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Euskal Espeleo Laguntza ha preparado para este sábado un amplio simulacro de rescate subterráneo en la Torca de Txomin, en Karrantza, donde los participantes tienen que afrontar la evacuación de un supuesto herido situado a unos 190 metros de profundidad. El ejercicio permite entrenar una operación que, en una emergencia real, exige planificación, coordinación, numerosos especialistas y muchas horas de trabajo.
Iñaki Fernández "Teio", miembro del equipo de coordinación de Euskal Espeleolaguntza, ha explicado que este tipo de operaciones necesita mucha preparación previa. Los equipos deben mantenerse formados y coordinados, pero también hay que organizar el material, la alimentación, el transporte y los lugares de descanso. En los rescates de mayor magnitud pueden intervenir entre 80 y 90 personas.
Cuando el accidente se produce a gran profundidad o lejos de la entrada de una cavidad, la intervención requiere técnicas de rescate vertical, grandes porteos y numerosos efectivos. Junto a los espeleólogos participan bomberos, Protección Civil y los servicios de emergencias, que también aportan medios específicos para mantener las comunicaciones entre el interior y el exterior.
El simulacro de Karrantza sitúa al supuesto herido a unos 190 metros de profundidad. Teio Fernández ha señalado que cavidades de 200 o incluso 300 metros entran dentro de un nivel medio-alto en Euskadi. La elegida para el ejercicio recibe además visitas de grupos de espeleología de diferentes puntos del Estado, por lo que el entrenamiento sirve también para conocer y preparar el terreno ante un posible accidente real.
Para comprender la dimensión del ejercicio, el espeleólogo ha establecido una comparación: la Torre Iberdrola mide alrededor de 150 metros. La cavidad supera esa referencia y presenta diferentes pozos y tramos verticales. Para desplazar una camilla hacen falta personas que tiren de ella, otras que actúen como contrapeso y sistemas de retención e izado.
Uno de los principales problemas es el tiempo. Fernández ha explicado que, en un accidente profundo, entre el suceso, el aviso y la llegada de los primeros grupos de rescate pueden pasar 10 o 12 horas. Después hay que preparar la cavidad e instalar los sistemas necesarios para efectuar la extracción vertical.
La evacuación propiamente dicha puede ser mucho más rápida. Según ha detallado, una camilla situada a unos 200 metros podría llegar al exterior en dos o tres horas una vez que todo está preparado. "Pero prepararlo todo es lo que lleva más tiempo", ha explicado.
La seguridad de quienes participan es otra de las prioridades. Los responsables tienen que controlar cuánto tiempo lleva trabajando cada grupo, dónde se encuentra la camilla y en qué punto están los médicos para organizar los relevos. Mantener a personas trabajando durante periodos excesivos incrementaría el riesgo de sufrir un nuevo accidente.
Teio Fernández ha insistido en que el mayor temor es precisamente que un integrante del dispositivo resulte herido durante la operación: "Tú vas a rescatar a una persona y no queremos un reaccidente". Los integrantes de Euskal Espeleolaguntza son voluntarios y su experiencia en largas exploraciones bajo tierra resulta especialmente importante en intervenciones de estas características.
La tecnología habitual tampoco funciona igual bajo tierra. Ni el GPS ni el teléfono móvil ofrecen normalmente cobertura dentro de una cavidad. Sin embargo, llevarlos sigue siendo importante porque permiten realizar la llamada de emergencia desde la entrada y proporcionar información precisa sobre el incidente. Dejar material o una mochila en la boca de la cueva también puede facilitar posteriormente el trabajo de los equipos de búsqueda.
Las comunicaciones subterráneas han avanzado con sistemas específicos. Frente al antiguo cable telefónico desplegado por la cavidad, actualmente existen equipos capaces de comunicarse a través de la propia roca, con distancias que pueden alcanzar aproximadamente un kilómetro en roca caliza. De esta manera, un transmisor puede acompañar a la camilla mientras otro permanece en la entrada y conecta posteriormente con los servicios de emergencias.
Los equipos también han experimentado con nuevas soluciones. Fernández ha recordado un simulacro realizado hace un par de años en Larra, donde bomberos navarros han probado un sistema que combina un módem situado junto a la camilla, una conexión por cable hasta la entrada y Starlink para transmitir la información al puesto de control.
