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Corría el año 1998 y la NBA se encontraba ante una profunda crisis.
Michael Jordan estaba a punto de ganar su último campeonato y la final atraía todas las miradas.
Pero había algo que preocupaba a todo el equipo directivo de la competición mientras que los aficionados vibraban con la final.
¿Qué pasaría después de Michael Jordan?
La liga atravesaba por una profunda crisis de estrellas y de juego. Salvo en los partidos de Jordan, la audiencia estaba cayendo en picado.
Si no aparecía alguien que le diera un poco de salsa pimiento a la competición, estarían en problemas más pronto que tarde.
Si estás metido en este mundo sabrás que se está viviendo una crisis preocupante.
Como durante el año 2020 todos estuvimos pegados a las pantallas, los lanzamientos y los negocios digitales fueron viento en popa.
Pero eso se ha acabado.
Durante los últimos meses la mayoría de los intentos han perdido mucha fuerza y cada vez hay más lanzamientos con elevadas inversiones que no son rentables.
Sin desvelarte nada de quién es, te quiero dar los datos de una persona muy relevante en internet que ha lanzado el mismo producto en 4 ocasiones durante estos 24 meses:
Misma estrategia.
Mejor producto.
Misma inversión.
Esta es la verdad sobre la que nos movemos ahora y que tenemos que tener muy en cuenta a la hora de preparar cualquier campaña.
Sí.
Aunque vender hoy en día es tan importante como te lo planteas, hay que mirar más allá en el tiempo.
El gran problema de muchos negocios digitales es que están tan concentrados en el aquí y ahora que no tienen una visión que vaya más allá del próximo mes.
Y esto es un problema.
Hacer un lanzamiento ahora y poner toda la carne en el asador ha sido una estrategia que ha funcionado durante el último año.
Pero… ¿estás preparado para hacer algo diferente en el caso de que falle?
Ese lanzamiento es tu Michael Jordan.
Una estrella.
Alguien que brilla.
Algo por lo que las personas pagan.
Pero… ¿y después qué?
¿Qué hay después de tu Jordan?
¿Estás preparado para esa travesía en el desierto?
Acabó mal, pero no por la retirada de Michael Jordan.
Después de todo lo que te he contado, la NBA entró en un lockout.
Un lockout es un espacio de tiempo en el que como los equipos, los jugadores y los propietarios no se ponen de acuerdo, no se juega.
Una especie de huelga de alguna de las parets que impide que se juegue.
¿El motivo? Económico, como casi siempre.
Fueron varios meses de parón. La temporada tenía que haber arrancado en octubre y no lo hizo hasta finales de enero.
¿El resto del cuento?
Ganó San Antonio y lo llaman el campeón del asterisco por el año tan raro que se vivió.
¿Viernes? ¡Episodio del pódcast especial!
Después de una semana, hoy toca algo mucho más relajado. Y por eso he pensado que tus preguntas pueden ser las protagonistas.
Aunque recibo muchas dudas a lo largo de los días, esta semana ha habido muchas más. Así que vamos a ver qué podemos sacar.
¿Vamos al lío? A darle caña con el pódcast.
De tanto en tanto mola que hagamos lago diferente.
Sé que los viernes estás esperando entrevistas, pero justo ahora estamos cargando de cara futuras ediciones.
Llegarán pronto, palabra de explorador.
Pero antes de que pase, no quiero que sacrifiquemos contenidos especiales, todo lo contrario.
Me gustaría que les diéramos mucha más caña, pues todavía tenemos un camino tremendo por delante.
¡Genial!
Puedes hacerlo pulsando en el botón de play de más arriba o llevándote a donde quieras este episodio con iVoox, Apple Pódcast y Spotify.
¿Vamos a por el viernes?
«Si quieres romper las reglas, primero debes conocerlas».
No tengo ni la más remota idea sobre quién dijo esta frase por primera vez, pero lo que tengo muy claro es que tenía razón.
Solo quien conoce las reglas de aquello con lo que está jugando tiene la potestad y la capacidad de romperlas de manera correcta.
Y esto también es copywriting.
Vaya si lo es.
Da igual cuál sea el reto al que te enfrentes, seguro que existen sistemas ya creados para trabajar en ellos.
