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By Cris Maestro, Leire Argandoña y May MadrazoNews
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EgunOn Magazine episodes

  • Adiós a los sobres de kétchup y mayonesa: Europa cambia los envases
    El sector de los envases y embalajes alimentarios se ha reunido en el BIC Bizkaia Ezkerraldea de Barakaldo para analizar una transformación que va a afectar directamente a empresas y consumidores. La nueva normativa europea obliga a reducir residuos, buscar alternativas al plástico convencional y avanzar hacia envases más sostenibles, mientras la industria intenta mantener la seguridad de los alimentos y evitar que los cambios repercutan excesivamente en los precios.
    Del plástico convencional a los materiales compostables

    Hemos estado en el Cuarto encuentro para la Innovación en  Envases y Embalajes Alimentarios de Euskadi y hemos conocido algunas de las soluciones que las empresas ya están desarrollando nuevos materiales.

    Una compañía de Bizkaia ha mostrado, por ejemplo, films compostables de origen vegetal destinados al envasado de alimentos. Estos materiales no funcionan como el plástico convencional reciclable, sino que se biodegradan y pueden terminar en el contenedor marrón, junto a los residuos orgánicos.

    También se han presentado soluciones de cartón y cartoncillo destinadas a reducir la cantidad de material empleado en los envases de bebidas y alimentación, además de vasos reutilizables para fiestas y festivales. Uno de los fabricantes ha explicado que estos vasos pueden alcanzar unos 150 usos antes de ser retirados.

    Una normativa que mantiene en alerta al sector

    La directora de ELIKA, la Fundación Vasca para la Seguridad Alimentaria, es Arantxa Madariaga. Nos ha reconocido la complejidad del escenario regulatorio. Y lo ha resumido de forma directa: "Es un lío".

    Madariaga ha explicado que el reglamento europeo de envases y embalajes plantea numerosos objetivos hasta 2040 y obliga a la industria alimentaria a acometer una importante transformación.

    El problema está en encontrar alternativas que sean sostenibles pero que mantengan una de las funciones fundamentales de los envases: proteger los alimentos, garantizar la seguridad alimentaria y prolongar su vida útil.

    El reto de que lo sostenible no sea más caro

    La transición tampoco resulta sencilla desde el punto de vista económico. Existen materiales alternativos al plástico, pero algunos son más caros, y el sector busca evitar que este incremento termine trasladándose al precio que paga el consumidor.

    "El conseguir ese equilibrio entre utilizar esos envases mucho más sostenibles sin que eso redunde demasiado en el precio de los alimentos, pero tampoco perjudique a la cuenta de resultados de las empresas, es un reto importante", ha explicado Madariaga.

    La procedencia de las materias primas y la situación geopolítica añaden además nuevas incertidumbres para fabricantes y empresas alimentarias.

    Vuelve el sistema de devolución de botellas

    Uno de los cambios que puede resultar más visible para el consumidor es el regreso de los sistemas de devolución y retorno de envases, similares a los que ya funcionan en países del norte de Europa.

    El modelo permite entregar determinadas botellas o latas y recuperar a cambio una pequeña cantidad de dinero. Madariaga ha señalado que el sistema está en preparación y ha situado 2029 como una de las fechas que maneja la regulación europea.

    Para que funcione, ha destacado que también resulta necesario facilitar el proceso a los consumidores, ya que supone guardar los envases en casa, transportarlos y devolverlos posteriormente.

    Las monodosis de kétchup y mayonesa, en el punto de mira

    Entre los cambios que más pueden llamar la atención está el futuro de los pequeños sobres individuales utilizados habitualmente para el kétchup, la mayonesa y otras salsas.

    Preguntada por estos envases, Madariaga ha sido clara: "En principio van a desaparecer".

    La normativa pretende reducir tanto el número como el tamaño de los envases que circulan. La dificultad está en que estas pequeñas dosis también pueden ayudar a evitar el desperdicio alimentario, especialmente cuando una persona consume cantidades muy reducidas de un producto.

    "Lo que es bueno para una cosa es malo para otra", ha señalado la responsable de la Fundación Vasca para la Seguridad Alimentaria, que ha explicado que las monodosis se van a reducir porque cada pequeña porción lleva asociado un envase que posteriormente hay que gestionar.

    Del "reciclable" al "reciclado"

    El encuentro también ha puesto sobre la mesa otra diferencia importante para el consumidor: no es lo mismo comprar un envase reciclable que comprar uno fabricado con material reciclado.

    Durante la conexión se ha destacado que existe una amplia aceptación de los productos que pueden reciclarse, pero todavía falta demanda de envases que incorporan material ya reciclado. Algunas botellas empiezan a indicar expresamente que han sido fabricadas con plástico procedente de otros envases.

