El Arca de la Alianza ha infundido durante siglos un temor reverencial. Se decía que poseía poderes extraordinarios: hacer aparecer alimentos, derribar muros o comunicarse directamente con Dios. ¿Eran estos poderes realmente divinos, o quizá el Arca fue en realidad un artefacto de tecnología avanzada? Además, se afirma que otros objetos misteriosos, como el anillo de Salomón, tenían la capacidad de controlar fuerzas sobrenaturales. Un disco solar de origen inca podría haber sido un instrumento para comunicarse con reinos ignotos. De forma similar, a la enigmática calavera de cristal de los mayas se le atribuye la función de ser un antiguo dispositivo de almacenamiento de información. ¿Y si estos objetos legendarios nos ofrecieran pistas sobre la posibilidad de que las civilizaciones antiguas poseyeran conocimientos tecnológicos muy superiores a los que imaginamos? ¿Y si fueran, en realidad, poderosos dispositivos de un pasado extraterrestre ya olvidado?