En circunstancias normales, la Federación de Hostelería y Turismo de Granada estaría estos días en Madrid, participando activamente en la Feria Internacional de Turismo (Fitur). Sin embargo, tanto las instituciones como el sector decidieron cancelar toda su agenda durante los tres días de feria como muestra de respeto por el luto oficial. Pese a ello, Fitur sigue siendo el gran escaparate del turismo granadino, un espacio estratégico para promocionar la provincia a nivel nacional e internacional.
Según ha explicado Gregorio García en conversación con Juan Andrés Rejón, una de las principales novedades que Granada presenta este año es su apuesta decidida por la desestacionalización del turismo.
“Queremos evitar los picos de afluencia y mantener una línea estable durante todo el año”, ha señalado el presidente, subrayando que el objetivo es igualar o mantener los buenos datos del año pasado, pese a un contexto económico complejo.
El plan turístico de Granada a diez años vista
El presidente de la Federación ha valorado positivamente la nueva estrategia turística presentada por la Diputación de Granada para la próxima década. Para el sector, contar con un plan de futuro es fundamental para mejorar y diversificar la oferta.
Entre los ejes prioritarios destacan:
- La puesta en valor del patrimonio, como el castillo y el Geoparque de Granada.
- La promoción de la Costa Tropical y Sierra Nevada.
- El impulso de la gastronomía provincial como elemento diferenciador.
Para Gregorio García, la gastronomía es uno de los pilares más importantes del turismo:
“Siempre nos preguntan dónde estuviste y dónde comiste. Queremos dejar buen sabor de boca”.
Granada ya cuenta con una estrella Michelin, un hito que refuerza su posicionamiento como destino gastronómico y que debe servir de palanca para atraer a un turismo de mayor calidad.
La hostelería granadina: buenas cifras, pero con retos estructurales
Aunque el sector hostelero de Granada ha registrado una alta afluencia de visitantes, la situación no está exenta de dificultades. Según el presidente de la Federación, uno de los principales problemas es la escasez de mano de obra cualificada. “Estamos intentando encontrar profesionales preparados para liderar los establecimientos”, ha señalado. Además, el gasto medio del turista ha descendido, lo que, unido a la inestabilidad de los picos de afluencia, provoca que en determinados momentos la actividad sea deficitaria.
Pese a las dificultades, el sector turístico granadino mantiene una visión optimista, centrada en reforzar el modelo, mejorar la calidad del empleo y consolidar un turismo más sostenible, estable y rentable.