    La industria también ha mostrado soluciones que ya forman parte de la vida cotidiana, desde tapones unidos a las botellas hasta recipientes para comida preparada, embalajes de cartoncillo y vasos reutilizables. Los fabricantes continúan adaptando diseños, materiales y procesos productivos a las nuevas exigencias europeas.
    19 min
  • Entrevista a la Sociedad Española de Neurología
    La llegada de nuevos medicamentos capaces de retrasar la evolución del Alzheimer ha abierto una nueva etapa en el abordaje de una enfermedad que provoca una pérdida progresiva de capacidades y una creciente dependencia. La Sociedad Española de Neurología ha pedido que se reevalúe la financiación pública en España de dos tratamientos que ya han sido aprobados en Europa y que han demostrado beneficios en los ensayos clínicos.
    La conversación se ha emitido en el programa EgunON Magazine.
    “Por primera vez” se ha demostrado un beneficio
    El neurólogo Alfredo Rodríguez Antigüedad, miembro de la Sociedad Española de Neurología, ha explicado que estos tratamientos han supuesto un cambio importante porque, hasta ahora, no se disponía de medicamentos que hubieran demostrado esta capacidad para retrasar la progresión de la enfermedad.
    “Es una muy buena noticia”, ha señalado el especialista, quien ha reconocido la expectación que este avance ha generado entre profesionales y pacientes. “Nos emociona tener por primera vez un medicamento que haya demostrado este beneficio”, ha afirmado.
    Durante la entrevista se ha citado una ralentización del deterioro cognitivo de alrededor del 27% al 29% durante 18 meses en los ensayos. Rodríguez Antigüedad ha advertido, sin embargo, de que esto no supone curar la enfermedad.
    “El problema es que la enfermedad sigue progresando”, ha explicado. Los pacientes tratados continúan evolucionando, aunque el deterioro se produce más tarde que entre quienes no reciben el medicamento.
    La financiación pública, todavía muy limitada en Europa
    La aprobación de un medicamento por parte de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) no supone automáticamente su incorporación a la financiación de los sistemas públicos de salud. Después entran en juego factores como el coste del tratamiento, el beneficio esperado y los criterios de gestión sanitaria.
    Rodríguez Antigüedad ha recordado que esta situación no afecta únicamente a España. Según ha explicado, son todavía muy pocos los países europeos que cuentan con financiación pública para estos medicamentos y buena parte de Europa continúa evaluando su incorporación.
    Los neurólogos han reclamado que se estudie de nuevo en qué pacientes, circunstancias y condiciones pueden utilizarse estos tratamientos dentro del sistema sanitario.
    No son medicamentos para todos los pacientes
    El especialista ha insistido en que, incluso en caso de conseguir financiación pública, estos nuevos fármacos no pueden administrarse de forma generalizada a todas las personas con Alzheimer.
    Los candidatos tienen que encontrarse en una fase precoz de la enfermedad y cumplir distintos criterios clínicos. Entre las posibles limitaciones ha citado determinados genotipos, alteraciones detectadas mediante resonancia magnética, otros problemas médicos o el uso de tratamientos anticoagulantes.
    “No es una medicación que se abre y me tomo ya la medicación y he llegado a la meta”, ha resumido el neurólogo.
    Por ello, el porcentaje de pacientes que actualmente podría recibir estos fármacos es reducido respecto al conjunto de personas afectadas. Aun así, Rodríguez Antigüedad considera que su aparición ha abierto una vía para desarrollar en el futuro tratamientos más eficaces, fáciles de administrar y accesibles a un número mayor de pacientes.
    El siguiente gran reto: detectar antes el Alzheimer
    La aparición de tratamientos destinados a las fases iniciales ha puesto el foco también sobre otro desafío: conseguir diagnosticar la enfermedad mucho antes.
    Actualmente existen pruebas capaces de confirmar el Alzheimer, pero algunas de ellas resultan difíciles de aplicar de forma masiva. El neurólogo ha mencionado técnicas de imagen como el PET y procedimientos como la punción lumbar.
    Uno de los campos que más está avanzando es el de los biomarcadores en sangre. Rodríguez Antigüedad ha explicado que todavía no existe una prueba sanguínea de uso general que permita confirmar con plena seguridad la enfermedad en una persona con deterioro cognitivo temprano, aunque la investigación está progresando con rapidez.
    “En un futuro no muy lejano a lo mejor sí que podremos con un análisis de sangre ratificar que una persona tiene una enfermedad de Alzheimer”, ha apuntado.
    El diagnóstico precoz plantea también dilemas
    Poder detectar la enfermedad años antes de que aparezca una discapacidad evidente plantea, además, cuestiones médicas y éticas. El especialista ha advertido de la dificultad que supone comunicar a una persona que probablemente desarrollará importantes limitaciones en el futuro cuando todavía no se dispone de un tratamiento capaz de detener por completo el proceso.
    Por este motivo, ha defendido la necesidad de definir correctamente qué información se ofrece, cómo se realiza el diagnóstico y qué acompañamiento recibe el paciente cuando la enfermedad se encuentra en una fase extremadamente temprana.
    ¿Cuándo hay que consultar?
    Rodríguez Antigüedad ha diferenciado también entre los olvidos cotidianos y los cambios que pueden justificar una consulta médica. Perder puntualmente unas llaves, no recordar dónde se ha aparcado el coche o tener un nombre “en la punta de la lengua” no supone, de forma aislada, un síntoma inicial de demencia.
    Las señales que pueden resultar más significativas aparecen cuando una persona pierde capacidades que antes tenía, repite sistemáticamente las mismas preguntas, presenta alteraciones del lenguaje o comienza a tener dificultades para realizar actividades habituales.
    Ante cambios que llamen especialmente la atención, el neurólogo ha recomendado acudir primero al médico de familia, que puede valorar la situación, descartar otras causas que pueden producir síntomas similares y, cuando exista una sospecha fundada, derivar al paciente al especialista en Neurología.
    16 min
  • Hablamos con Iñigo Onzain, arquitecto propietario de varios locales en el callejón
    El histórico Callejón Zollo de Bilbao, ligado durante décadas al arte, los talleres y aquellos escaparates que llegaron a convertirse en una pequeña atracción urbana, afronta ahora un nuevo episodio de incertidumbre. El arquitecto bilbaíno Iñigo Onzain, que ha regresado del extranjero y ha adquirido varios locales con la intención de revitalizar el espacio, denuncia una situación de bloqueo administrativo ante una obra que, según sostiene, puede afectar de forma importante a parte del callejón.
    "El ghosting más épico de la historia"

    Onzain ha recurrido a una expresión poco habitual para describir su relación con las instituciones: "ghosting". El arquitecto asegura que ha presentado preguntas y objeciones sobre el proyecto y que no ha recibido las respuestas que esperaba.

    "Me he encontrado con yo creo que el ghosting más épico de la historia", ha afirmado durante la entrevista.

    Según su versión, existe un procedimiento para expropiar de manera urgente y forzosa una parte del Callejón Zollo vinculado a unas obras que varias instituciones consideran necesarias. Onzain cuestiona tanto esa necesidad como la forma en la que se está desarrollando el procedimiento y ha apuntado a la posibilidad de que el conflicto termine en la vía administrativa o judicial.

    Un rincón vinculado al arte y la vanguardia bilbaína

    El Callejón Zollo ha mantenido durante años una identidad muy particular. Por sus locales han pasado artistas, artesanos, talleres y galerías, y uno de sus principales reclamos ha sido el conocido escaparate artístico que atraía a personas únicamente para contemplar sus montajes.

    Entre los espacios que Onzain ha citado se encuentran la Galería Aire y el taller Molcris, además de otros locales rehabilitados que han acogido diferentes actividades artísticas y artesanales.

    El arquitecto ha recordado también otros usos históricos del espacio, desde una panadería hasta el antiguo Txakolin Zollo, mostrando la variedad de actividades que han formado parte de este rincón de Bilbao.

    Una obra que puede restar espacio a uno de los locales

    El origen del conflicto se encuentra en una actuación que afecta al callejón. Onzain ha explicado que el proyecto contempla modificaciones de altura y pérdida de espacio, al menos en uno de los locales.

    "Yo considero que no es necesaria", ha señalado sobre la actuación planteada.

    Según ha relatado, el Callejón Zollo ha sido históricamente una calle que posteriormente ha quedado convertida en un paso sin salida después de sucesivas modificaciones urbanas. Su objetivo pasa ahora por conservar el carácter artístico y artesanal del enclave frente a unas actuaciones que, en su opinión, pueden alterar significativamente ese espacio.

    Un informe pericial cuestiona el proyecto

    Onzain ha defendido que sus objeciones no se basan únicamente en una valoración estética. Como arquitecto, asegura haber detectado posibles errores matemáticos y geométricos en el proyecto y afirma que sus argumentos cuentan también con documentación elaborada por un perito.

