EgunOn Magazine

EgunOn Magazine

By Cris Maestro, Leire Argandoña y May MadrazoNews
Download on the App Store

EgunOn Magazine episodes

  • La Hermandad de Cofradías ha presentado la Semana Santa de Bilbao 2026
    La Semana Santa bilbaína 2026 refuerza este año algunos de sus momentos más esperados y ajusta parte de su programación para convivir con otros grandes eventos de la villa. La presentación oficial ha puesto el foco en el regreso de las saetas en euskera en la Procesión del Nazareno, en la adaptación de la Procesión del Borriquito por su coincidencia con la Korrika y en la consolidación de una programación que vuelve a sacar a la calle la tradición, la devoción y el ambiente popular. Javier Diago es el responsable de comunicación de la Hermandad y ha anunciado hoy todas las novedades y ha dado todas las recomendaciones para seguir las procesiones.
    El Nazareno recupera uno de sus momentos más singulares
    La Hermandad de Cofradías Penitenciales de Bilbao ha anunciado que la Procesión del Nazareno del Lunes Santo, 30 de marzo, vuelve a incorporar las saetas en euskera de Juanjo Navas, una de las estampas más reconocibles y especiales de la Semana Santa local. Tras tres años de ausencia, regresa una propuesta que ya dejó huella en 2018 al unir el cante flamenco con la lengua vasca, en una combinación poco habitual y de gran fuerza expresiva. Las letras corren a cargo del escritor Beñat Arginzoniz.
    La cita llega además con un ingrediente añadido. Este año, las saetas contarán también con acompañamiento de castañuelas, lo que amplía el atractivo de uno de los pasajes más esperados del recorrido. La organización mantiene además la ubicación de este momento en la esquina de Laguna con Cortes, una decisión pensada para acercar la escena al público.
    Otro de los cambios destacados afecta al propio itinerario. La procesión recupera su recorrido tradicional y vuelve a finalizar en la Parroquia de San Francisco de Asís, la conocida como Quinta Parroquia, dejando atrás el final de los dos últimos años en la plaza Corazón de María.
    Cambios en el Borriquito para convivir con la Korrika
    La coincidencia entre la Procesión del Borriquito y la Korrika el próximo Domingo de Ramos obliga este año a reorganizar parte de la llegada de las cofradías a San Vicente. La respuesta de las hermandades ha sido adaptar horarios y trayectos para favorecer la convivencia entre dos citas muy arraigadas en Bilbao.
    Así, varias cofradías que suben desde el Casco Viejo acudirán con media hora de antelación, mientras que otras modificarán su recorrido habitual para alcanzar el templo. La Hermandad subraya con esta decisión su capacidad de adaptación y su voluntad de mantener la armonía entre los distintos acontecimientos religiosos y culturales que llenan de actividad las calles de la ciudad.
    La Procesión de la Caridad afianza su salida del Sábado de Pasión
    Otro de los puntos relevantes de la programación afecta a la Procesión de Nuestra Señora de la Caridad, que vuelve a salir en la mañana del Sábado de Pasión por los barrios de La Cruz y Begoña. La cita tendrá lugar el sábado 12 de abril a las 12:00 horas desde la Parroquia de la Santa Cruz de Mallona.
    La organización insiste en que este cambio ya se ha asentado en el calendario después de haber abandonado el Domingo de Ramos por la tarde, una franja en la que la procesión había permanecido durante 27 años. La intención es seguir consolidando una salida que aporta personalidad propia a la jornada previa al arranque de la semana principal.
    Vuelve la Ruta del Pintxo Nazareno
    La programación no se limita al calendario procesional. Entre el 30 de marzo y el 6 de abril regresa también la IX Ruta del Pintxo Nazareno, una iniciativa que vuelve a implicar a la hostelería de Bilbao La Vieja, San Francisco y Zabala.
    En esta edición participarán 15 locales hosteleros, que ofrecerán un pintxo especial de diseño libre por 1,5 euros. La propuesta, impulsada por Bilbao Historiko y la Asociación de Comerciantes de Bilbao La Vieja, San Francisco y Zabala, vuelve a conectar la Semana Santa con el comercio de proximidad y con el ambiente de barrio.
    Una Semana Santa con arraigo, cifras y nuevos alicientes
    La Hermandad también ha mostrado su satisfacción por la recuperación de la Semana Santa donostiarra tras medio siglo y ha recordado la dimensión de la celebración bilbaína, que reúne a 9 cofradías, suma más de 4.300 cofrades, incluye 14 procesiones y un Vía Crucis y pone en la calle 36 pasos procesionales fechados entre los siglos XVII y XXI.
    Junto a estos elementos, la organización ha vuelto a destacar algunos de los puntos más recomendables para seguir los desfiles, desde los Jardines de Albia hasta la Plaza Nueva, Mallona, el Arenal, la Gran Vía o la Plaza Moyúa, en un recorrido que vuelve a convertir a Bilbao en escenario principal de una de sus celebraciones más reconocibles.
    10 min
  • Hablamos con Leire Iturregi, investigadora de la EHU
    La investigadora Leire Iturregui analiza las conclusiones del proyecto JOSAFCON, un estudio que pone el foco en la seguridad física, psicológica, digital y laboral de los periodistas españoles que cubren conflictos internacionales.
    La guerra también se queda en quien la cuenta

