Todos nosotros que tenemos hijos, en algún momento tuvimos que pasar por un proceso de pensamiento y emociones para escoger el nombre de nuestros hijos, quizá en honor a algún familiar, figura publica o simplemente porque nos gusto el nombre. José nunca tuvo el privilegio de elegir un nombre para el hijo de María porque técnicamente no era el padre. José, el esposo de María estaba herido, confundido, se sentía traicionado, no tenia esperanza y estaba listo para dejar a María, dejar ir todo, perderlo todo, fue en ese momento que el ángel del Señor le dijo NO TEMAS, porque el niño es del Espíritu Santo y le pondrás por nombre Jesús, porque Él salvará a Su pueblo de sus pecados.