    "El proyecto que está presentado yo creo que tiene fallos matemáticos y geométricos", ha indicado.

    El entrevistado sostiene que ha trasladado estas cuestiones a las partes implicadas, pero mantiene que no ha obtenido respuestas satisfactorias. "La gente no responde, no responde y se ha ido elevando", ha explicado sobre un conflicto que, según su relato, se ha prolongado durante meses.

    Accesibilidad, ascensores y un posible conflicto de intereses

    La actuación está relacionada, según ha explicado Onzain, con medidas de accesibilidad y modificaciones vinculadas a ascensores y portales. El arquitecto no rechaza que puedan realizarse obras para garantizar la accesibilidad, pero considera que habría que determinar cuál es la intervención estrictamente necesaria.

    "Una cosa es decir: por necesidad vamos a hacer lo mínimo para que esto sea accesible y otra cosa es expandir el ascensor a no sé qué medidas porque me viene bien", ha señalado.

    Onzain ha hablado además de un posible conflicto de intereses entre quienes defienden determinadas dimensiones de la obra y quienes pueden obtener un beneficio económico de su ejecución. Se trata, en cualquier caso, de una valoración realizada por el propio arquitecto durante la entrevista y no de una conclusión acreditada en la conversación.

    Revitalizar un espacio de la historia de Bilbao

    Mientras el conflicto administrativo continúa, Onzain mantiene su intención de recuperar actividad artística y artesanal en el Callejón Zollo. El arquitecto ha comprado y rehabilitado locales y espera que el espacio vuelva a reunir talleres, creadores y propuestas culturales.

    El proyecto de revitalización coincide ahora con esta disputa sobre las obras previstas y con la posibilidad, planteada por el propio entrevistado, de que el procedimiento termine trasladándose a los tribunales si no obtiene respuesta a sus alegaciones.

    8 min
  • Hablamos con Ramón Basaldua, experto en pesca de Bizkaia Irratia
    El fuerte incremento del precio del combustible ha colocado a una parte de la flota pesquera vasca ante una situación especialmente complicada. En Ondarroa, 17 embarcaciones de altura dedicadas principalmente al arrastre llevan más de un mes amarradas, después de que los armadores hayan considerado que salir a faenar deja de ser rentable. Entre las especies que captura esta flota se encuentran merluza, rape y gallo, habituales en las pescaderías.
    Un incremento del 147% en el combustible

    El experto en pesca Ramón Basaldua ha explicado que el principal problema está en la factura del gasóleo. Según los datos que ha manejado durante la entrevista, el precio del combustible para la flota ha aumentado un 147% y ha pasado de situarse por debajo de los 60 céntimos por litro a rondar entre 1,30 y 1,40 euros.

    El combustible representa una parte importante de los gastos de explotación de una empresa pesquera y el sector se encuentra, además, con una dificultad añadida: no puede trasladar directamente ese incremento al precio final del pescado.

    "El pescador saca su mercancía y está a expensas de lo que le paguen en la subasta", ha señalado Basaldua.

    La flota reclama más ayudas al gasóleo

    Una de las opciones que ha puesto sobre la mesa el sector pasa por aumentar las ayudas al combustible. Basaldua ha explicado que actualmente se habla de una rebaja de 20 céntimos por litro, mientras que la flota francesa dispone, según ha señalado, de una ayuda de 35 céntimos en el actual escenario excepcional.

    El experto ha avanzado que representantes de los armadores tienen previsto reunirse con responsables del Ministerio de Pesca para abordar precisamente la posibilidad de elevar la ayuda desde los 20 hasta los 35 céntimos.

    También hay barcos de bajura que han decidido quedarse en puerto

    El problema no afecta exclusivamente a la flota de altura. En plena recta final de la costera del bonito, algunas embarcaciones de Bermeo también han decidido permanecer amarradas porque el precio que reciben por sus capturas se mantiene en niveles similares a los últimos años mientras sus costes de explotación han aumentado con fuerza.

    "Yo con estos precios no voy a perder dinero", ha resumido Basaldua al explicar la decisión que han adoptado algunos armadores.

    El experto ha aclarado, no obstante, que no existe actualmente un problema de desabastecimiento de bonito, ya que parte de la flota de cebo vivo continúa faenando en el Golfo de Bizkaia.

    El temor al desguace de embarcaciones

    La crisis ha llevado incluso a algunos armadores a plantearse la posibilidad de desguazar sus barcos, aunque esta opción requiere una compensación económica y actualmente está muy limitada.

    Basaldua ha advertido de que el asunto tiene una dimensión especialmente delicada. Según su estimación, si se abriera de forma generalizada una línea de ayudas al desguace, una parte muy importante de la flota española podría acogerse a ella.

    "Como abran el desguace, son conscientes de que el 75% de la flota se les va", ha afirmado durante la entrevista, una estimación que ha extendido a territorios pesqueros como Galicia, el Cantábrico o Andalucía.

    ¿Puede faltar pescado de la flota vasca?

    El amarre prolongado de los arrastreros sí puede reducir la presencia en las pescaderías de determinadas especies capturadas por estos barcos, entre ellas merluza, gallo, rape o lubina.

    Esto no significa necesariamente que esos pescados desaparezcan del mercado. Basaldua ha recordado que el comercio está globalizado y que Euskadi recibe pescado procedente de numerosos países, además de productos de acuicultura.

    El experto ha utilizado una comparación llamativa: "¿Cuál es el mayor puerto de Euskadi? Foronda". Con esta afirmación ha querido destacar el importante volumen de pescado que llega por transporte aéreo procedente de otros lugares del mundo.

    "Lo importante es que sea fresco"

    Frente a la procedencia o incluso a la especie, Basaldua ha puesto el acento en un elemento fundamental para el consumidor: la frescura y la trazabilidad del pescado.

    "Lo importante es que sea fresco", ha afirmado. El tiempo que transcurre desde la captura hasta que el pescado llega a la mesa determina, según ha explicado, buena parte de su calidad.

    Para ilustrarlo ha recordado la respuesta que recibió de un arrantzale veterano al preguntarle cuál era su pescado favorito después de toda una vida en la mar. No eligió besugo, lubina ni rodaballo: "El fresco".

    La Navidad preocupa especialmente a la flota de altura

    La situación adquiere especial importancia para los barcos de altura a medida que se acerca el final del año. Navidad es uno de los momentos de mayor consumo de merluza, marisco y otras especies capturadas por esta flota, mientras que para la bajura el periodo especialmente sensible llega en primavera y verano con campañas como las de anchoa, verdel y bonito.

    Basaldua también ha advertido del impacto del combustible sobre la flota atunero-congeladora, cuyos barcos recorren grandes distancias por el Índico, el Atlántico y el Pacífico siguiendo las migraciones de los túnidos.

