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EduBerlin episodes

  • Theodor Adorno (Marcela Vélez)
    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026!
    Publicado el 29 may. 2016
    [Sesión #4] THEODOR ADORNO
    Ponente: Marcela Vélez
    Presenta: Violeta Garde
    Curso "Pensamientos Radicales Contemporáneos: de Gramsci a nuestros días", organizado por la Asociación Universitaria Contrapoder en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM (febrero-mayo 2016).
    1 hr 8 min
  • Louis Althusser (Juan Pedro García del Campo)
    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026!
    Publicado el 30 may. 2016
    LOUIS ALTHUSSER
    Ponente: Juan Pedro García del Campo
    Presenta: Miguel Barrionuevo
    Curso "Pensamientos Radicales Contemporáneos: de Gramsci a nuestros días", organizado por la Asociación Universitaria Contrapoder en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM (febrero-mayo 2016).
    Programa completo, ponentes y materiales en:
    https://cursopensamientosradicalescon...
    1 hr 26 min
  • Introducción a Marx (César Rendueles)
    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026!
    Publicado el 29 may. 2016
    INTRODUCCIÓN A MARX
    Ponente: César Rendueles
    Presenta: Alicia García
    Curso "Pensamientos Radicales Contemporáneos: de Gramsci a nuestros días", organizado por la Asociación Universitaria Contrapoder en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM (febrero-mayo 2016).
    Programa completo, ponentes y materiales en:
    https://cursopensamientosradicalescon...
    1 hr 57 min
  • Fort Apache - Francia: estado de sitio
    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026!
    El pasado 14 de julio un camión irrumpía a gran velocidad en el paseo marítimo de Niza, en el que una gran afluencia de público asistía a los fuegos artificiales con motivo del Día Nacional.
    La Policía abatió al conductor, identificado como Mohamed Lahouaiej Bouhlel, que recorrió dos kilómetros de esta avenida haciendo zigzag con el vehículo. El ataque terrorista se ha saldado con más de 80 fallecidos y 50 personas heridas.
    Tras el atentado, el presidente francés, François Hollande, ha anunciado que prolongará el estado de excepción, que debía expirar el 26 de julio, tres meses más.
    Mientras tanto, Francia se prepara para intensificar su participación en las intervenciones militares en Siria e Irak. Hollande ha comentado que “hay que golpear más fuerte” y que enviará más armas y asesores militares al Ejército iraquí.
    Invitados:
    Manolo Monereo, analista político
    Jorge Verstrynge, profesor de Ciencias Políticas
    Luz Gómez, profesora de Estudios Árabes UAM
    François Ralleo, analista político
    David Perejil, periodista e integrante de la SI de Podemos
    52 min
  • La muerte | Por Darío Sztajnszrajber
    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026!
    Filosofía a Martillazos | 8 problemas filosóficos en 8 encuentros | Por Darío Sztajnszrajber en la Facultad Libre de Rosario
    Artista en el intervalo: Neyen Morra | Facebook
    www.facultadlibre.org
    La filosofía como ejercicio para la muerte
    Salgo de la estación de servicio y ahora realmente no sé dónde estoy. Por lo menos tengo el paquete de papas fritas. Veo a lo lejos una vía de tren detrás de unos árboles. Voy hacia allá. No hay nadie en la calle. Pasan unos autos que no respetan los semáforos. Se ve que tienen miedo. Detenerse es morirse. Temen la inseguridad. Como si se pudiera estar seguro de algo. ¿Habrá alguna línea que concatene ideas entre la inseguridad existencial y la inseguridad cotidiana? Hay una naturalización de ciertas evidencias: sabemos que nos vamos a morir y que la vida es finita, pero también confiamos en el sistema de derecho que garantiza que no es posible que alguien aparezca junto al automóvil y nos pegue un tiro. La ley, así pensada, cumple el objetivo de mantener cierta ficción en funcionamiento. Como los paquetes de galletitas en las góndolas de la estación de servicio. Se supone que una galletita es comida y que la comida es un bien necesario para la subsistencia, pero en realidad: ¿cuánta mediación ha habido entre la condición existencial de lo humano que necesita de su propia reproducción en