Asistimos a la salida del rey Fernando del Reino de Castilla y el 12 de julio de
1506, al juramento de Juana I y Felipe I por las Cortes de Valladolid. Comienza
el reinado de Felipe I, llamado el Hermoso, que desea gobernar en solitario,
incapacitando a su esposa, la reina legítima. Nuevas mercedes y oficios
públicos serán concedidas a sus consejeros flamencos, y nuevos cambios en
las instituciones de gobierno y justicia. En América, continúa la fundación y
levantamiento de nuevas ciudades, a las órdenes del gobernador Ovando y la
explotación de las minas y campos, con ayuda de los indios encomendados. La
pequeña comunidad de Franciscanos encabezada por Fray Alonso del Espinar,
está organizando en la isla los dos primeros conventos de América: el de la
Concepción de La Vega y el de Santa Cruz de Santo Domingo. Para la
transmisión de la fe a los indios se sirven de las cartillas, con las oraciones
básicas: signarse, la confesión, el Pater Noster, el Ave María, el Credo y la
Salve Regina. En la corte, inesperadamente el 25 de septiembre muere Felipe
I, ante la desolación de su esposa, y acaba así uno de los reinados más breves
de la historia de España.