"Cuando el duelo es más reciente, las palabras deben ser menos." — Palabras de Barbara Johnson a Sheila Walsh
Hoy aprendí esta frase, y se quedó conmigo.
No sé quién estará de duelo hoy. Tal vez seas tú.
Quizá estás llorando la pérdida de un ser querido,
la pérdida de un sueño, un trabajo, un hogar, una amistad.
Tal vez ni siquiera sea duelo en el sentido tradicional,
sino el peso de la frustración, la incertidumbre o la duda.
Sea lo que sea, tus amigos están llegando para acompañarte.
Y cuando vamos a apoyar a alguien que amamos, muchas veces llegamos con todos los consejos que podemos reunir.
Ofrecemos lo que sabemos, lo que hemos vivido, con la esperanza de que ayude.
Yo sé que eso es lo que hago.
Recurro a mis propias experiencias, intentando levantar a quien lo necesita.
Saco mi caja de “consejos y tips” y me lanzo como la solucionadora de problemas que soy,
porque creo que mi amiga lo necesita…
Pero hoy, se me recordó algo importante:
Quizás lo que más necesita mi amiga no son mis palabras, sino mi presencia.
Quizás es momento de guardar silencio.
Sentarme.
Quedarme.
Dejar que mi silencio hable.
Una amiga llevó un cartón de helado y dos cucharas a otra amiga que acababa de perder a su madre. Helado. Dos cucharas. Eso fue todo.
Cuando el dolor está fresco, que no olvidemos:
Menos palabras.
Palabras más suaves.
A veces, ninguna palabra.
Solo amor!