Dios quiere que nosotros tengamos nuestros oídos espirituales abiertos. Jesús no solo busca que abramos nuestro entendimiento sino también nuestro corazón.
Dios quiere que nosotros tengamos nuestros oídos espirituales abiertos. Jesús no solo busca que abramos nuestro entendimiento sino también nuestro corazón.