    El reportero de guerra sigue rodeado de un cierto halo romántico, alimentado durante años por el cine y por una imagen heroica del periodista que se adentra en los peores escenarios del planeta. Pero detrás de esa visión épica hay una realidad mucho más dura: precariedad, falta de protección y secuelas psicológicas que a menudo permanecen invisibles cuando termina la conexión en directo. Así lo expone la investigadora Leire Iturregui, una de las responsables del informe sobre las condiciones de seguridad de los periodistas españoles que cubren conflictos internacionales.

    El estudio, enmarcado en el proyecto JOSAFCON, analiza no solo cómo trabajan estos profesionales sobre el terreno, sino también cómo se preparan antes de viajar, qué riesgos asumen durante la cobertura y cómo regresan a casa después de convivir con la violencia extrema. La investigación pone el acento en varias dimensiones: la seguridad física, la psicológica, la digital y también las condiciones laborales, un factor decisivo para entender su vulnerabilidad.

    Casi un 40% ha ido alguna vez a una guerra sin seguro

    Uno de los datos más llamativos del informe es que cerca del 40% de los periodistas encuestados ha acudido en alguna ocasión a una zona de conflicto sin seguro. Eso significa, en la práctica, que si ocurre una agresión, un accidente o una evacuación urgente, no siempre hay cobertura médica ni repatriación garantizada. La investigación denuncia además que, en demasiados casos, la seguridad sigue sin tratarse como una prioridad real dentro de las redacciones.

    A ello se suma el coste del equipamiento y de toda la infraestructura necesaria para informar desde una guerra: chalecos, cascos, desplazamientos, alojamiento, traductores o fixers. Sin embargo, el problema no es solo económico, sino de enfoque. El estudio recuerda que el periodismo internacional exige inversión, del mismo modo que se asume un gran despliegue cuando se cubren acontecimientos deportivos de primer nivel. La diferencia, según se desprende de la entrevista, es que en los conflictos armados se sigue recortando en aspectos esenciales de seguridad.

    Freelance al límite: viajes por cuenta propia y piezas pagadas a 50 euros

    El informe también retrata la situación de muchos periodistas autónomos o freelance, cuya presencia en las guerras ha crecido con fuerza en las últimas décadas. En numerosas ocasiones, son ellos quienes se pagan los viajes, los seguros, el material de protección, el alojamiento y la logística, mientras los medios solo se comprometen a comprar después las piezas informativas. Según explica Iturregui, hay casos en los que esas colaboraciones se abonan por tarifas de apenas 50 euros por noticia.

