Las cartas están echadas: Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, ambos miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo [OPEP] no llegan a un acuerdo de bombeo, por la rigidez de Abu Dabi, lo que ha provocado un efecto dominó y que las negociaciones entre los miembros de la OPEP+, que incluye a Rusia, se vinieran a pique.