    16 min
  • Hablamos con Óscar F. Rodríguez, coautor de La Sustituta
    La llegada de la inteligencia artificial generativa ha provocado una transformación acelerada del mundo laboral y también ha alimentado el temor a que determinadas profesiones puedan desaparecer. El experto en inteligencia artificial, publicidad digital y medios de comunicación Óscar F. Rodríguez, coautor junto a Sixto Arias de La Sustituta, ha defendido que el camino pasa por aprender a utilizar estas herramientas sin renunciar a aquello que diferencia al profesional: la experiencia y el criterio.
    Un "aviso a navegantes" ante el avance de la IA

    La Sustituta, publicada por Editorial Almuzara, plantea una conversación entre Fernando, un director creativo que considera que la inteligencia artificial le ha quitado su empleo, y la propia IA, que mantiene una visión diferente de lo ocurrido.

    Rodríguez ha explicado que el libro ha nacido en un momento en el que se habla cada vez más de la desaparición de puestos de trabajo por el avance de estas tecnologías. Sin embargo, ha rechazado una interpretación completamente pesimista.

    "El libro al final es una especie de aviso a navegantes para advertirnos de que debemos prepararnos y que debemos formarnos", ha señalado. El objetivo, ha añadido, pasa por conseguir que la IA refuerce las habilidades profesionales en lugar de sustituirlas.

    El autor reconoce que algunas tareas repetitivas y de poco valor añadido sí pueden automatizarse, pero considera que el futuro del empleo pasa por una combinación entre la capacidad humana y las herramientas tecnológicas.

    "La experiencia y el criterio" marcan la diferencia

    Uno de los principales argumentos de Rodríguez se centra precisamente en aquello que una inteligencia artificial no puede adquirir de la misma manera que una persona.

    "Lo más importante que tienen los profesionales es la experiencia y el criterio, y eso es algo que la IA no puede tener", ha explicado.

    El protagonista de La Sustituta acumula 20 años de experiencia como director creativo. Durante ese tiempo ha desarrollado un conocimiento profesional que, según Rodríguez, permite aportar un último filtro a cualquier trabajo realizado con inteligencia artificial.

    Es el concepto conocido como "human in the loop": la persona permanece dentro del proceso, supervisa el resultado generado por la máquina y aplica su propio conocimiento antes de darlo por válido.

    "La IA puede ser muy útil, le puede ayudar a desarrollar su trabajo, pero al final siempre queda un último paso", ha explicado Rodríguez.

    La "ansiedad anticipatoria" ante lo que todavía no ha ocurrido

    El libro también aborda la denominada "ansiedad anticipatoria", un concepto utilizado por su prologuista, Javier Cantera, para describir el miedo generado por las posibles consecuencias futuras de la inteligencia artificial.

    Rodríguez considera que el rápido avance de la IA generativa ha provocado que buena parte del debate público se centre en los escenarios más negativos: desde la pérdida masiva de empleos hasta situaciones mucho más extremas.

    "Probablemente nos estemos poniendo la venda antes de la herida", ha indicado.

    El coautor de La Sustituta se muestra optimista y compara la aparición de la inteligencia artificial con otras grandes innovaciones tecnológicas que han transformado la sociedad. Para Rodríguez, la IA es fundamentalmente una herramienta que las personas deben aprender a utilizar.

    Formación para evitar quedarse atrás

    Ante este escenario, Rodríguez ha insistido en la importancia de la formación, pero no únicamente mediante cursos o másteres. La autoformación y la experimentación directa con las herramientas de inteligencia artificial también tienen un papel fundamental.

    La clave, a su juicio, no está solamente en aprender conceptos generales, sino en saber trasladarlos al trabajo cotidiano.

    "Lo más útil es cómo aplicar tu aprendizaje y tu formación a tu trabajo", ha señalado.

    El experto también ha advertido sobre la saturación que provoca la enorme cantidad de noticias, aplicaciones y novedades relacionadas con la IA generativa. La velocidad con la que aparecen nuevas herramientas hace cada vez más complicado determinar cuáles resultan realmente útiles y cuáles aportan poco valor.

    Deepfakes y la dificultad para distinguir realidad y ficción

    La entrevista también ha abordado uno de los riesgos más sensibles de la inteligencia artificial: la facilidad para generar imágenes, vídeos y contenidos aparentemente reales.

    Rodríguez ha considerado especialmente preocupantes los deepfakes, que permiten utilizar la cara o el cuerpo de una persona para situarla en situaciones que nunca han ocurrido.

    La proliferación de contenidos artificiales en redes sociales plantea, además, un problema cada vez mayor para los usuarios, que pueden tener dificultades para saber cuándo están viendo una grabación real y cuándo se encuentran ante una creación generada mediante inteligencia artificial.

    "Apagar el prompt" para recuperar el tiempo libre

    Uno de los capítulos de La Sustituta lleva por título "Apagar el prompt". El concepto hace referencia a las instrucciones que una persona proporciona a una inteligencia artificial para conseguir un determinado resultado.

    Rodríguez ha explicado que cuanto más detalladas y precisas son esas instrucciones, mayor suele ser la calidad de la respuesta generada.

    Sin embargo, el capítulo también introduce otra cuestión: el riesgo de convertir el aprendizaje tecnológico en una obsesión.

    Fernando, protagonista del libro, comienza a dedicar tanto tiempo a trabajar y aprender sobre inteligencia artificial que deja de disfrutar de su familia, sus amistades y su tiempo libre. De ahí surge la necesidad de "apagar el prompt".

    Un libro nacido después de una reestructuración laboral

    El origen de La Sustituta tiene además un componente personal. Rodríguez ha relatado que fue despedido de la agencia de medios en la que trabajaba debido a un proceso de reestructuración empresarial.

    Después de 25 años de experiencia profesional, aquella situación le ocasionó un impacto importante y por ello comenzó a escribir notas sobre lo que estaba sintiendo.

    "No fue un despido relacionado con la inteligencia artificial. Fue una reestructuración como otras muchas que hay en las empresas, pero para mí fue un poco shock porque era la primera vez que me ocurría en 25 años de experiencia", ha explicado.

    Posteriormente compartió aquellos textos con Sixto Arias, que ya había publicado anteriormente otro libro y estaba pensando en escribir sobre inteligencia artificial. Ambos han decidido unir los dos planteamientos.

    Arias ha asumido en el relato la voz de una inteligencia artificial omnipotente, mientras Rodríguez ha transformado sus notas personales para construir a Fernando, director creativo de una agencia.