    Esta precariedad tiene consecuencias directas. El estudio concluye que los freelance suelen contar con menos formación, viajan más veces sin seguros específicos y también sin el equipo de protección adecuado. Además, su exposición al trauma posterior es mayor. El viejo mito del periodista “buscavidas” que se lanza solo a cubrir una guerra queda así desmontado por una realidad mucho menos romántica: más riesgo, menos respaldo y mayor desgaste personal.

    El 54% presenta síntomas de estrés postraumático

    La investigación impulsada desde la Universidad del País Vasco/ Euskal Herriko Unibertsitatea incorpora una escala validada internacionalmente para medir la sintomatología de estrés postraumático. Han respondido más de 85 periodistas que han cubierto conflictos desde la Guerra del Golfo de 1991 hasta la guerra de Gaza. El resultado es contundente: el 54% presenta síntomas de estrés postraumático y el 30% tiene un diagnóstico.

    La cifra resulta todavía más impactante cuando se compara con otros grupos. Según se explica en la entrevista, en la población general este tipo de diagnóstico suele moverse entre el 3% y el 8%, mientras que entre militares ronda habitualmente el 23% o 24%. Es decir, el trauma en periodistas que cubren guerras supera incluso al registrado entre quienes combaten en esos escenarios. Pese a ello, sigue siendo un asunto tabú dentro de la profesión, porque muchos temen que reconocerlo suponga dejar de ser enviados al terreno y, en la práctica, el final de su carrera.

    Informar desde el horror también deja heridas

    El estudio de JOSAFCON abre una puerta a una conversación incómoda pero necesaria. La cobertura de guerras no solo exige valentía, sino también protección, recursos y acompañamiento psicológico para quienes cuentan el sufrimiento ajeno desde primera línea. Frente a la imagen romántica del corresponsal intrépido, la investigación revela una verdad mucho más cruda: contar la guerra también deja heridas en quien la narra.

