El ego es una configuración mental nociva. A través de sus máscaras se oculta y causa mucho daño, a nuestros seres queridos y a nosotros mismos. Debes abandonar tu orgullo, perdona tu ego para que puedas trascenderlo y ser feliz. Escucha a tu corazón.
Los seres humanos somos emocionales, no somos racionales. Decimos que nuestras acciones son racionales porque subvaloramos las emociones. Pero no hay acción sin emoción. Podemos cambiar nuestra vida a través de las emociones, reflexionando sobre nuestro vivir. Reflexionar es un acto emocional.
Dar amor es más necesario e importante que recibirlo. ¿Si todos queremos recibir amor entonces quien dará amor? Si das amor, recibirás amor. Eso es inevitable.
La felicidad plena no es una utopía. Vivir feliz es muy fácil. Puedes vivir una vida plena sin dolor ni sufrimiento. Donde hay conciencia y presencia no hay dolor ni sufrimiento. Vivir el presente es la clave de la felicidad plena. Vivir el aquí-ahora te proporciona paz, alegría y felicidad.
La conciencia del pasado, el presente y el futuro, determinan nuestro estado de ánimo. Pensar en el pasado nos causa tristeza y depresión. Pensar en el futuro nos causa angustia, estrés y ansiedad. Solo vivir el presente aquí-ahora nos genera paz, tranquilidad, alegría y felicidad.
El lenguaje humano no es un sistema de signos, no es un instrumento ni una herramienta. Es un modo de vida, a través del cual se configura el emocionar y el conversar, dos vivencias inmanentes a la cultura humana.