    La Sustituta forma parte de la colección Manuales de Economía y Empresa de Editorial Almuzara y está dirigida tanto a profesionales y empresarios como a estudiantes y público en general interesados en comprender las transformaciones que está provocando la inteligencia artificial en el mundo laboral.
    18 min
  • Entrevista sobre el peligro de confiar tu cuidado solo a la báscula
    Septiembre suele traer consigo el regreso a las rutinas y, para muchas personas, también el reencuentro con la báscula después de unas semanas con horarios y comidas diferentes. Sin embargo, el peso por sí solo ofrece muy poca información sobre nuestro estado de salud. La bióloga especializada en nutrición y salud integrativa Isabel Raya ha explicado en EgunON Magazine por qué mantener y trabajar la masa muscular resulta fundamental para el metabolismo, los huesos, la glucosa y la calidad de vida y ha defendido la necesidad de cambiar el foco y prestar mucha más atención a la masa muscular.
    El peso no distingue entre grasa, músculo y agua
    Raya ha explicado que la báscula mide conjuntamente grasa, agua, músculo y huesos, por lo que una bajada o una subida de peso puede responder a circunstancias completamente diferentes.
    Perder kilos, por ejemplo, no tiene por qué ser necesariamente una buena noticia si esa reducción se produce a costa de la masa muscular. Del mismo modo, un aumento del peso puede estar relacionado con una ganancia de músculo y resultar beneficioso para la salud.
    Por ese motivo, la especialista considera que centrarse exclusivamente en el número que aparece en la báscula puede llevar a interpretaciones equivocadas, especialmente cuando se buscan pérdidas rápidas de peso mediante dietas restrictivas o compensaciones después de periodos de mayor ingesta.
    El músculo, mucho más que una cuestión estética
    La masa muscular desempeña un papel decisivo en numerosos procesos del organismo. Raya ha señalado que conservarla ayuda a mantener correctamente el metabolismo y tiene influencia sobre aspectos como la densidad ósea, la inflamación o el funcionamiento cerebral.
    También juega un papel especialmente importante en la regulación de la glucosa. Un músculo activo tiene una mayor capacidad para captar glucosa de la sangre, por lo que el entrenamiento de fuerza puede contribuir a mejorar el control metabólico y desempeñar un papel relevante en la prevención de problemas relacionados con la diabetes tipo 2.
    Para conseguir ese efecto no basta con disponer de masa muscular, sino que es necesario activarla mediante ejercicio.
    Un órgano que se comunica con todo el cuerpo
    Durante años, el músculo se ha asociado principalmente con la fuerza física o con una finalidad estética. La investigación ha ampliado notablemente esa visión.
    Raya ha explicado que el tejido muscular mantiene una comunicación constante con diferentes partes del organismo a través de sustancias conocidas como mioquinas. Estas señales intervienen en procesos relacionados con el cerebro, el sistema inmunitario, la inflamación e incluso el intestino.
    En este último ámbito existe además una línea de investigación en desarrollo sobre la relación entre ejercicio, músculo y microbiota intestinal. La actividad física se ha asociado con una microbiota más diversa, mientras que determinadas sustancias producidas en el intestino también podrían influir sobre el tejido muscular.
    La fuerza cobra especial importancia en la menopausia
    El mantenimiento de la masa muscular adquiere todavía más relevancia durante la perimenopausia y la menopausia. En esta etapa, la caída de los estrógenos favorece determinados cambios en el organismo y aumenta el riesgo de pérdida de densidad ósea.
    El entrenamiento de fuerza, acompañado de una alimentación adecuada que aporte suficientes nutrientes, permite proteger el músculo y contribuir al mantenimiento del hueso, reduciendo factores relacionados con futuros problemas como la osteopenia o la osteoporosis.
    Raya también ha destacado la relación entre músculo y grasa visceral. Durante la menopausia aumenta la tendencia a acumular grasa en la zona abdominal, una localización que tiene mayores implicaciones metabólicas. Mantener una buena masa muscular puede ayudar a combatir esa acumulación y a afrontar mejor los cambios asociados a la caída hormonal.
    Se puede empezar a entrenar fuerza a cualquier edad
    El envejecimiento supone cambios inevitables, pero la especialista ha subrayado que la forma en la que se llega a edades avanzadas puede ser muy diferente dependiendo del estilo de vida.
    No existe una edad a partir de la cual el entrenamiento de fuerza deje de aportar beneficios. Personas de 60, 70 u 80 años pueden obtener mejoras si realizan un trabajo adaptado a sus posibilidades.
    El objetivo no pasa únicamente por vivir más años, sino por conservar la capacidad para desarrollar actividades cotidianas con autonomía: levantarse del suelo, cargar la compra, desplazarse con facilidad o mantener una vida activa.
    De perder peso a ganar salud
    Este planteamiento también modifica la manera de entender las dietas. En lugar de abordar la alimentación como una intervención temporal destinada exclusivamente a perder kilos, Raya propone construir hábitos que permitan conservar músculo, mejorar la alimentación y mantener los resultados a largo plazo.
    El entrenamiento de fuerza debe ir acompañado de suficientes nutrientes y, especialmente, de un aporte adecuado de proteínas. Mantener la masa muscular permite conservar activo ese motor metabólico y evita que todo el esfuerzo se limite a conseguir una reducción puntual del peso que resulte difícil mantener con el paso del tiempo.
    13 min
  • Entrevista a experto en ciberseguridad sobre la IA
    La rápida expansión de la inteligencia artificial ha generado inquietud sobre hasta dónde puede llegar esta tecnología y qué mecanismos existen para mantenerla bajo control. Mario García, director general de Checkpoint Software para España y Portugal, ha descartado que actualmente exista una inteligencia artificial autoconsciente capaz de negarse a obedecer a las personas, pero ha advertido de riesgos mucho más cercanos relacionados con la ciberseguridad, el control de los sistemas y el uso que hacen de ellos empresas y particulares.
    La conversación se ha emitido en el programa EgunON Magazine.
    Una IA que se niega a apagarse sigue siendo ciencia ficción
    La posibilidad de que una inteligencia artificial llegue a desarrollar voluntad propia y decida protegerse frente a una orden humana aparece con frecuencia en películas, series y debates sobre el futuro de esta tecnología. García ha rebajado ese temor en el escenario actual.
    "A día de hoy esto entra más dentro de la categoría de ciencia ficción", ha explicado. Las inteligencias artificiales disponibles actualmente no son autoconscientes ni saben que existen por sí mismas, por lo que no pueden decidir defenderse o actuar según una voluntad propia.
    "No estamos en ese punto ni de cerca ni va a pasar en un tiempo relativamente corto", ha señalado, aunque ha reconocido que la tecnología evoluciona a una velocidad extraordinaria y obliga a seguir muy de cerca sus avances.
    El peligro real: utilizar la IA para atacar
    El escenario cambia cuando la amenaza no procede de la propia inteligencia artificial, sino de quienes deciden utilizarla con fines maliciosos.
