Nos olvidamos por un rato de técnicas, orden, limpieza y procedimientos. En este capítulo te hablamos de ese gran momento que sucede post boliche, pasadas las 6 am y con alcohol en sangre. Ese momento en el que sólo querés comer algo que te reviente el hígado pero a la vez te acaricie el corazón con felicidad pura. Bajón, gula, díganle como quieran. Los queremos.