El hundimiento del barco venezolano esta semana por fuerzas militares de Estados Unidos, según confirmó el presidente, Donal Trump, marca un nuevo punto de tensión en el Caribe y América Latina. De acuerdo con Washington, la embarcación estaba vinculada a la organización criminal venezolana conocida como Tren de Aragua y transportaba drogas y armas, pero Caracas acusa a Estados Unidos de ejecutar una operación ilegal en aguas internacionales. Más allá del operativo, el incidente refleja un cambio en la estrategia de seguridad regional contra el tráfico de drogas, mientras Venezuela lo interpreta como una acción de hostigamiento político. Además,en medio de este escenario, Puerto Rico emerge como un punto estratégico crucial para Estados Unidos. La discusión sobre ejercicios militares en diversos puntos de Puerto Rico, incluyendo la antigua base naval Roosevelt Roads, ha reavivado tensiones históricas. Se denuncia que se trata de una remilitarización encubierta que amenaza la autonomía puertorriqueña y reactiva recuerdos de operaciones en Vieques, Culebra y décadas de contaminación ambiental y represión social. Sobre esto hablamos hoy... Ya el panel está listo para el análisis en AP