    "Eso sí que ya está pasando", ha advertido García al hablar de ciberataques realizados mediante herramientas desarrolladas con inteligencia artificial. Este tipo de tecnología permite mejorar y automatizar determinadas técnicas utilizadas por los atacantes, pero también está reforzando los sistemas defensivos.
    "Es posible defenderse. Y seguramente con la propia inteligencia artificial también", ha explicado. Las empresas de ciberseguridad ya utilizan sistemas basados en IA para detectar amenazas y responder ante ataques que también han incorporado esta tecnología.
    Un "botón de apagado" para los sistemas públicos
    Checkpoint ha planteado la necesidad de que organismos y empresas dispongan de mecanismos que permitan detener inmediatamente un sistema de inteligencia artificial cuando presenta un comportamiento inesperado o ha sufrido un ataque.
    Ese denominado "botón de apagado" no significa poder desconectar ChatGPT u otras grandes plataformas de inteligencia artificial desde una administración pública.
    "No decimos que vayan a tirar Anthropic o ChatGPT", ha aclarado García. La propuesta afecta a los sistemas concretos que una administración o una empresa introduce dentro de su propia infraestructura.
    Si una organización utiliza IA para automatizar procesos, el sistema de seguridad debería conocer qué hace esa inteligencia artificial, a qué información accede y qué acciones está realizando. Ante una infección, un ataque o cualquier funcionamiento anómalo, tendría que existir la capacidad de detenerla inmediatamente.
    "No le voy a decir a la IA: apágate"
    García ha insistido en una diferencia fundamental: el mecanismo de control debe estar fuera de la propia inteligencia artificial.
    "No le voy a decir a la IA: apágate", ha explicado. La orden debe dirigirse a otro sistema independiente capaz de controlar su actividad: "Le voy a decir a otro sistema que controla qué es lo que está haciendo la IA: apágala y no la dejes acceder a ninguno de estos otros sistemas".
    De esta forma, una empresa puede cortar accesos, limitar acciones o desconectar un determinado sistema sin depender de que sea la propia IA la que ejecute esa orden.
    Regular sin que la Administración "tutele" la IA
    El responsable de Checkpoint también ha defendido la necesidad de establecer un marco público para regular el uso de la inteligencia artificial, aunque ha rechazado que las administraciones tengan que "tutelar" directamente esta tecnología.
    "Lo que sí tiene que poner es un marco de actuación", ha señalado. Ese marco debe determinar qué puede hacerse, cómo puede utilizarse la IA y qué mecanismos de control deben aplicarse, además de garantizar posteriormente que las empresas cumplen las normas.
    García ha considerado que las instituciones tienen que contar también con herramientas de inspección y supervisión, del mismo modo que ocurre en otros sectores regulados.
    Empresas que no saben qué hacen sus empleados con la IA
    Uno de los problemas que más preocupa al responsable de Checkpoint está dentro de las propias organizaciones. Muchas compañías han comenzado a incorporar herramientas de inteligencia artificial sin tener todavía mecanismos suficientes para controlar su utilización.
    García ha explicado que, en sus conversaciones con clientes, plantea preguntas básicas: qué información está saliendo de la empresa, qué hacen los empleados con las herramientas de IA, qué agentes están creando o a qué sistemas acceden esos agentes.
    "Desgraciadamente, la respuesta a todas esas preguntas es no", ha asegurado sobre el nivel de conocimiento que tienen algunas organizaciones.
    Antes de implantar estas herramientas, las empresas deben definir cómo van a utilizarlas, cómo van a ponerlas en producción y qué harán si aparece un problema. "Simplemente hay que ser consciente de que las cosas pueden ir mal en esto y en cualquier otra cosa", ha señalado.
    Una carrera constante en ciberseguridad
    La evolución de estas herramientas está obligando también a los profesionales de la ciberseguridad a actualizar sus conocimientos prácticamente a diario.
    "La innovación es tremenda", ha explicado García. Checkpoint cuenta con equipos de investigación dedicados a analizar qué nuevas posibilidades ofrece la inteligencia artificial tanto a quienes realizan ataques como a quienes trabajan para impedirlos.
    El objetivo pasa por conocer las nuevas amenazas, comprobar cómo evolucionan las técnicas utilizadas por los ciberdelincuentes y desarrollar herramientas que permitan a empresas y organizaciones controlar qué hacen sus sistemas de IA, dónde acceden y cuándo deben ser detenidos.
    13 min
  • Entrevista a filósofo del CSIC sobre la evolución de las ciudades
    Las ciudades no son únicamente calles, edificios, viviendas o infraestructuras. Son ecosistemas sociales en constante transformación en los que trabajamos, vivimos, nos desplazamos, nos relacionamos y también reivindicamos. El filósofo e investigador Francisco Colom González ha analizado estas transformaciones en La condición urbana, un libro en el que aborda desde la pérdida de espacio público hasta la vivienda, la turistificación y el progresivo debilitamiento de la vida de barrio.
    La conversación se ha emitido en el programa EgunON Magazine.
    ¿Qué convierte realmente un espacio en una ciudad?
    Aunque todos creemos saber intuitivamente qué es una ciudad, no existe una definición consensuada dentro de las ciencias sociales y políticas. Colom ha explicado que se utilizan criterios demográficos, administrativos o históricos, aunque existen algunas características que ayudan a reconocerla.
    La primera es la concentración de población en un espacio limitado. A ella se suma la diversidad de actividades, intereses y grupos sociales, además de servicios públicos como la movilidad, el saneamiento o la seguridad.
    Pero existe otro elemento esencial: el espacio público compartido. "La existencia de un tipo de vida pública, donde la gente se relaciona más allá del ámbito familiar o laboral", ha señalado el investigador, constituye uno de los elementos fundamentales de la ciudad.
    Cuando estar en la calle significa consumir
    Ese espacio colectivo está experimentando una transformación. Colón ha advertido de que en las últimas décadas existe una creciente presión para vincular el disfrute de la calle al consumo.
    Terrazas, eventos privados o actividades de pago han ido ocupando lugares tradicionalmente disponibles para cualquier ciudadano. "Cada vez te obligan más a que si no consumes prácticamente no puedes hacer nada en la calle o estar en la calle", ha explicado.
    El investigador ha contrapuesto este modelo con una expresión especialmente arraigada en nuestra sociedad: "me voy a la calle". No significa únicamente desplazarse, sino encontrarse con otras personas, pasear, sentarse o simplemente permanecer en un espacio común.
    Los centros comerciales han asumido en algunos lugares parte de esa función, aunque Colón ha recordado que no son auténticos espacios públicos porque su razón de ser está vinculada al consumo. La cuestión tiene especial interés en ciudades como Bilbao, donde la lluvia también empuja a muchas familias a utilizar estos recintos como lugares de encuentro y refugio.
    Turismo, vivienda y centros urbanos cada vez menos habitados
