamos de mujeres. Las mujeres LTB, simplemente por serlo, sufren una serie de problemas específicos, como el acceso a la reproducción asistida o la brecha salarial, que se multiplica por dos.
En los últimos tiempos estamos asistiendo a un debate que creíamos ya superado sobre la asignación de género a las mujeres trans, un debate en el que ha