¿Por qué cuesta tanto lograrlo? En la era moderna, la vida está llena de muchas distracciones, de espectáculos sobre cómo debería ser lo que hacemos, de cómo deberían vernos los demás y de cómo creemos que nos vemos para otros. Esas distracciones fácilmente nos sacan de nuestro camino, nos nublan la vista sobre un supuesto futuro y en ese descuido nos olvidamos del presente, de lo que realmente deberíamos estar haciendo.