Leonardo Da Vinci concluyó su famosa obra, la última cena, en 1491. Los modelos para la pintura, eran reales. Uno de ellos, quien posó como Judas, terminó en la cárcel realmente. Ahora, piense por un instante, ¿por qué en la época de Jesús, Judas traición a Su maestro? No es algo nuevo. Cuando damos mal testimonio, hoy también lo traicionamos.