    La conversación también ha abordado dos fenómenos estrechamente relacionados con la transformación de muchas ciudades: la turistificación y la crisis de la vivienda.
    Los centros históricos han ido perdiendo residentes mientras crecen los apartamentos turísticos, los hoteles, las franquicias y las actividades destinadas al visitante. Colón considera que este proceso es uno de los factores que han contribuido a reducir la oferta residencial, especialmente la destinada al alquiler.
    El investigador ha señalado que el fenómeno responde a un proceso económico más amplio: el espacio urbano se ha convertido también en un activo financiero.
    La vivienda se encuentra así sometida a una tensión entre dos dimensiones. Por una parte, constituye un derecho; por otra, funciona como mercancía e inversión. Para Colón, corresponde a las políticas públicas regular ese choque y evitar que la ciudad termine convertida exclusivamente en un espacio mercantil.
    La calle también es un espacio político
    Las plazas y las calles tampoco cumplen únicamente funciones comerciales o de movilidad. A lo largo de la historia han sido lugares de expresión política y participación ciudadana.
    El investigador ha recordado que cualquier espacio puede llegar a adquirir esa función cuando la ciudadanía lo utiliza para manifestarse, reunirse o reivindicar determinadas demandas.
    Desde las grandes movilizaciones contemporáneas hasta las protestas que ocupan plazas, avenidas o incluso centros comerciales, el espacio urbano ha mantenido una dimensión política que forma parte de su propia historia.
    ¿Dónde queda la vida de barrio?
    Otro de los grandes cambios se encuentra en la progresiva desaparición del modelo tradicional de barrio. Colón ha recuperado las ideas de la periodista y pensadora urbana Jane Jacobs, que ha defendido el valor de aquellos barrios donde existe comercio, actividad en las calles y relaciones constantes entre vecinos.
    Ese modelo ha perdido terreno frente a la suburbanización y a unas urbanizaciones donde muchas de esas relaciones desaparecen. El investigador ha relacionado este proceso con cambios no solo urbanos, sino también sociales.
    La pérdida de lugares donde sentarse, jugar o encontrarse tiene además consecuencias en los usos cotidianos. Bancos, sombras, árboles o plazas dejan de ser elementos secundarios y pasan a definir hasta qué punto una ciudad resulta habitable.
    Ciudades pensadas para ser utilizadas
    Colón también ha cuestionado determinados proyectos urbanos concebidos fundamentalmente desde criterios arquitectónicos, técnicos o económicos. La prueba definitiva de un espacio, ha explicado, llega cuando la ciudadanía empieza a utilizarlo.
    Las denominadas "plazas duras", grandes superficies dominadas por el cemento y con poca sombra, ejemplifican esta contradicción cuando su diseño no responde a las necesidades reales de quienes tienen que habitarlas.
    "Al final es el uso de la gente el que determina el éxito de unos espacios urbanos", ha defendido. La ciudad, ha añadido, es "un espacio multidimensional y multifuncional. No solo arquitectura y dinero".
    La condición urbana, de Francisco Colón González, se ha publicado dentro de la colección de divulgación del CSIC "¿Qué sabemos de?" y aborda la evolución histórica de las ciudades, la habitabilidad, el espacio público, la vivienda, las transformaciones económicas y los retos relacionados con la sostenibilidad urbana.
    23 min
  • Entrevista a profesora de la UOC sobre los lobbies
    Los lobbies o grupos de interés forman parte del proceso de toma de decisiones públicas, aunque buena parte de su actividad todavía resulta desconocida para la ciudadanía. Mariola Tàrrega, profesora de los Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y experta en relaciones públicas y comunicación política, ha explicado qué son, cómo actúan y qué papel juega la transparencia en su relación con las instituciones.
    La conversación se ha emitido en el programa EgunON Magazine
    Un lobby no es necesariamente una gran multinacional
    Tàrrega ha explicado que el concepto es mucho más amplio de lo que habitualmente se piensa. "Un lobby en realidad se refiere desde cualquier persona, entidad, asociación o empresa que quiere influir en la toma de decisiones públicas". Por tanto, puede ser una gran compañía, pero también una ONG, una asociación empresarial o una asociación vecinal que intenta modificar una decisión que le afecta.
    La diferencia aparece principalmente en los recursos disponibles. Una asociación de vecinos puede tener dificultades para dedicar tiempo y dinero a estas tareas, mientras que una multinacional puede contar con equipos especializados, campañas y agencias externas dedicadas a analizar cómo incidir en una determinada política pública. Tàrrega ha recalcado, no obstante, que tratar de influir en una decisión "no es algo negativo" por definición y forma parte de los procesos de escucha de los sistemas democráticos.
    Reuniones, informes y datos para convencer
    ¿Cómo se ejerce esa influencia? Una de las fórmulas consiste en mantener reuniones con responsables públicos y aportar documentación que respalde una determinada posición. "Un grupo de presión puede aportar un informe con datos científicos" para presentarse como una voz experta ante quien debe tomar la decisión, ha señalado Tàrrega.
    Pero la estrategia no termina en los despachos. Los grupos de interés también pueden publicar informes, impulsar campañas de comunicación, promover determinados debates o participar en movilizaciones. La experta ha recordado que existen "muchos elementos que juegan en el proceso de influencia de una toma de decisión pública" y que, en última instancia, la decisión corresponde a los responsables políticos y al propio proceso parlamentario.
    Cuando el objetivo son los medios de comunicación
    Los medios también forman parte de este engranaje. Asociaciones sectoriales y organizaciones que representan determinados intereses envían habitualmente notas de prensa, estudios e informes con el objetivo de conseguir presencia informativa y favorecer determinados enfoques.
    "Es una estrategia muy clásica, usar esta marca como más blanca, que parece más neutra", ha explicado Tàrrega al referirse a organizaciones que agrupan empresas pero presentan sus mensajes sin una marca comercial directamente visible. La dificultad aumenta cuando utilizan estadísticas o estudios cuya procedencia resulta complicada de rastrear.
    La profesora de la UOC ha señalado además que el medio de comunicación no siempre es el destinatario último. Una información publicada puede terminar en el dossier de prensa de un responsable político y convertirse así en otra vía indirecta para hacer llegar un determinado mensaje a quienes toman decisiones. Para los periodistas, ha apuntado, los registros de transparencia permiten comprobar con quién se está reuniendo una organización y contextualizar mejor la información que reciben.
    Una regulación estatal que no ha salido adelante
    El debate ha cobrado actualidad después de que el Congreso haya rechazado el decreto impulsado por el Gobierno para crear un registro estatal obligatorio de grupos de interés. La iniciativa ha recibido 179 votos en contra, 155 a favor y 12 abstenciones. PP, Vox, Junts y UPN han votado en contra, mientras PNV, Podemos y parte de Sumar se han abstenido.
