El cansancio puede convertirse en un enemigo silencioso de la relación. Entre trabajo, responsabilidades del hogar, hijos, preocupaciones económicas y compromisos diarios, la pareja puede terminar funcionando como un equipo para resolver problemas, pero dejando de lado el romance, la conversación y el afecto. ¿Cuándo fue la última vez que tu pareja recibió de ti atención sin que hubiera una tarea pendiente de por medio? El problema no siempre es la falta de amor; muchas veces es que la energía que queda al final del día ya no alcanza para cuidar la relación.