Marx, por Darío Sztajnszrajber en El Innombrable, Radio Madre
Hoy el autor que nos toca trabajar es un autor emblemático para muchos de nosotros, para nuestra identidad, para una construcción de una forma de hacer filosofía que hace, básicamente, del cuestionamiento su espíritu. Hablamos de Karl Marx, entre tantas y muchas cosas que se pueden decir de Marx, yo quiero empezar por esta. Me parece que es un autor que apuesta a la desnaturalización, en ese sentido, la desnaturalización es un principio de emancipación que atraviesa cualquier práctica. Entender que todo lo que se nos presenta como fijo, estable y natural está encubriendo el ejercicio del poder concreto, entonces hay en la filosofía de la historia de Marx una propuesta a pensar que todo aquello que se nos presenta como una verdad establecida es en realidad propia de una época y propia de un interés. Por eso, la tarea de la filosofía no puede ser sino una tarea de desmontaje, de desmantelamiento y en ese sentido hay un Marx desmantelador; hay un Marx propositivo, es cierto. Hoy vamos a conversar con el sociólogo, Matías Romani, que publicó hace muy poco un libro llamado “Para animar a leer a Marx” por editorial EUDEBA, o sea, alguien que además, conoce a Marx desde la pedagogía, desde el trabajo con los alumnos y vamos a tratar de debatir estas cuestiones, no?, si el Marx que leemos y que celebramos es sólo el Marx que cuestiona o que podemos al mismo tiempo decir que es el Marx que nos propone una realidad alternativa a la que vivimos. El programa de hoy, entonces, está dedicado a la figura de Karl Marx, uno de nuestros pensadores favoritos (…)
En la obra de Marx confluyen, convergen muchas disciplinas, esto lo vamos a preguntar al invitado de hoy, por la singularidad de Marx¡ qué es Marx, un sociólogo, un economista, un filósofo? Uno, a veces, leyendo sus libros, tiene la sensación que atraviesa de modo intertextual, muchas disciplinas, evidentemente, es alguien de las Ciencias Sociales, no es ni médico ni astrólogo habría que ver cómo podemos redefinir la astrología, pero claramente, se enmarca en lo que es un abordaje socio-humanístico, de lo humano y de lo social, o de lo humano entendido como un hecho social y es muy difícil separar lo filosófico, lo sociológico, lo económico y lo político en Marx, obviamente, hay obras que tienen un corte mucho más filosófico que es, en principio, las obras que a mí más me interesan, pero que me quedó claro, desde el principio que me puse a abordar la literatura de Marx que era imposible hacer un recorte, como si uno dijera, no a mí me interesa el Marx filosofo pero no me interesa el Marx economista. No, no existe esa separación porque de algún modo, hay en la propuesta de Marx, una idea de entrecruzamiento de esos órdenes que tienen que ver con lo disciplinar, pero que tiene que ver con una manera de explicar la realidad, o sea, algo que podemos decir desde inicio, es que la realidad posee tanta complejidad que departamentilizarla en disciplinas autónomas lo único que genera es una imposibilidad de incomprensión de esa totalidad que se nos presenta. Esto es la filosofía como hecho abstracto se queda en un regodeo de la abstracción no termina de comprender las cosas en su verdad, porque, es necesario visualizar cómo todos los conceptos abstractos se hacen carne, permanentemente, se concretizan en prácticas concretas o si quieren para no traicionar el espíritu de la filosofía de Marx tendríamos que decirlo al revés, no? Esa realidad material, esos hechos materiales, esa práctica permanente, de lo real de lo concreto la que va de algún modo creando las diferentes formas de la conciencia social que finalmente lo que buscan es legitimarla, justificarla, pero si hay algo que es clave en el pensamiento marxista es imposible separar teoría y práctica, en ese sentido, Marx es un fiel discípulo, seguidor de la obra de Hegel, de algún modo es el pensamiento hegeliano el que inaugura con la dialéctica ( que ahora vamos a explicar) una manera de repensar esta dualidad que se había hecho hegemónica en el pensamiento occidental, el dualismo que separa de una manera tan determinante lo ideal de lo material, lo conceptual de lo concreto. En Hegel, son dos aspectos de lo mismo, son la afirmación y la negación de una misma totalidad, porque, una no existe sin la otra, aunque, parezca que estamos hablando de algo muy distinto a una cuestión disciplinar, el hecho de que el pensamiento de Marx ahonde en la necesidad de juntar la teoría y la práctica, de pensarlas como una totalidad, también forma esto parte de toda una propuesta muy revolucionaria de pensar la filosofía, tal como se la pensaba hasta ese momento, o sea, es filósofo, es sociólogo, es economista porque no se puede hablar del “ser y la nada” sino se está hablando al mismo tiempo de los que poseen y de los que no poseen, porque poseer y no poseer son dos figuras interdependientes, una que se recorta sobre la otra y que en definitiva son la expresión de este ser y esta nada que permanentemente atraviesa cualquier estructura de lo real. En ese sentido si uno buscara hacer una explicación del pensamiento marxista e iniciarla por algún lado…, lo primero que hay que explicar es la dialéctica, la filosofía dialéctica como aquel programa sistemático que se propone una revolución en los fundamentos de nuestra comprensión de lo real, porque, lo que