Es jodidamente sencillo que en un primer momento tengas la sensación de pensar «que esa historia ya te la conoces».
Pero antes de experimentar, ten claro que dominas todos y cada uno de los aspectos. Si no, vendrán curvas.
¿Vamos con el episodio del pódcast?
Un coche.
Es un maldito coche.
Un coche que podrá llevarte sin demasiados problemas desde el Punto A hasta el Punto B.
Irá más o menos rápido. Será más o menos seguro. Dejará más o menos de piedra a tus conocidos.
Pero es un coche.
Un coche funcional.
Cuando sigues las bases de cualquier estrategia de lanzamiento estás consiguiendo este resultado.
Ruedas. Volante. Motor.
Una estrategia que te llevará hasta tu resultado, que será mejor o peor, pero te asegurará de cumplir unos mínimos básicos para que estés contento con el trabajo.
Y solo cuando domines esta etapa estarás ante la verdadera perspectiva de montar piezas nuevas en el vehículo.
Cuando la semana pasada impartí una sesión de formación, hice muchísimo hincapié en este mensaje.
Entre los presentes había ideas muy buenas. Algunas más y otras menos particulares. Pero buenas al fin y al cabo.
Pero algo que se repetía es que nos empeñábamos tanto en buscar la idea revolucionaria, que al bajarla a tierra no teníamos tan claros los cimientos donde apoyarlos.
Cuando empezamos la casa por el tejado estamos abocados a ofrecer soluciones que en realidad no está buscando nuestro cliente.
Primero conocemos su necesidad. Después construimos la solución.
Si sigues otro orden, rézale al dios de las casualidades.
Siempre busco relaciones a largo plazo con mis clientes por este preciso motivo.
En el primer intento montamos el coche, después lo convertimos en el Delorian.
Antes de experimentar, nos aseguramos unos resultados. Después, iremos a reventarlo.
¿Y tú cómo lo haces?
«Si quieres romper las reglas, primero debes conocerlas».
No tengo ni la más remota idea sobre quién dijo esta frase por primera vez, pero lo que tengo muy claro es que tenía razón.
Solo quien conoce las reglas de aquello con lo que está jugando tiene la potestad y la capacidad de romperlas de manera correcta.
Y esto también es copywriting.
Vaya si lo es.
Da igual cuál sea el reto al que te enfrentes, seguro que existen sistemas ya creados para trabajar en ellos.
Es jodidamente sencillo que en un primer momento tengas la sensación de pensar «que esa historia ya te la conoces».
Pero antes de experimentar, ten claro que dominas todos y cada uno de los aspectos. Si no, vendrán curvas.
¿Vamos con el episodio del pódcast?
Un coche.
Es un maldito coche.
Un coche que podrá llevarte sin demasiados problemas desde el Punto A hasta el Punto B.
Irá más o menos rápido. Será más o menos seguro. Dejará más o menos de piedra a tus conocidos.
Pero es un coche.
Un coche funcional.
Cuando sigues las bases de cualquier estrategia de lanzamiento estás consiguiendo este resultado.
Ruedas. Volante. Motor.
Una estrategia que te llevará hasta tu resultado, que será mejor o peor, pero te asegurará de cumplir unos mínimos básicos para que estés contento con el trabajo.
Y solo cuando domines esta etapa estarás ante la verdadera perspectiva de montar piezas nuevas en el vehículo.
Cuando la semana pasada impartí una sesión de formación, hice muchísimo hincapié en este mensaje.
Entre los presentes había ideas muy buenas. Algunas más y otras menos particulares. Pero buenas al fin y al cabo.
Pero algo que se repetía es que nos empeñábamos tanto en buscar la idea revolucionaria, que al bajarla a tierra no teníamos tan claros los cimientos donde apoyarlos.
Cuando empezamos la casa por el tejado estamos abocados a ofrecer soluciones que en realidad no está buscando nuestro cliente.
Primero conocemos su necesidad. Después construimos la solución.
Si sigues otro orden, rézale al dios de las casualidades.
Siempre busco relaciones a largo plazo con mis clientes por este preciso motivo.
En el primer intento montamos el coche, después lo convertimos en el Delorian.
Antes de experimentar, nos aseguramos unos resultados. Después, iremos a reventarlo.
¿Y tú cómo lo haces?
