Concluimos nuestro paseo por la historia del bolso, desde los sencillos y meramente utilitarios modelos de antaño, hasta la gran variedad de formas, tamaños, colores, materiales y, por supuesto, precios de hogaño.
El bolso se ha convertido en un intencionado reflejo de quién es o quién aspira a ser su portador.
Tal es así, que existe una lista oficiosa de bolsos, con nombre y apellido, convertidos no ya solo en artículos de lujo, sino en verdaderos trofeos.
Edurne Baz completa su repaso a la historia del bolso, un objeto de culto, y se detiene en algunos modelos que han hecho historia.