la ingesta de alimento diaria y el sistema de capital que después de milenios de historia culminó en una figura de la organización de la vida social que incluye que la comida deje de ser un medio de subsistencia para pasar a ser un bien solo para aquellos que lo pueden adquirir; además de haberse articulado en un sistema de consumo con una serie de pasos entre el trigo a este paquete de galletitas que incluyen toda una serie de intermediarios que viven agregando pasos? ¿Qué comemos cuando comemos una galletita? ¿A quién comemos? Pero este paquete es de papas fritas y la inseguridad cotidiana supone cierta disfuncionalidad de la ley que entonces se muestra como ficción, en el sentido de no expresar la naturaleza de las conductas humanas, sino de todo lo contrario. Es que en principio parecería que la necesidad de la ley aparece porque si me detengo en el semáforo, alguien me saca lo propio, incluyendo mi propia vida. Pero hay algo que no entiendo: ¿es mío o no es mío este paquete de papas fritas? La ley está garantizando mi propiedad sobre el mismo, pero hay alguien que me lo quiere sacar. O eso intuyo. O vi muchos noticieros donde cuentas historias de robos de paquetes de papas fritas, o de automóviles detenidos en los semáforos. Una cosa es que sea mío porque vivimos en un sistema de derecho bajo un modelo capitalista que hace de la propiedad privada un valor incuestionable, y otra cosa es el planteo filosófico acerca del carácter natural o esencial del capitalismo como expresión de las relaciones entre los seres humanos.
    Demasiado. Lo peor es que ese automóvil se detuvo donde nadie lo hacía y efectivamente dos chicos muy jóvenes surgen desde la oscuridad y se acercan muy rápidamente sin ninguna duda de su intención. Uno de ellos lleva una piedra bastante grande en su mano con la cual rompe el parabrisas del automóvil mientras el otro con un revólver amenaza a la señora que muy nerviosa se baja y los deja con el vehículo clamándoles que no la maten. Me veo viendo la escena y me siento escindido y hasta perturbado porque no atino ni siquiera a asustarme. Fue como ver una película que sucedía a pocos pasos. La señora está muy nerviosa y me acerco. Creo que en ese estado de nerviosismo de la señora pude asistir a un nexo clave entre la inseguridad existencial y la inseguridad cotidiana: el miedo a la muerte.
    En el Fedón , Platón relata la muerte de Sócrates. Es un diálogo escrito entre las llamadas obras de su madurez pero que siguiendo una supuesta cronología de la muerte de su maestro, se ubica al final de su vida . Quiero decir que incluye el relato del final de la vida de Sócrates y específicamente su muerte. Platón escribe en diálogos y su alter ego, su personaje es Sócrates, ese maestro real que tuvo y que le sirve como protagonista de sus disquisiciones filosóficas . La mezcla de argumentos filosóficos con situaciones concretas en las que se encarnan los debates de ideas, hacen del diálogo platónico un tipo de escritura filosófica bastante particular. Hay quienes desconfían de la escritura filosófica en tanto pierde la fluencia de un saber que solo se conecta en la medida en que inquiere, interpela, cuestiona a otro que en ese movimiento se transforma. Pero también es cierto que hay quienes entienden que la filosofía no es más que un género literario, cuya escritura casi en un plano epistolar, marca un estilo y provee de conversaciones entre pensadores de diferentes épocas .
    Lo cierto es que sea de un modo o del otro, los textos platónicos buscan recuperar la espontaneidad del diálogo filosófico, o a lo sumo el poder empatizar con cualquier hablante que se encuentre en la necesidad de argumentar o incluso de preguntar sobre algunos de los temas existenciales tradicionales. Y siempre está Sócrates que, como un maestro, desarticula las verdades, desmonta las certezas, obliga a continuar justificando una idea casi hasta su paroxismo. Leer los diálogos de Platón es hacer el recorrido intelectual de Sócrates y hasta se podría ir leyendo los diálogos de acuerdo a los tiempos donde Platón ubica las situaciones, y no solo recorrer las ideas de Sócrates, sino también su vida. Una vida que por diferentes motivos se ve amenazada por el poder de Atenas que finalmente lo condena a muerte después de un juicio.