    16 min
  • Los pueblos con los nombres más raros del mundo: de Batman a Fucking
    Esta semana echamos un vistazo a los pueblos del mundo. El mundo está lleno de lugares con nombres que, vistos desde fuera, resultan cuando menos sorprendentes. Es el caso de Hell, en Noruega, un pequeño pueblo cuyo nombre significa “infierno” en inglés, aunque en su idioma original tiene un significado completamente distinto. Algo similar ocurre con Boring, en Estados Unidos, o Dull, en Escocia, dos localidades que han hecho de su aparente “aburrimiento” una seña de identidad e incluso un reclamo turístico. Más allá de la broma, todos ellos tienen un origen histórico o lingüístico que nada tiene que ver con el sentido que hoy les damos.
    Entre traducciones curiosas y coincidencias históricas
    Otros nombres llaman la atención por su significado en inglés actual. Intercourse, en Pensilvania, o Condom, en Francia, son dos ejemplos claros de cómo la evolución del lenguaje puede convertir un topónimo antiguo en una curiosidad viral. También destacan casos como Accident, en Estados Unidos, cuyo nombre procede de un error administrativo en el siglo XVIII, o Santa Claus, que adoptó esta denominación para atraer turismo navideño. En todos estos casos, el contexto histórico explica lo que a simple vista parece una excentricidad.
    Historias que van más allá del nombre
    Algunos pueblos han llevado su singularidad un paso más allá. En Austria, la localidad de Fucking decidió cambiar su nombre a Fugging en 2021 tras años de robos constantes de sus señales. Y en Nuevo México, Truth or Consequences adoptó su peculiar nombre como parte de una estrategia promocional vinculada a un programa de radio. Ejemplos que demuestran que, en ocasiones, la realidad supera a la ficción… incluso cuando solo se trata de mirar un mapa.
    10 min
  • Entrevista al sociólogo Javier Gil por su libro 'Generación inquilina'
    Javier Gil ha analizado en Radio Popular - Herri Irratia una crisis de vivienda que, a su juicio, ya marca a toda una "generación inquilina" condenada a vivir con incertidumbre, sin capacidad de ahorro y cada vez más lejos de acceder a una casa en propiedad. El investigador del CSIC y autor del libro Generación Inquilina, un nuevo paradigma de vivienda para acabar con la desigualdad ha sostenido que el problema no reside en la falta de esfuerzo de la población, sino en una desconexión entre los precios de la vivienda y la economía real.
    La conversación se ha emitido en el programa EgunON Magazine
    Una "condena" para quien vive de alquiler
    Durante la entrevista, Javier Gil ha descrito el alquiler como una situación que empobrece y precariza. En su análisis, quien vive arrendado no solo destina una parte creciente de su sueldo a pagar la vivienda, sino que además convive con la inseguridad permanente de no saber si podrá seguir en el mismo barrio, en el mismo municipio o incluso en la misma red escolar para sus hijos.
    El sociólogo ha resumido esta realidad con una frase contundente: "Vivir de alquiler significa empobrecerte, precarizarte, no poder tener una vida digna, no poder hacer planes a medio y largo plazo". A ello ha añadido que la imposibilidad de comprar no se explica por una falta de trabajo o de ingresos, sino por una demanda especulativa que ha disparado los precios por encima de los salarios.
    El auge del rentismo y la cultura de la "libertad financiera"
    Gil también ha puesto el foco en el crecimiento de un modelo que ha definido como "capitalismo rentista". Según ha explicado, cada vez existen más discursos, infraestructuras y mensajes que normalizan la idea de vivir de las rentas como aspiración colectiva, aunque en la práctica ese modelo solo beneficia a una minoría y expulsa a una mayoría del acceso digno a la vivienda.
