Pacificar Europa no fue tarea fácil para los países vencedores de la Segunda Guerra Mundial: miseria y violencia se extendían por todo el continente. La manera en que se afrontó este reto puso las bases políticas, económicas y culturales.
Durante los cinco años que separan el final de la Segunda Guerra Mundial y el comienzo de la guerra fría, el mundo, que esperaba una paz duradera, va a encontrase de nuevo al borde del apocalipsis.
Fueron cinco años de caos y esperanza para que los pueblos de una Europa malherida no se convirtieran en juguete de las grandes potencias. Cinco años de confusión y esperanzas ante de encontrase, a su pesar, divididos a un lado u otro del "telón de acero"