    Cada una de estas etapas corresponden a diferentes obras de Platón y el Fedón se hace cargo del último tramo. Sócrates y sus discípulos de siempre se encuentran en la cárcel esperando que el guardiacárcel realice la ejecución envenenando a Sócrates con cicuta. Mientras, Sócrates se dedica a explicar la naturaleza del alma, pero sobre todo los rasgos que hacen del alma una entidad inmortal. Sus alumnos se van poniendo nerviosos ante la inminencia del final. Ese nerviosismo se va volviendo el tema subyacente. La inminencia de la muerte es demasiado. Una cosa es saber que nos vamos a morir y otra es ir viendo al verdugo preparar la cicuta en el espacio contiguo. En ambos casos nos vamos a morir, pero lo difuso de su venida hace que podamos escabullirle un poco. Escabullirle a pensarla que no es lo mismo que huirle a la muerte misma. Además, en realidad si uno se pusiese a pensar más lógicamente el tema, no hay gran diferencia entre el verdugo preparado la cicuta y la fecha promedio de nuestras muertes naturales: sabemos que va a llegar, aunque a veces entendamos que llega a destiempo. Es que ese es el gran punto: se supone que lo humano viene con un ciclo natural de duración, más allá de lo que la técnica pueda luego hacer o modificar. Por eso no se trata solamente de una cuestión de conciencia, sino de cierta preparación —llamémosle— espiritual frente a su venida. Sócrates intenta explicar a sus alumnos que la ausencia de miedo frente a la muerte inmediata tiene que ver con ese trabajo que ha venido realizando desde siempre: “La filosofía es un ejercicio para la muerte.”
    La señora tiembla. Me acerco lento. Le pregunto si está bien. No responde. Su respiración está muy agitada. Está sentada en una especie de vereda junto a la vía. Me mira en diagonal de abajo para arriba levantando los ojos, pero sin mover la cabeza. La veo indefensa, golpeada, desacomodada. Como si la realidad la hubiera mordido. Como si le hubiese sucedido algo inesperado. Es que le pasó algo inesperado: la violentaron. La violencia y la seguridad son un par conceptual intrincado, mixturado. Se nos violenta en esa seguridad básica que necesitamos para que la cosa funcione. Y vale en el medio de esta situación horrorosa igual preguntarse: ¿qué cosa? Y también: ¿funcione para qué?
    Hay violencia cuando en este semáforo se roban un automóvil y hay violencia en un lenguaje que subsume toda diferencia y singularidad a una palabra que con el afán de la comunicación pierde los detalles. ¿Pero tiene sentido esta comparación? Las situaciones límites nos acercan un poco a la filosofía. Calculo que la señora se sentirá un poco movilizada. Por suerte no la mataron, aunque no creo que en este momento lo valore. Busco conectar con su desesperación aunque la voy sintiendo más tranquila. Le acaricio el hombro, pero siento en esa instancia toda la fuerza del rechazo frente a la presencia ajena. Me corre la mano y me habla a la cara: “Estos negros de mierda. Habría que reventarlos a todos”, vomita muy despacio las letras, los tonos, pero poniendo todo el ímpetu del enojo en los puentes de las vocales. Sobre todo en la letra “e”. “Mierda” puede ser un gran insulto, despectivo, soez, o puede ser casi un sinónimo neutral de ente, como si dijésemos de cualquier cosa: “Che, esta mierda no funciona”. Es que algo no funcionó para la señora. Le robaron. Y si le robaron su auto, hay negros de mierda que no son ni negros ni de mierda, pero por ser negros y de mierda le robaron el auto. O mejor dicho, no importa qué signifique ser negro y de mierda, sino que todo aquel que me robe va a ser negro y de mierda. Las situaciones límites desanudan asociaciones diversas. Una muerte injusta puede generar todo un sentido posterior en el solo acto de la búsqueda de justicia, aunque la responsabilidad de esa muerte recaiga en un accidente. Es que lo que da sentido es la búsqueda y por eso hasta creemos que un fenómeno natural puede ser injusto. La lluvia nunca es injusta. Lo injusto es que una ciudad se inunde porque no hubo previsión. Pero también una muerte puede deprimirnos para siempre o pegarnos de mil maneras diferentes. También puede abroquelarnos en lo que somos y también puede sacarnos de nosotros mismos y desplazarnos a lugares impensables. La señora odia a los negros de mierda. Todo el relato del robo quedará siempre asociado a una figura de la distinción antropológica. Por ahí después la suelta. Por ahí no. ¿Pero qué significa que la filosofía es un ejercicio para la muerte? ¿Cuál es la relación entre la filosofía y la muerte? ¿Y por qué entre ambas hay un lazo que tiene que ver con una labor, con una tarea?