    En este punto, ha advertido de la influencia de las redes sociales y de ciertos gurús económicos que presentan la "libertad financiera" como una meta al alcance de cualquiera. Frente a ese relato, ha recordado que no todo el mundo puede convertirse en rentista y que, detrás de unos pocos casos de enriquecimiento, hay miles de personas que tienen más opciones de sufrir un desahucio o de no llegar a fin de mes que de hacer fortuna con los alquileres.
    Fondos de inversión: más dinero, más presión sobre los alquileres
    Uno de los apartados más claros de la conversación ha sido la explicación sobre el funcionamiento de los fondos de inversión y su papel en el mercado inmobiliario. Javier Gil ha señalado que grandes firmas como Blackstone captan enormes cantidades de capital, amplían todavía más su capacidad con crédito y dirigen ese dinero hacia ciudades estratégicas como Madrid, Barcelona o Bilbao.
    A partir de ahí, según ha explicado, esos fondos compran edificios completos o grandes carteras de vivienda con un objetivo muy concreto: obtener rentabilidades altas. Para lograrlo, necesitan que suban los alquileres y que aumente el valor de sus activos. En palabras del autor, se trata de una gestión "muy agresiva" de la vivienda, orientada exclusivamente a maximizar beneficios.
    "Hay que cambiar las reglas del juego"
    Javier Gil ha defendido que la situación actual no se corrige con medidas aisladas ni con "parches", sino con una regulación integral que cambie de raíz el modelo. En su opinión, el Estado ha sido decisivo también en la configuración del problema, especialmente desde las reformas impulsadas a partir de 2012, que han facilitado la entrada masiva de fondos de inversión en el mercado español.
    Por eso, ha reclamado una política de vivienda que actúe en varios frentes al mismo tiempo: limitar los usos antisociales de la vivienda, frenar los pisos turísticos y los alquileres de temporada, acabar con el troceo de viviendas por habitaciones para maximizar beneficios, impulsar alquileres indefinidos y bajar por ley unos precios que, según sostiene, se han separado completamente de la economía real.
    Una gran cooperativa pública de vivienda
    Entre sus propuestas, el investigador ha situado en el centro la creación de una gran cooperativa pública de vivienda, respaldada por un fondo público, que actúe con la misma capacidad que hoy tienen los fondos privados, pero con un objetivo radicalmente distinto: garantizar el derecho a la vivienda y construir un parque público amplio, estable y accesible para la mayoría social.
    Gil ha defendido que la vivienda pública no debe reservarse únicamente para los sectores más empobrecidos, sino convertirse en una opción normalizada y digna para toda la ciudadanía. En ese modelo, ha explicado, una persona podría vivir con orgullo en una vivienda pública, con un alquiler estable e indefinido y destinando a ese gasto solo una parte razonable de su sueldo.
    Europa como referencia y Bilbao en el debate
    El autor ha recordado que este modelo no parte de cero y que en Europa ya existen referencias claras. Ha citado el caso de Viena, donde la fuerte presencia de vivienda pública y una regulación más exigente han reducido el espacio para la especulación y han hecho mucho más difícil la entrada de fondos que buscan rentabilidades rápidas y elevadas.
    En paralelo, también ha criticado que algunas instituciones presenten como un éxito el atractivo de ciudades como Bilbao para la inversión inmobiliaria internacional. Para Gil, ese enfoque resulta preocupante porque premia justo la lógica que ha alimentado el encarecimiento de la vivienda y la expulsión de parte de la población del mercado residencial.
    Malestar social y organización de los inquilinos
    En la recta final de la entrevista, Javier Gil ha vinculado la crisis de vivienda con el creciente malestar social, especialmente entre los jóvenes que trabajan y aun así no pueden emanciparse. A su juicio, esa frustración abre la puerta a discursos reaccionarios que señalan culpables equivocados mientras el problema de fondo sigue sin abordarse con valentía.