    El proyecto pretendía hacer pública información sobre quién intenta influir en la Administración, sus representantes, fuentes de financiación, contactos e informes entregados. También contemplaba la denominada "huella normativa", destinada a identificar qué aportaciones de los grupos de interés han intervenido en la elaboración de una norma.
    Transparencia para saber quién habla con quién
    Tàrrega ha defendido la utilidad de este tipo de registros porque permiten conocer relaciones que anteriormente quedaban "de puertas adentro". La Unión Europea dispone desde hace años de mecanismos de transparencia y también existen registros en distintos ámbitos autonómicos. La experta considera que esta información resulta especialmente útil para entidades pequeñas y ciudadanía, que pueden saber quién participa en los procesos de decisión y contrastar posibles reuniones o contactos.
    La especialista también ha advertido de que publicar los datos no basta por sí solo. Un registro necesita administraciones capaces de incorporar reuniones, actas y documentos, además de herramientas comprensibles para quienes quieran consultarlas. "Hay que saber leer la información", ha señalado Tàrrega, que también ha planteado la necesidad de acompañar estos sistemas con formación para facilitar su uso.
    18 min
  • Entrevista a la psicóloga Pilar Cebrián sobre su libro sobre la adolescencia
    La adolescencia puede transformar por completo la convivencia familiar. Los límites se ponen a prueba, aparecen discusiones que antes no existían y los padres descubren que aquel niño al que podían dirigir empieza a reclamar su propio espacio. La psicóloga Pilar Cebrián acaba de publicar Querido hijo, me caes fatal. Cuando la adolescencia nos pone a prueba, un libro en el que aborda con franqueza y humor una etapa que reconoce como complicada tanto para los jóvenes como para sus familias.
    La conversación se ha emitido en el programa EgunON Magazine
    Aceptar que la relación no va a ser perfecta
    Cebrián ha reconocido que un hijo puede llegar a caer mal en determinados momentos y ha defendido la necesidad de hablar con naturalidad de ello. "Esto no nos convierte en unos malos padres", ha asegurado. Para la psicóloga, aceptar esta realidad ayuda a abandonar la búsqueda de una relación perfecta y permite colocarse al lado del adolescente, en lugar de situarse permanentemente frente a él o por encima.
    Durante la infancia, los adultos han decidido qué comen sus hijos, cómo se visten o incluso con quién juegan. Sin embargo, cuando llega la adolescencia, comienzan a descubrirse como personas independientes y empiezan a comprobar hasta dónde pueden llegar. Es entonces cuando, según Cebrián, padres e hijos tienen que aceptar que la relación puede ser imperfecta.
    Un "te odio" no siempre significa "te odio"
    Uno de los momentos más difíciles llega cuando aparecen frases como "eres un pesado" o incluso "te odio". Cebrián ha pedido que estas expresiones no siempre se interpreten literalmente. "El cerebro de nuestros adolescentes se está reseteando", ha explicado.
    La psicóloga recuerda que el hogar continúa siendo para muchos jóvenes su lugar seguro. Fuera de casa intentan encajar entre sus amistades, en el instituto o en las redes sociales, mientras reciben numerosos estímulos que pueden hacerles dudar de su propia identidad. Al volver a casa se sienten con mayor libertad para mostrar frustración, enfado o miedo.
    Eso no significa aceptar cualquier comportamiento. Cebrián ha insistido en que las faltas de respeto necesitan límites, aunque también ha advertido contra el error de convertirse en "un poli" que únicamente señala aquello que el adolescente hace mal. Frente a ello, propone reforzar también lo positivo y escuchar cuáles son sus necesidades reales.
    Escuchar sin resolverles constantemente la vida
    Los problemas con las amistades, los complejos físicos, el rechazo o una decepción pueden provocar un sufrimiento que también golpea directamente a los padres. Sin embargo, Cebrián ha advertido de los riesgos de caer en la sobreprotección.
    "Son nuestros hijos los que van a tener que exponerse a esas situaciones difíciles para encontrar las herramientas que les ayuden a superarlo", ha señalado. El papel de la familia, explica, es convertirse en refugio, escuchar y acompañar sin ofrecer automáticamente una solución para cada problema.
    La psicóloga también ha aconsejado evitar que cada conversación termine convirtiéndose en una lección sobre lo que los padres hicieron a su edad. Los adolescentes, asegura, pueden contar experiencias incómodas relacionadas con el alcohol, el tabaco, las amistades o las relaciones personales. Si encuentran siempre enfado, juicio o castigo como respuesta, "nos van a cerrar la puerta en las narices".
    La comunicación se entrena antes de los 15 años
    Para Cebrián, esa confianza no aparece de repente cuando comienzan los problemas. Hay que construirla previamente. "Si no conseguimos lugares y momentos de comunicación, como puede ser sentarnos a comer, a cenar sin móviles, luego no esperemos que con 15 años nos cuenten lo que les está pasando", ha advertido.
    La propia psicóloga ha contado que sus hijos suelen buscarla por la noche para hablar y que, en ocasiones, también ha tenido que reconocer sus propios límites y aplazar una conversación. Lo fundamental, ha explicado, es que sepan que existe un lugar al que pueden volver y en el que pueden contar qué les ocurre.
    Móviles y redes: enseñarles a parar por sí mismos
    Las pantallas ocupan otra parte importante de los conflictos familiares. Cebrián apuesta por establecer tiempos limitados, pero considera que el objetivo no debe ser que los padres tengan que ordenar continuamente que se apague el teléfono. "Hay que enseñarles autogestión", ha afirmado.
    Su propuesta pasa por presentar la tecnología como un privilegio sujeto a determinadas pautas, ofrecer otras alternativas de ocio y conseguir poco a poco que sean los propios adolescentes quienes aprendan cuándo tienen que dejar el móvil y cambiar de actividad.
    También ha mostrado preocupación por la relación entre las redes sociales y la propia imagen. Los filtros de TikTok o Instagram pueden provocar que algunos jóvenes terminen sin reconocerse cuando se miran al espejo. Por ello, la psicóloga considera necesario trabajar desde casa la autoestima, el autoconcepto y la capacidad de "hablarse bonito".
    De los adolescentes a la perimenopausia
    La entrevista también ha abordado otro de los asuntos que Cebrián trata habitualmente en sus redes sociales: los cambios físicos y emocionales que viven muchas mujeres durante la perimenopausia. Con humor, ha descrito la coincidencia entre las hormonas de los adolescentes y las de sus madres como una combinación especialmente complicada dentro de una misma casa.
    La psicóloga ha defendido esta etapa como una oportunidad para replantearse la relación con el cuerpo y con la propia imagen, especialmente entre una generación de mujeres marcada, según ha explicado, por la autoexigencia, la perfección y la necesidad de complacer.
    Cebrián también ha hablado de los vídeos sobre moda y vida cotidiana que comparte con su comunidad de Instagram, donde asegura contar con más de 160.000 seguidores. Entre sus contenidos ha creado una sección de "Peritips", en la que prueba productos, tratamientos o prendas y comparte posteriormente su experiencia con quienes la siguen.
    19 min

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