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Jack y Fred son hermanos y trabajan juntos en su empresa exportadora. Son, además, muy buenos amigos y viven en dos pisos contiguos. Por ello, Jack se pasa los días oyendo las fuertes discusiones que Fred tiene con su mujer, Anne. Una mujer frívola y egoísta que no admite que su marido, teniendo dinero, viva en una posición económica y social inferior a la que su situación le permitiría. Las discusiones se suceden día tras día, y Fred siempre cae rendido a los pies de Anne hasta que un día, y desafiado por su hermano, Fred se va de casa y tiene un encuentro inesperado con una mujer que le cambiará la vida.
Bel Hayes era una chica ingenua que creía firmemente en el amor. Su amiga Bella, que era una escéptica en cuestiones amorosas le advirtió sobre ello desde que Bel le dijo que estaba enamorada de Paul Kelson. Desde el día que entró en la agencia de publicidad donde Bel trabajaba se hicieron inseparables. Paul estaba en Dublín de vacaciones y eso era lo único que Bel sabia de él. Cuando Paul desaparece un día, ella queda destrozada y se propone sacar una plaza de maestra para el pueblo donde vive Paul. Cuando desciende del tren, Lewis Morton el hijo de la persona más influyente del pueblo, está esperándola y enseguida surge entre ellos una buena química.
A los catorce años empezó a verse con Arthur, que tenía veintitrés. Todo empezó así, como de broma, como por casualidad, pero luego, a medida que el tiempo fue transcurriendo, aquello fue una necesidad de ambos. A la sazón tenía diecisiete años y sabía de besos, de caricias, de amores entrañables. No concebía, pues, que Arthur se fuese así… ¡Así, sin más! Dejando atrás todo el recuerdo, todo aquel amor, aquella ternura vivida.
Cristina le consideraba su mejor amigo, el muchacho con quien más confianza podía tener, su mayor y más valiosa amistad. Era incapaz de asociarlo a la más cercana o remota idea de un sentimiento distinto. Pero le necesitaba ante el dilema —que ella misma se había impuesto— de casarse con un hombre al que no amaba, solo porque había tenido intimidad con él.
Marlene descubrirá el dolor de amar a un ídolo de carne y hueso. El famoso cantante con el que soñó se siente atraído por Lavonna, su mejor amiga.
Jerry lleva una doble vida con dos mujeres, Jennifer y Ann. Cada una le aporta cosas distintas y, además, la economía de una y de otra es muy diferente. Tensará la cuerda todo lo posible pero, finalmente, se verá obligado a decidir. ¿Cuál será su elección, la que le dicta la cabeza o la que le dicta el corazón?
Pero yo le amo. Es tan guapo, tan simpático, tan irresistible… Además, cuando salimos de paseo todo el mundo nos mira. Es un hombre famoso y aún no ha cumplido los veintitrés años. Hoy estuve en su estudio. Es una maravilla aquel ático, en un lugar comercial de la ciudad. Es un salón, abierto totalmente, solo separado por los muebles. Está rodeado por ventanales y la claridad es tanta, que hiere a los ojos. Avis me dijo que me amaba. Me lo dijo con fervor, y yo…, yo he tenido que creerle. Me besó en la boca. Nunca me habían besado… —Caro —susurró asustada Cecilia—, ¿no estaremos profanando un secreto? —Tal vez. Pero es un secreto que debemos conocer. Han transcurrido once años desde que Emma escribió esto y diez desde que desapareció del hogar. ¿Sabes por qué?
Pepe Villa lleva una doble vida. En Toledo es un abogado prestigioso, de una familia tradicional y conservadora. Se viste formalmente, usa el cabello pulcramente cuidado a la usanza de su entorno, en fin, es un hombre respetado y admirado por sus pares. Pero, cuando viaja a Madrid, donde tiene un estudio, se convierte en el Pepe transgresor. Abandona la abogac?a para dedicarse a la fotograf?a, el traje, por un atuendo casi hippy, y la rigurosidad por el desenfado. Est? separado de su esposa hace ocho a?os. En el pasado, lo hab?an casado con una ni?a de alta sociedad, educada en Suiza, a la que am? con locura, pero tambi?n a la que no supo c?mo demostr?rselo. Dej?ndose llevar por los prejuicios, crey? que ella s?lo aceptar?a un matrimonio convencional y desatendi? el placer. Como no ten?a esto ?ltimo en su casa, lo busc? fuera. Pero un d?a, su esposa lo descubri? y lo abandon?. Se fue a vivir a Par?s, luego a Londres, y ya no supo m?s de ella. Despu?s de un tiempo, el amor volvi? a su vida...transformando pero igual.
—Nunca haré lo que mamá diga. Nunca. Papá no se meterá en esto, estoy segura.
—Tu madre no es fácil de doblegar, Beli. Ten eso presente.
—Tampoco yo lo soy.
—¿Vienes, Beli? —gritó Ana desde la terraza.
—Ya voy, Ana. Hasta luego, tía Rita.
—¿Es cierto que te ves con él todos los días?
—Sí —repuso enérgica—. Sí.
—¿Te ama él a ti?
—Sí.
—Te lo digo. Beli, tendrás que pelear mucho con tu madre, y aun así… no te dará su consentimiento.
—No lo necesito. Soy mayor de edad. Tía Rita se estremeció. La cosa, por lo visto, era más seria de lo que creyó en un principio. Compadeció a Paco.
Curt Robertson, de veintiséis años, es un casanova que carga a su espalda muchos líos de faldas y experiencias amorosas. Un día decide regresar a su ciudad natal y se cruza en su camino Mylene, una joven que no se deja embaucar fácilmente y cuyo carácter autoritario fascinará al chico. ¿Qué sucederá?
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Narraciones románticas