    Aun así, ha subrayado que también han crecido las resistencias organizadas y los sindicatos de inquilinas e inquilinos en distintos puntos del Estado. Ha recordado, además, algunas victorias recientes frente a grandes propietarios y fondos de inversión, y ha avanzado que este miércoles presenta Generación Inquilina por la tarde en ZIRIKA, en Bilbao.
    17 min
  • Hablamos con Marino Montero, ganador del concurso, y con Juan José Sánchez, miembro del jurado
    La propuesta ganadora del concurso de ideas para popularizar a Miguel de Unamuno en Bilbo ha puesto sobre la mesa una reclamación que sigue viva: que la villa dé al escritor y pensador un espacio estable y visible a la altura de su figura. El proyecto premiado, firmado por Marino Montero, plantea la creación de un lugar expositivo permanente dedicado a su obra, su vida y, especialmente, a su vínculo con Bilbao.
    Un espacio permanente para Unamuno en Bilbao
    La idea vencedora se ha impuesto entre 34 propuestas remitidas al certamen. Marino Montero ha explicado que su planteamiento pasa por crear un espacio permanente de exposición dedicado a Unamuno, ya sea como equipamiento propio o integrado dentro de un museo o de otra institución cultural.
    El autor de la propuesta ha defendido que el objetivo principal es poner en valor todo lo que relaciona a Miguel de Unamuno con Bilbo. En su intervención, ha resumido así el núcleo de su proyecto: "La idea es crear un espacio permanente de exposición dedicada a Unamuno y sobre todo a lo que tiene relacionado con Bilbao".
    Una figura universal con escasa presencia local
    Durante la conversación también se ha subrayado que, pese a la relevancia internacional del escritor, Bilbao no le ha otorgado todavía un peso equivalente al que sí ha tenido en otros lugares. Juan José Sánchez, miembro del jurado y representante de la Sociedad El Sitio, ha destacado que Unamuno sigue siendo una figura de referencia por su dimensión literaria y filosófica.
    En ese sentido, el jurado ha considerado que la propuesta premiada responde a una carencia evidente: la ausencia de un lugar expositivo estable dedicado a Unamuno en su ciudad. La posibilidad de recrear su despacho, su entorno de trabajo o su universo intelectual se ha presentado como un atractivo tanto para la ciudadanía como para visitantes.
    Más allá del premio: ideas para sacar a Unamuno a la calle
    La charla no se ha limitado a la propuesta ganadora. Sobre la mesa también han aparecido otras iniciativas con un tono más popular y cotidiano, pensadas para hacer que Unamuno esté presente en la calle, en el comercio y en la hostelería de Bilbo.
    Entre ellas, se han mencionado la creación de un pastel de Unamuno, un pintxo con su nombre, recuerdos turísticos vinculados a su figura, una ruta unamuniana, o incluso propuestas más simbólicas como rebautizar infraestructuras o reforzar su presencia en espacios públicos.
    Montero ha defendido que el reto no está solo en reconocer el valor cultural del autor, sino en lograr que su nombre forme parte de la vida diaria de la villa. De hecho, ha resumido ese planteamiento con una idea muy directa: "Lo que hay que conseguir es que Unamuno esté en la calle en Bilbao".
    Del aeropuerto a la Plaza Unamuno
    Entre las sugerencias que se han comentado durante la entrevista también figuran dar el nombre de Miguel de Unamuno al aeropuerto de Bilbao, impulsar referencias más visibles en el transporte público o instalar una estatua de mayor presencia en la Plaza Unamuno, más allá del busto actual.
    Los participantes en la conversación han coincidido en que el concurso no tiene por qué quedarse solo en una idea premiada. Al contrario, han abierto la puerta a que varias de las propuestas recibidas puedan inspirar futuras acciones culturales, turísticas o institucionales en torno a una de las figuras más universales nacidas en Bilbao.
     