Hoy te traigo un episodio del pódcast diferente.
Hace unos cuantos días mantuvimos una charla muy amena en Twitch sobre qué emails hay que usar en cada momento dentro de un Webinar.
Y quedó tan bueno todo que ha quedado muy especial para este viernes pueda compartirlo contigo.
¿Vamos allá?
Como sabes, cualquier lanzamiento que se precie tiene una parte de captación, otra de retención y, finalmente, una apuesta por la venta.
Sin embargo, en muchas ocasiones no sabemos cómo enfocar cada una de estas etapas para maximizar el funcionamiento global de todo el proyecto.
Y eso es importante.
En esta charla sin guion comentamos esto y analizamos la situación por la que pasan muchas de estas propuestas.
¿Vamos al lío?
¡Genial!
Puedes hacerlo pulsando en el botón de play de más arriba o llevándote a donde quieras este episodio con iVoox, Apple Pódcast y Spotify.
¿Vamos a por el miércoles?
Si cuando Aníbal trató de invadir el Imperio Romano le hubieran preguntado qué era lo más importante para lograrlo, había contestado que la estrategia.
Lógico. Al tío se le considera el padre de la estrategia militar. Y no solo eso, sino que se pasó por la piedra a toda Hispania, parte de Francia y llegó a las puertas del Imperio Romano.
Pero que la estrategia sea importante no quiere decir que sea lo único que marca la diferencia entre matar o que te maten.
Si le hubieras quitado a los hombres, los elefantes y las armas, con su estrategia solo hubiera podido hacer sonreír de pena a algún general romano.
Con el copywriting y los lanzamientos sucede lo mismo: importa mucho, pero sin el resto de los elementos para la batalla no cambiará nada.
Y de eso hablamos en el episodio del pódcast de hoy.
No me malinterpretes. El mensaje que empleamos es básico. Si nuestro discurso no es el adecuado, todo lo demás se caerá.
Pero no es lo único.
Cuanto más grande y trabajada esté la base de datos, más sencillo será que el resultado sea el que buscas.
Aunque se puede vender a tráfico frío sin problemas, la posibilidad de hacerlo con tráfico templado es mucho más grande. Sobre todo si te has mantenido calentándolo a lo largo del tiempo.
Eso es clave.
Y lo mismo sucede con el producto que estás vendiendo. Si el producto que estás vendiendo no soluciona de verdad es problema de tu cliente, puedes esperar sentado.
Si me apuras, tu mensaje tiene un 40% de peso. Y ya estoy tirando demasiado arriba.
Nunca le dores la píldora a tu cliente porque sientas que así te contratará.
Tu cliente no necesita a nadie que le diga todo lo que podrá conseguir, sino a alguien que sea sincero.
Cuando le cuentes cómo está su situación, de qué forma puede ayudarle el copy y qué harás tú con ello para conseguirlo, confiará más en ti.
Después los resultados serán mejores o peores, pero no partirá con unas falsas expectativas que es evidente que nunca se harán realidad.
Sé que el email de hoy es más corto, pero esra muy importante.
No paro de escuchar que el copy es la clave de todo, pero hay que tomarlo con pinzas.
Si lo haces, se puede entender de verdad la fuerza que tiene el mensaje. Si no, nos frustraremos más de una vez y asumirá partes que no le corresponden.
Me encantaría que me contaras tú qué piensas.
¿Hablamos?
Hace unos cuantos días, Javi Pastor publicó un pódcast en el que hablaba del precio que había pagado por llegar hasta donde se encontraba.
Me pareció un episodio muy valiente en el que contaba muchas de las cosas que no se ven, en general, de emprender con un negocio online.
Y me ha parecido un buen tema que compartir también aquí contigo.
Creo que está bien que todos, de tanto en tanto, nos quitemos la coraza y abramos el corazón para compartir esta realidad.
Sé que hay muchas personas que se quieren sumar a esto de los negocios online, simplemente porque han escuchado que aquí hay dinero, pero es mucho más complicado.
Mucho más.
De eso hablaba Javi Pastor y de eso me apetece hablar también a mí.
¡Genial!
Puedes hacerlo pulsando en el botón de play de más arriba o llevándote a donde quieras este episodio con iVoox, Apple Pódcast y Spotify.
¿Vamos a por el lunes?