    No se cómo hablarle a la señora. Me siento demasiado extraño. Solo quiero consolarla, pero su boca me expulsó y fue desterrando pedazos de mi sensibilidad. Creo que mucho de lo que buscamos tiene que ver con este “no sé cómo hablarle a la señora”. Hay una otredad que siempre nos acompaña en su negatividad, en su imposibilidad, y que de alguna manera nos va definiendo en esto que vamos siendo. Mi límite hoy es la señora diciendo “negros de mierda, hay que reventarlos”; pero incluso no es un límite desconocido, sino que hasta podría avizorarlo en mi intimidad. A cuánto estamos más de una vez de reaccionar con un “A estos fachos de mierda habría que reventarlos a todos”. ¿Pero es lo mismo, o no es lo mismo? ¿Hay seres humanos reventables? ¿Reventables por quiénes? ¿Por otros seres humanos? O sea, que ¿todos los seres humanos son reventables por todos los seres humanos? ¿Y qué define la legitimidad de un exterminio? ¿Por qué hay matanzas legítimas y otras ilegítimas? ¿Por qué alguien mata para robar un automóvil? Y después alguien mata al que mata y después alguien mata al que mata que mata, y por eso el Estado monopoliza el uso de la violencia y decide a quién matar. Internaliza la violencia, la hace legal. La naturaliza. La señora ya no llora más, sino que absolutamente enajenada sobre sí misma, habla por celular relatando lo sucedido con cada vez mayor enojo y mayor incontinencia verbal. Me impactan sus palabras, pero no puedo dejar de recordar la escena de hace minutos y saber que por nada casi la matan. Por nada significa por un automóvil y por nada significa por un espasmo del que tenía el revólver. ¿Pero qué es la nada? ¿Es como la muerte? ¿Y el miedo a la muerte, dónde quedó? Me gustaría preguntarle qué le pasó por el cuerpo cuando la encañonaron. ¿Pensó en su vida o en su automóvil? ¿Pensó en lo que perdía? Un automóvil claramente es una pérdida, ¿pero la vida? ¿Se pierde la vida? O dicho al revés, ¿la vida nos pertenece del mismo modo que poseemos el automóvil? Parece que no y sin embargo un automóvil o una mochila o un celular parece que valen más. O por lo menos, se mata o se entrega la vida. Algo no funciona en realidad. O más bien, algo funciona demasiado encerrado sobre ciertas premisas que ni bien las abrimos se nos vuelve todo el paquete disfuncional.
    Algo del miedo a la muerte tuvo que haber recorrido ese cuerpo aunque sea un instante donde todas las propiedades se volvieron insulsas, y en ese único y efímero momento, la señora sintió que se iba a morir. ¿Pero es lo mismo sentir que uno se va a morir que sentir la muerte? Vivimos sabiendo que nos vamos a morir, pero pocas veces estamos frente al revólver de alguien que sabemos que puede dispararnos. Saber que nos vamos a morir es constitutivo de la condición humana. Y cualquier situación límite nos arroja impunemente al desocultamiento de ese olvido. Sabemos todo el tiempo que nos vamos a morir, pero todo el tiempo lo olvidamos. Hay algo en el olvido que nos permite funcionar en el día a día. Otra vez el funcionamiento y cada vez menos la verdad. Pero la señora ahora llora y clama creo que a una hija que la venga a buscar y me pide la dirección exacta. Por suerte hay otras personas más lejos que le pueden dar esa información, acto que hace que recuerde que no sé dónde estoy, aunque si hay una vía de tren debe ser el oeste o el noroeste, pero no importa. Los puntos cardinales son un buen sistema de ordenamiento y nosotros buscamos la perdición. ¿Nosotros?
    Capítulo 7 de "¿Para qué sirve la filosofía?" de Sztajnszrajber, Darío; Editorial Planeta, 2013.
    2 hr 44 min
  • Fort Apache - Donald Trump, ¿revolución conservadora?
    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026!
    Tras haber dejado atrás a Ted Cruz, Donald Trump será el candidato republicano a las elecciones presidenciales de los Estados Unidos que tendrán lugar el próximo 8 de noviembre.
