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Bienvenida o bienvenido a un nuevo episodio de Se Habla Español Noticias. Esta vez he elegido una información que no tiene nada que ver con el momento político que está viviendo mi país. Entre otras cosas, porque no ha cambiado nada con respecto a lo que te dije hace dos semanas. No se ha producido ningún acuerdo entre los partidos políticos, así que tendremos que celebrar unas nuevas elecciones el próximo 10 de noviembre.
Cuando llegue ese día te daré los datos del resultado, aunque me temo que no va a cambiar mucho con respecto a lo que sucedió en la votación del pasado 28 de abril.
Pero, bueno, hoy te quiero hablar de otra cosa, concretamente, de la comida que tiramos a la basura aquí en España. Supongo que en el país donde vives tú ocurrirá algo parecido, porque la manera de vivir está cambiando en casi todo el mundo. Yo recuerdo que, cuando era pequeño, en casa de mis padres no se tiraban las sobras de la comida a la basura.
Por cierto, ¿sabes lo que son las sobras? Es muy fácil, son los restos de la comida, lo que ya no puedes comerte porque tienes el estómago lleno. Esos restos de comida son las sobras. Por ejemplo, si preparas un pollo asado y sólo te comes la mitad, la otra parte son las sobras. Y tienes dos opciones, guardarlas en el frigorífico para otro día o tirar esas sobras a la basura.
Como te decía, en casa de mis padres nunca se tiraba nada. Siempre se aprovechaban las sobras para otra ocasión. Pero ahora las cosas han cambiado. Ahora no aprovechamos tanto la comida. Si hacemos una paella y, después de comer, todavía queda un poco de arroz, lo normal es que lo tiremos a la basura. No todo el mundo lo hace, por supuesto, pero hay mucha gente que sí.
En mi casa, lo que suele pasar es lo siguiente. Preparamos la comida, quedan algunos restos que se pueden aprovechar para otro día, los echamos en un recipiente de plástico y, después, los metemos en el frigorífico. Pero pasan los días y esas sobras siguen en la nevera, en el frigorífico sin que nadie se las coma. Así que, al final, acaban en la basura.
Nosotros hacemos un esfuerzo por guardar esas sobras, pero muchas veces ni siquiera nos acordamos de que están ahí esperándonos.
Bueno, en la noticia de hoy va a escuchar algún dato sobre la cantidad de comida que tiramos a la basura los españoles. Y la palabra clave es el verbo “desperdiciar”. Un sinónimo sería desaprovechar. Si desperdicias la comida es que la tiras a la basura, es que no la aprovechas para comer.
Y, por supuesto, la acción de desperdiciar es lo que llamamos “desperdicio”, que también aparece en la noticia, justo al principio.
Con respecto al verbo desperdiciar me gustaría contarte otra cosa. Lo utilizamos mucho unido a las palabras ocasión y oportunidad. Por ejemplo, Pedro no desperdició la ocasión o la oportunidad de decirle a su jefe que deseaba un aumento de salario. Es decir, Pedro aprovechó el encuentro con su jefe para pedirle un incremento de sueldo.
Vamos ahora con el verbo “caducar” relacionado con los alimentos, con la comida. Un alimento está caducado cuando pierde sus propiedades, cuando se estropea, cuando ya no es adecuado para el consumo, para comer. La fruta, por ejemplo, hay que comérsela pronto, porque se estropea con el paso de los días.
Y, en cuanto a los productos o alimentos ya preparados, los que vienen en latas, en botellas o en cualquier otro recipiente, siempre llevan una “fecha de caducidad”. Por ejemplo, yo compro un litro de leche y en la botella se puede leer: “consumir antes del 30 de enero de 2020”. Esa es la fecha de caducidad, el día límite para consumir ese producto.
Tampoco pasa nada si nos tomamos un vaso de leche poco después de la fecha de caducidad, porque es una fecha aproximada, una especie de recomendación del fabricante, pero no vamos a caer enfermos si sobrepasamos esa fecha.
Más verbos: “reflejar”, que tiene un par de significados. En primer lugar, reflejar quiere decir devolver la imagen de un objeto. Por ejemplo, nuestra imagen se refleja en los espejos o en el agua de un lago.
Pero en nuestra noticia, reflejar significa mostrar o indicar un dato. La última encuesta refleja que el Partido Socialista ganará las próximas elecciones. Esa es la información que muestra la encuesta. ¿Vale?
Llegamos a la palabra “hogar”, que es muy sencilla. El hogar es nuestra casa, el lugar en el que vivimos.
Ahora tenemos la interjección “¡ojo!”, pero aquí no se refiere a lo que utilizamos para ver. En este caso significa cuidado o atención. Es una exclamación de aviso, de advertencia o de amenaza. Sirve para que prestes atención a lo que viene justo después.
Luego vas a escuchar la expresión “hábitos de vida”, que también es muy sencilla. Los hábitos de vida son las costumbres que tenemos en nuestro día a día. Por ejemplo, uno de mis hábitos de vida es hacer un poco de deporte dos o tres días a la semana.
La última palabra ya es más difícil: “fiambrera”. Para empezar, el fiambre es un tipo de carne que se puede cortar en rodajas. Por ejemplo, el jamón, el chorizo, el lomo, la mortadela. La mayor parte procede del cerdo y suele utilizarse mucho en bocadillos o en sándwiches.