¿Has escuchado hablar del Bovarismo?
El Bovarismo es un síndrome que surge de Madame Bovary y su tendencia a idealizar a todas las personas a las que conocía.
Como siempre se los imaginaba como «personas ideales», después llegaban las decepciones.
Y eso es algo que tú puedes estar provocando con tu producto o tu servicio en ese cliente apasionado dispuesto a comprarte.
Te doy la bienvenida a este episodio del pódcast.
A la hora de vender tendemos a cometer el error de idealizar nuestro producto.
Solemos venderlo como si fuera la panacea y la solución definitiva a todos los problemas del cliente.
Pero el problema de poner las expectativas tan arriba es que tendremos que superarlas para que el cliente quede contento.
Si no lo hacemos, pensará que le hemos engañado.
Ahí es donde podemos caer presas del bovarismo.
Ser transparentes.
Sé que a la hora de vender tendemos a hacer desaparecer todo lo que no parece ideal, pero no es necesario.
Piensa, por ejemplo, en un piso sin terraza —que de estos me he encontrado yo un montón—.
En principio puedes pensar que es mejor «no señalar en el anuncio nada de la terraza para atraer a más personas», pero la realidad es que si para mí la terraza es imprescindible, solo estaremos perdiendo el tiempo los dos.
Por lo tanto, siempre es una alternativa mucho más interesante el ser transparentes.
¡Genial!
Puedes hacerlo pulsando en el botón de play de más arriba o llevándote a donde quieras este episodio con iVoox, Apple Pódcast y Spotify.
Además, también lo estoy publicando en YouTube, por si quieres ver mi cara legañosa todas las mañanas.
¿Vamos a por el jueves?
Seguir una estructura validada con un webinar no te asegura los mejores resultados del mundo, pero sí que funcione como es debido.
Si tú montas un chasis, un volante y un motor, tendrás un coche que te lleve del punto A al punto B.
El coche será mejor o peor. Más o menos seguro. Con mayor o menor velocidad. Pero que te pueda mover es un hecho.
Por este motivo entender cómo funciona la estructura de tres claves o secretos de un Webinar puede ayudarte tanto a hacer un buen trabajo cuando llegue la hora de vender.
En este artículo descubrirás cómo organizaría de una manera básica cada una de las claves y que así tengas la posibilidad de replicar el sistema tú mismo en tu negocio.
¿Vamos al lío?
¿Por qué se utilizan 3 claves en un Webinar?
Empecemos por el principio.
El número tres es una cifra que tiene mucho poder a la hora de calar dentro de nosotros.
Existen muchos análisis que acreditan y que dejan muy patente que cuando recibimos la información de tres en tres somos mucho más capaces de retenerla.
Por ejemplo, por eso el título de una película era El bueno, el feo y el malo, porque iba a resonar mucho más con nuestra mente.
Pero más allá de ello, también se trata de que con estos tres elementos somos capaces de construir un argumento sólido y narrativo.
Si eres capaz de posicionar las piezas de la forma más eficaz posible, te vas a asegurar que todas vayan en la dirección acertada.
Clave #1: el camino para los principiantes
Aunque tengas claro cuál es el nivel de consciencia al que te estás dirigiendo, es muy probable que en ese escenario existan, también, diferentes matices.
Algunas personas estarán más adelantadas en ese proceso de transformación y otras acabarán de arrancarlo —o, incluso, estarán en ello—.
Esta primera clave es para este segundo grupo más «atrasado» y que queremos enchufar con el contenido.
Buscaremos presentarles un primer secreto que les haga pensar «estamos en el camino adecuado».
Clave #2: el turno de los más avanzados
Como te puedes imaginar, si ha habido un pequeño espacio que le hemos dedicado a quienes están más atrasados en todo este proceso, también habrá otro para los avanzados.
Ley de vida. O estrategia de marketing. Todo depende de cómo lo estés mirando.
Lo que es de verdad importante es el hecho de que comprendas el porqué estamos tomando cada decisión.
Si con el paso anterior nos hemos asegurado de que las personas que se encuentran en un estado más inicial se conecten, ahora buscamos que se enchufen quienes ya están avanzando.
Clave #3: la conexión con el sistema
La última clave es la más intencionada de todas, pues también nos debe permitir conectar con la fase de la venta de nuestro webinar.