    Es más que probable que el enfrentamiento entre Trump y la aspirante a candidata demócrata, Hillary Clinton, se producirá en uno de los momentos históricos de más descontento y de mayor división en el electorado estadounidense.
    Por otro lado, la candidatura del magnate norteamericano trae debajo del brazo un populismo de nuevo cuño que entra en contradicción con las élites del Partido Republicano y abre la puerta a una revolución conservadora.
    En Fort Apache, analizamos lo que representa la candidatura de Donald Trump para las elecciones presidenciales de EE.UU.
    INVITADOS:
    Raúl Sánchez Cedillo, Fundaciondeloscomunes.net
    Iván Redondo, Consultor político
    Pilar Velasco, Periodista “La Ser”
    Rúben Herrero, Profesor de Relaciones Internacionales de la UCM
    Carlos Prieto, Editor de “New Left Review”
    52 min
  • Capitalismo en Chile. Sergio Grez, Carlos Pérez y Fernando Atria
    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026!
    Conferencia en Santiago sobre el capitalismo chileno impartida por los profesores Sergio Grez, Fernando Atria y Carlos Pérez
    Hasta el minuto 26:00 habla Fernando Atria y a partir de ese minuto habla Carlos Pérez Soto hasta el minuto 44:00 que empieza su intervención Sergio Grez. Disfruten
    2 hr 5 min
  • Historia del Marxismo (Clase 37) - Carlos Pérez Soto
    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026!
    Cátedra impartida por el profesor chileno Carlos Pérez Soto en la Universidad Arcis, en el año 2010. Su página: https://www.cperezs.org/
    Se escuchan unos ruiditos al principio pero no duran mas que cinco minutos. No se desesperen.
    La sociedad civil, lo popular, el estado, la democracia, lo social, redescubrimiento del liberalismo, lo político, la clase y el sexo se diluyen en la posmodernidad. Las feministas marxistas, Anne Oakley, el patriarcado, la confrontación de clase, el post feminismo, Judith Butler, esencialismo de etnia, la crítica de la razón populista de Laclau, Evo, elemento étnico.
    57 min
  • Historia del Marxismo (Clase 36) - Carlos Pérez Soto
    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026!
    Cátedra impartida por el profesor chileno Carlos Pérez Soto en la Universidad Arcis, en el año 2010. Su página: https://www.cperezs.org/
    De 1975 a 1990
    El derrumbe de los países socialistas desde la invasión a Afganistán en 1982 y la crisis del petróleo
    La guerra en Cambodia y Vietnam
    La apertura de la economía china hacia el capitalismo
    NO hay países socialistas (Aunque china y vietnam y korea del norte digan lo contrario) Cuba colonia del capital europeo,
    El post fordismo
    La división de los partidos comunistas italiano, español y francés.
    Caída del eurocomunismo y viraje hacia la socialdemocracia
    Exterminio de los partidos comunistas en América Latina por las dictaduras
    1 hr 5 min
  • Historia del Marxismo (Clase 35) - Carlos Pérez Soto
    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026!
    Cátedra impartida por el profesor chileno Carlos Pérez Soto en la Universidad Arcis, en el año 2010. Su página: https://www.cperezs.org/
    Spinoza y la idea cartesiana del sujeto (Sujeto como entidad real puesta en un cuerpo pero que es real) Althusser dice que esa idea induce al idealismo.Althusser niega que el sujeto sea una entidad real por sí misma: "El hombre". La dualidad alma/cuerpo criticada por los estructuralistas.
    El Inmanentismo en Spinoza. No hay sobre la materia otro principio. No hay alma y no hay dios. Todo es materia en movimiento. No hay sujeto transcendental por fuera de la materia. Lo que llamamos sujeto no es sino un hecho social (Para althusser) No es que no haya hombre, lo que no hay es sujeto cartesiano.
    Usted es un efecto de haber nacido en una clase social. Los individuos están totalmente determinados por las estructuras de clase. La autonomía individual es un mito burgués. No hay voluntad individual. Es desde la clase social que hay voluntades, EL hombre situado es la clase social, el hombre historizado es la lucha de clases. Althusser es un anti-historicista. El hombre particular es producido por la clase social y por la lucha de clases.
    Negó el elemento de la voluntad.
    La determinación althusseriana es una determinación global.
    1 hr 5 min

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