Dios tiene que manifestarse a nosotros para mostrarnos Sus Caminos. Qué peligroso creer que servimos a Dios, pero estamos en realidad siguiendo nuestros propios intereses. Podemos conocer su Voluntad y sus Caminos leyendo su Palabra y manteniendo una comunión íntima con Él; alineando nuestras intenciones a las de nuestro Padre. Que recordemos siempre que todo fue hecho por Él y para Él. Jesús enseñó hablando sobre la oración y el ayuno la importancia de que nuestro servicio a Dios no se enfoque en nuestra propia gloria, intereses o recompensa. La Biblia enseña a no apoyarnos en nuestra propia prudencia (o caminos), sino a confiar en el Señor y él enderezará nuestro camino.