El sistema permite recibir imágenes de la persona accidentada desde el exterior. Un equipo médico puede observar así las heridas o fracturas y orientar a los rescatadores sobre cómo manipular al paciente, evitar nuevos daños o administrar determinada medicación mientras continúa la evacuación.
Una nueva tendencia difundida a través de las redes sociales ha llevado al extremo la búsqueda de atractivo físico. Se conoce como “pheromone maxxing” y quienes la practican reducen o eliminan las duchas, el champú, el desodorante y los perfumes con la creencia de que conservar el olor corporal natural puede aumentar su capacidad de seducción. May Madrazo ha analizado este fenómeno en EgunON Magazine y ha salido a las calles de Bilbao para conocer qué opinan los jóvenes.
Las feromonas son señales químicas que desempeñan funciones de comunicación en numerosas especies animales. Abejas, felinos y otros animales las utilizan para transmitir información, marcar territorio o intervenir en procesos relacionados con la reproducción.
El “pheromone maxxing” ha trasladado esta idea al ser humano y la ha convertido en una tendencia de internet. Sus defensores sostienen que evitar productos perfumados y reducir la higiene permite conservar un supuesto olor natural capaz de incrementar el atractivo. Algunos vídeos llegan a recomendar no utilizar desodorante, no lavar la ropa o las sábanas y espaciar las duchas.
La base científica, sin embargo, no está demostrada. La existencia y el funcionamiento de feromonas humanas comparables a las de otros animales continúan siendo objeto de investigación y no existen pruebas de que dejar de ducharse haga a una persona más atractiva.
La tendencia se enmarca en el denominado “looksmaxxing”, un fenómeno de internet que reúne prácticas dirigidas a maximizar el atractivo físico. Algunas son convencionales, mientras que otras han llegado a extremos cuestionados o desacreditados.
En el caso del “pheromone maxxing”, el argumento pasa por prescindir del champú, el desodorante o la colonia para evitar que estos productos oculten el olor corporal. En las redes circulan mensajes como "deja de bañarte", "nunca laves las sábanas de tu cama" o "nunca laves tu ropa".
Hemos trasladado el debate a las calles de Bilbao y las respuestas recogidas han mostrado un rechazo prácticamente generalizado. Entre los chicos entrevistados se han escuchado expresiones como "me parece una gilipollez", "es muy antihigiénico" o "ducharse todos los días es obligatorio, 100%".
Uno de los jóvenes ha apuntado además a la búsqueda de notoriedad en las redes como posible explicación: "Yo creo que es para llamar la atención y tener más visitas y ya está". Otro ha relacionado estos contenidos con las dificultades para ligar y ha señalado que algunos chicos "buscan cualquier forma para conseguir lo que ellos quieran".
Las chicas entrevistadas tampoco han mostrado demasiado entusiasmo por esta nueva estrategia de seducción. Una de ellas la ha calificado como "una guarrada absoluta", mientras otra ha cuestionado directamente que alguien pueda resultar más atractivo por oler mal. Ninguna de las participantes consultadas se ha mostrado dispuesta a salir con un chico que deje de ducharse deliberadamente para intentar ligar. Y también se ha puesto de manifiesto un cierto "tufillo machista" en esta moda, ya que a las chicas se las exige siempre ir de punta en blanco.
El reportaje también ha detectado una circunstancia curiosa. Los chicos consultados conocían más la tendencia que las chicas y algunos ya habían visto vídeos sobre ella en TikTok o Instagram. Las jóvenes entrevistadas, por el contrario, han asegurado mayoritariamente que nunca habían oído hablar del fenómeno.
A partir de las respuestas recogidas, se ha planteado que los sistemas de recomendación de las plataformas pueden estar dirigiendo este contenido especialmente hacia usuarios varones jóvenes.
Durante el programa también se ha puesto el foco en que la higiene no afecta únicamente a quien decide prescindir de ella. Los entrevistados han hablado de la convivencia en espacios públicos, aulas, gimnasios o viviendas y del impacto que puede tener un olor corporal intenso sobre las personas que comparten esos lugares.
En nuestro wassap 688 88 77 88 los oyentes también han aportado su opinión. Uno de ellos ha rebautizado con humor la tendencia como "farmear peste", mientras otro ha recordado que la falta de higiene no es exclusiva de los hombres. Entre bromas sobre el "olor a tigre", la ropa húmeda y las colonias utilizadas para enmascarar olores, el debate ha llegado hasta una hipotética presentación familiar de un "novio tigre".
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