Ahora que nuestro cliente ya conoce que existe un problema y que de alguna manera ha de buscarle solución, vamos a tratar de encontrar la mejor para él.
¿Cómo podemos hacer esto? Creando un sistema de pasos que sienta que puede seguir y que le muevan para alcanzar el objetivo que tenga en mente.
¿Es buena idea utilizar un Webinar para vender?
La respuesta es que sí.
Aunque es cierto que existen sectores donde el concepto de webinar se ha quemado porque se ha utilizado de malas maneras, sigue siendo una buena idea.
Una de las mejores decisiones que puedes tomar es la de no llamarlo «webinar», sino utilizar el nombre que mejor se adapte a lo que quieres transmitir.
Ahora que dominas estas tres claves, tengo muy claro que vas a poder hacer un gran trabajo.
Si lo haces siguiendo este pequeño texto, me encantaría que me lo compartieras en los comentarios para poder echarle un vistazo.
Enfrentarse al primer webinar es uno de los grandes retos que tendrás como copywriter.
Si más allá de todos los emails, comunicados… también te toca preparar la estructura, es muy importante que tengas claros algunos puntos.
Solo así maximizarás el resultado de tu esfuerzo —y disfrutarás por el camino de todo este proceso—
#1 ¿No tienes ni idea de la estructura? Mira a otros
Más vale prevenir que curar.
Si no tienes ni idea de cómo plantear la estructura de tu lanzamiento, búscate a otros que sí que te gusten y sigue sus pasos.
Pero hagas lo que hagas, es muy importante que tengas este patrón de contenido que seguir. Te asegurará que, aunque no sea un éxito, por lo menos no sea un tremendo fracaso.
Piensa en ello como si fuera en un coche. Si le pones ruedas, motor y carrocería, igual no es el más seguro del mundo, pero te llevará a tu destino.
Con esto sucede exactamente lo mismo, cuando sigues la estructura de un Webinar, también te asegurarás de que, de una manera u otra, vaya todo mucho bien, por lo menos.
#2 Rompe las estructuras en las revisiones y déjate llevar por el Webinar
Aunque sigas la estructura de esa persona que tanto te gusta, no hace falta que seas la persona más rígida del mundo.
Una vez hayas planteado todo el contenido, llega la hora de moverlo de una zona a otra como si fuera un buen puzzle de muchas piezas.
Simplemente, aprende a guiarte por todo lo qeu sientas y a adaptar esa estructura a las particularidades del seminario que ahora tienes entre las manos.
#3 ¿Es en directo? Añade llamadas al público
¿Sabes si el Webinar será en directo?
Si la respuesta es que sí, entonces añade preguntas al público para interactuar con él siempre que sea necesario.
Uno de los problemas más habituales que sufren muchas personas es que, aunque están en directo, están tan apegados al o que quieren decir que se olvidan de que les miran.
¡Y ahí la hemos apañado!
Al final, estos espectáculos nos aseguran que las personas interesadas estén siempre mirando y si las hacemos partícipes del proceso, será más fácil que sientan que «ganan» o «pierden».
#4 La oferta no es una lsita de la compra
Esto es clave.
Muchas personas se encargan de redactar la parte de la oferta como si fuera una lista de productos de todo lo que te prsenta el producto.
Y oye, por un lado esto es bueno. Si el producto que tienes es impresionante, quizá se vende por sí mismo.
Pero si no es tan bueno o tiene más particularidades, la marca juega un papel mucho más importante.
#5 No estás solo: busca ayuda
Nunca me voy a cansar de repetírtelo.
En toda esta aventura que estás viviendo, nunca estás solo.
Siempre cuentas a tu alrededor con grandes personas y profesionales dispuestas a echarte un cable cuando lo necesiten.
Y además, mírales, estar ayudándote mientras se comen una manzana y ven la tele es lo más parecido a unas vacaciones que pueden tener en mucho tiempo.
Sea como sea, lo más importante es que entiendas es que este es un proceso del que irás aprendiendo tú mismo paso a paso.
Con la simple práctica, llegará el momento en el que seas capaz de crear un webinar sin seguir una estructura predefinida.
pero como siempre te digo, si sigues la estructura, te aseguras de que al menso el balón eche a andar.
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