Entonces, la fiambrera es el recipiente que se usa para guardar el fiambre en el frigorífico, para que no se estropee. Suele ser de plástico. Y también se utiliza ese nombre, fiambrera, para los recipientes en los que echamos las sobras de la comida. Aunque debo decirte que ahora se utiliza más la palabra “táper”, que es la adaptación de una empresa muy famosa que fabrica recipientes de plástico. La empresa se llama “Tupperware”. Por eso nosotros le llamamos táper al reciente de plástico.
Bien, pues ya están explicados los términos más difíciles de la noticia que vas a escuchar. Así que, vamos con el primer pase. ¡Ojo!, porque vas a escuchar tres voces distintas. Presta mucha atención.
“¿Alguna vez han comido un yogur caducado? Un estudio sobre el desperdicio de alimentos refleja que tres de cada cuatro personas comemos productos pasada la fecha de caducidad, y eso que los hogares tiramos toneladas de comida al año, mil cuatrocientos millones de kilos.
Y, ¡ojo!, porque somos el séptimo país que más desperdicia de Europa. Son datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. La culpa, en parte, de los hábitos de vida.
El momento fiambrera vemos que ha disminuido. Comemos más fuera de casa. Y, por lo tanto, pues mucha de la comida que habíamos comprado pues termina desperdiciándose.
Son datos que contrastan con el estudio de la Asociación de Fabricantes, en el que el noventa por ciento de los ciudadanos aseguran no desperdiciar nada.”
De modo que, según una encuesta de la Asociación de Fabricantes de alimentos, casi ningún español reconoce estar desperdiciando comida en su casa. Ojalá fuera así, pero me temo que la gente ha mentido a la hora de responder a las preguntas que les han hecho.
Y no lo digo yo, sino el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. De acuerdo a su información oficial, España es el séptimo país de Europa que más alimentos desperdicia. En concreto, tiramos a la basura mil cuatrocientos millones de kilos de comida cada año. Estamos hablando de comida estropeada, alimentos que ya no se pueden consumir.
Como te decía antes, en el caso de los productos envasados es distinto. Tienen una fecha de caducidad, pero no pasa nada si nos los comemos después de esa fecha. En la noticia hablan, por ejemplo, de los yogures. Y, es verdad, yo me he comido muchos yogures caducados, incluso varias semanas después de la fecha de caducidad. Y aquí sigo, todavía no me ha pasado nada malo.
Bueno, y ¿por qué ahora tiramos más comida que antes? Pues el experto que habla en la noticia aporta dos razones. En primer lugar, porque ya no se utiliza tanto la fiambrera. Es decir, porque ya no guardamos las sobras de la comida en el frigorífico. Directamente tiramos las sobras a la basura.
Y, en segundo lugar, porque ahora la gente come más a menudo fuera de casa. De modo que la comida que tenemos en el frigorífico no se utiliza y acaba estropeándose, acaba perdiendo sus propiedades y tenemos que tirarla.
Cuando yo era pequeño, mis padres siempre comían en casa, no era tan común ir a un restaurante a comer, al menos en el barrio donde yo vivía, que era de gente trabajadora, de personas humildes.
Bueno, vamos a escuchar la noticia por segunda vez. Ahora sí que tienes todo lo necesario para entenderla de principio a fin.
“¿Alguna vez han comido un yogur caducado? Un estudio sobre el desperdicio de alimentos refleja que tres de cada cuatro personas comemos productos pasada la fecha de caducidad, y eso que los hogares tiramos toneladas de comida al año, mil cuatrocientos millones de kilos.
Y, ¡ojo!, porque somos el séptimo país que más desperdicia de Europa. Son datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. La culpa, en parte, de los hábitos de vida.
El momento fiambrera vemos que ha disminuido. Comemos más fuera de casa. Y, por lo tanto, pues mucha de la comida que habíamos comprado pues termina desperdiciándose.
Son datos que contrastan con el estudio de la Asociación de Fabricantes, en el que el noventa por ciento de los ciudadanos aseguran no desperdiciar nada.”
Aquí lo que no desperdiciamos es el tiempo. Al contrario, aprovechamos cada segundo para mejorar un poquito más nuestro español. Así que, vamos a repasar las palabras que hemos aprendido hoy:
Desperdiciar: sinónimo de desaprovechar. En el caso de la comida, tirarla a la basura, no aprovecharla para comer.
Caducar: cuando hablamos de alimentos, perder sus propiedades, estropearse, no ser aptos para el consumo.
Fecha de caducidad: día aproximado en el que el alimento pierde sus propiedades.
Reflejar: en la noticia de hoy, mostrar o indicar un dato.
Hogar: nuestra casa, el lugar en el que vivimos.
¡Ojo!: como interjección significa cuidado, atención. Es una especie de aviso para lo que viene a continuación.
Hábitos de vida: costumbres de nuestra forma de vivir.
Fiambrera: recipiente de plástico para guardar las sobras de la comida en el frigorífico.
Bien, pues ya está. Te espero la próxima semana en un nuevo episodio de “Se Habla Español”. Ha sido un placer, como siempre. Adiós.