busca es repensar la estructura misma de lo real ¿Qué quise decir? Que la dialéctica no es una metodología nada más, la propuesta de la dialéctica es una propuesta ontológica ¿Por qué? Porque la dialéctica está en lo real dicen Marx y Hegel, no está en la mente humana que la utiliza como una metodología para abordar lo real, incluso, en las diferencias que tienen Hegel y Marx, que tienen entre ellos, de por dónde acceder a la dialéctica, sin embargo, ambos coinciden en lo mismo. Se trata de pensar la lógica de las cosas, no es un nuevo método por el cual el hombre analiza la realidad en la que vive. ¿Y qué propone la dialéctica, cuál es esta fuerte diferencia que empieza a aparecer en el pensamiento de estos autores? Básicamente, y trato de explicarlo, simple, se cuestiona la autonomía de la sustancia, esto es lo que la dialéctica va a traernos es una mirada diferente sobre las cosas en tanto cosas y va a fustigar, va a desmontar, va a cuestionar que existan cosas en la realidad de modo independiente, vieron que cuando uno dice no sé… ¿qué es una silla? Uno busca es la definición, lo que define, lo que caracteriza a la silla en la silla, como que algo tiene la silla en tanto silla que la hace ser silla y no micrófono. En ese sentido uno podría hacerse un diccionario del mundo donde cada una de las entidades que habitan el mundo, tendrían digamos como su ADN, su sustancia, sus núcleos definitorios. Esta concepción sustancialista de la realidad se inaugura en la obra de Aristóteles y atraviesa toda la cultura occidental hasta el siglo XIX. Kant, la empieza a poner en crisis y claramente el pensamiento dialéctico es el que va a decir que la concepción sustancialista está, de algún modo, obstruyendo, obturando la posibilidad que las cosas son lo que son porque al mismo tiempo no son otra cosa o en el ejemplo que acabo de dar hace pocos minutos, que la silla, yo decía, tiene algo que la hace ser silla y no micrófono, o sea que nos va resultar imposible comprender qué es la silla si no la diferenciamos de un micrófono, o si no la diferenciamos de una pared o si no la diferenciamos de un ángel o si no la diferenciamos de Dios, pero las cosas, y acá viene el gran cambio, antes de ser cosas, no son otra cosa, o sea para entender cualquier cosa, primero la entendemos a lo que no es porque todas la entidades en nuestro mundo están en relación con otras entidades. Porque el mundo no es más que ese horizonte, esa red de relaciones permanente entre las cosas, casi como si la esencia de cada entidad estuviese en su afuera y no en su interior, no hay nada al interior de un padre que lo haga ser padre porque para ser padre tiene que entrar en contacto con lo que no es; esto es madre porque un padre sin una madre no es un padre, el padre tiene que verse negado dice la dialéctica, negado dice que al mismo tiempo, es al mismo tiempo lo que no es una madre y es en esa relación, con esa exterioridad que es la madre que ambos se realizan, en tanto padre y en tanto madre, concibiendo un hijo, o sea que el padre no es padre si no hay una madre, no es padre si no hay un hijo, no es padre si no hay una familia, en realidad no es nada, porque todo lo que es va ir plasmándose, en esas relaciones que va generando con lo otro de sí y es desde esta perspectiva que así por un lado, Hegel entiende que la idea no es idea si no está en relación permanente con la materia, Marx va a continuar la línea más histórica, la línea más explicatoria de la realidad social , en eso que se conoce con el nombre de materialismo histórico. ¿Qué es el materialismo histórico? Es la aplicación de la dialéctica a la historia de la humanidad. Y así como hay un padre porque hay una madre, porque hay un hijo, del mismo modo, si hay un amo hay un esclavo y si hay un esclavo hay un amo. Y ambos no podrían existir si no fuese en esa interdependencia que se produce, interdependencia que muestra claramente, el sojuzgamiento de una clase por sobre la otra pero la necesidad mutua de ambas y su disolución y su superación en una nueva realidad en la que ambos se subsumen que es la realidad en la historia de la humanidad del mundo feudal, o sea, todo está en movimiento estas triadas están siempre moviéndose. Como dice el famoso boceto que tan bien nos ayuda a entender esta cuestión, hay una tesis, hay una antítesis y hay una síntesis. Saben que tesis en griego significa lo que se pone, antítesis sería lo que contraría lo que se pone, lo o-puesto, la tesis es lo puesto la antítesis es lo “o”- puesto, lo que niega lo puesto, y la síntesis vendría a ser lo que compone ambos momentos, su superación, lo “com”-puesto. Si tomamos la raíz de puesto de poner: tenemos la tesis que es lo puesto, la antítesis que es lo o-puesto y la síntesis que es lo com-puesto. Y estas triadas van permanentemente transformándose a sí mismas y en nuestra realidad materialidad-social llegan al mundo del capitalismo como conflicto de clases, entre la burguesía y el proletariado. El gran tema del materialismo histórico es pensar cómo esta dialéctica histórica culmina en la sociedad comunista. Es muy interesante en todo el plateo de Marx, ir visualizando sus fundamentos filosóficos para comprender hasta qué punto muchas de sus lecturas sobre la actualidad que parecen en algún sentido espontáneas, están absolutamente alineadas con toda una lógica de lo real que es su planteo inicial.