El proceso de fabricación de las monedas consta de dos etapas fundamentales: la fabricación de los troqueles y la fabricación de las monedas a partir de ellos. Como en cualquier otro proceso industrial, en las dos etapas se pueden dar errores. Basándose en esta distinción, hay autores que consideran variantes a las monedas producto de un error en la etapa de fabricación de los cospeles, mientras que consideran errores a las monedas producto de un error en la fabricación de monedas a partir de ellos. Según estos autores, cualquier error repetido exactamente igual en varias monedas es, en realidad, una variante de cuño. Mientras que un error, al ser producido en la fabricación de la propia moneda, será en principio único (e.g., un error de doble acuñación).