    6 min
  • Entrevista a la autora del libro 'TDAH Adulto'
    El TDAH en la edad adulta ha centrado una conversación que ha puesto el acento en una realidad todavía poco comprendida: muchas personas conviven durante años con síntomas sin haber recibido un diagnóstico, arrastrando dificultades en el trabajo, en las relaciones personales y en su propia autoestima. La psicóloga María Garau ha abordado esta situación a partir de su libro TDAH adulto, una vida sin frontal, donde explica qué supone llegar tarde a ese diagnóstico y cómo puede empezarse a manejar.
    Un trastorno que no desaparece al crecer
    Durante la entrevista, María Garau ha recordado que el trastorno por déficit de atención e hiperactividad no es exclusivo de la infancia. Aunque socialmente se asocia con niños que tienen dificultades en el aula o que son vistos como alumnos inquietos, ha subrayado que el TDAH acompaña a la persona durante toda la vida y que su sintomatología sigue presente también en la adultez, aunque cambie su forma de manifestarse.
    Ese matiz resulta clave para entender por qué muchas personas no han sabido durante años qué les estaba ocurriendo. La entrevistada ha explicado que hay adultos que normalizan conductas como perder objetos continuamente, desconectarse en conversaciones importantes, tener problemas de planificación o reaccionar con impulsividad, sin llegar a sospechar que detrás puede haber un trastorno.
    El peso de un diagnóstico tardío
    Uno de los ejes de la conversación ha girado en torno a las consecuencias de no haber recibido un diagnóstico temprano. Garau ha señalado que exponerse durante años a situaciones de frustración acaba dañando el autoconcepto y genera creencias muy duras sobre uno mismo, como pensar que no se es suficiente, que no se es capaz o que el esfuerzo nunca basta.
    En ese sentido, ha explicado que poner nombre a lo que ocurre suele suponer un gran alivio. La autora ha comparado ese momento con encender una linterna en un cuarto oscuro, porque el diagnóstico permite entender muchas experiencias vividas hasta entonces. Según ha relatado, en consulta escucha con frecuencia una idea que se repite: la persona deja de pensar que es "vaga", "torpe" o "insuficiente" y empieza a entender que existe una explicación detrás de muchas de sus dificultades.
    Convivir con el TDAH sin luchar contra él
    La especialista también ha defendido que el objetivo no pasa por mantener una pelea constante contra el trastorno, sino por comprender cómo funciona cada persona y empezar a construir estrategias realistas. Para ello, ha recomendado una exploración neuropsicológica, ya que ayuda a identificar puntos fuertes y débiles y aporta una comprensión que, según ha señalado, también da paz.
    A partir de ahí, el abordaje no se limita a la medicación. Garau ha insistido en que el fármaco puede ayudar a estabilizar una parte química del trastorno, pero no resulta suficiente por sí solo. El tratamiento, ha explicado, necesita también una intervención psicoterapéutica para trabajar el autoconcepto y reparar creencias dañadas, además de herramientas desde la neuropsicología para mejorar la organización, la atención y la planificación cotidiana.
    Más allá de las pastillas
    La entrevista también ha servido para desmontar una de las ideas más extendidas sobre el TDAH. Frente a la visión de que basta con medicar, María Garau ha defendido un enfoque integral que incluye también el estilo de vida. La alimentación, la actividad física y el sueño aparecen, según ha explicado, como factores que pueden influir en la sintomatología y que forman parte del trabajo terapéutico.
    Ese planteamiento amplía el foco y aleja el debate de una visión simplista. La autora ha subrayado que, además de estabilizar la química cerebral, hay que revisar conductas aprendidas, automatismos y estrategias que la persona ha ido desarrollando durante años para sobrevivir a sus dificultades.
    Los falsos mitos y la incomprensión del entorno
    Otro de los puntos destacados ha sido la carga de incomprensión social que sigue rodeando al TDAH. Comentarios como "no estás atento", "si te esforzaras más" o "es falta de interés" siguen apareciendo con frecuencia en el entorno de quienes lo padecen. Garau ha explicado que ese juicio constante nace, en parte, de que muchos síntomas tienen una expresión conductual y se interpretan erróneamente como algo voluntario.
    Sin embargo, ha insistido en que detrás hay una base anatómica, química y funcional que condiciona la conducta. Por eso ha defendido la importancia de la psicoeducación, tanto para la persona diagnosticada como para quienes la rodean, con el fin de entender que no se trata simplemente de querer o no querer prestar atención.
    Diagnosticar bien para no caer en la sobrediagnosticación
    La conversación también ha dejado espacio para una advertencia importante: no toda dificultad de atención responde a un TDAH. Garau ha recordado que el estrés, la ansiedad, algunos cambios hormonales, la epilepsia, los traumatismos o diferentes alteraciones neurológicas pueden afectar a la atención y a la planificación.
    Por eso ha defendido la necesidad de acudir a profesionales cualificados que sepan hacer un buen diagnóstico diferencial, especialmente en la adultez. En esa misma línea, ha resumido una idea central: el diagnóstico explica, pero no justifica, y a partir de ahí la persona tiene que asumir un papel activo en el abordaje del trastorno.
    Mindfulness y una sociedad demasiado exigente
    Entre las herramientas que ha mencionado, María Garau también ha destacado el mindfulness, una práctica que puede contribuir a mejorar la atención plena y que, según ha explicado, impacta de forma positiva en el lóbulo prefrontal, una de las áreas más afectadas en el TDAH. Ha precisado, eso sí, que no siempre resulta fácil y que necesita entrenamiento, acompañamiento y adaptación a cada momento vital.
    La entrevista ha terminado poniendo el foco en otra cuestión de fondo: la autoexigencia permanente que atraviesa la vida cotidiana. Frente a los discursos que empujan a rendir siempre más, a no fallar y a estar constantemente al máximo nivel, la conversación ha reivindicado la necesidad de bajar el ritmo, entender los propios límites y mirar la salud mental desde un lugar menos castigador.
    13 min
  • Entrevista a la sociedad española de alergología
    El doctor Juan José Zapata, presidente del Comité de Aerobiología Clínica de la SEIAC, ha explicado en Radio Popular - Herri Irratia que la primavera también activa en Bizkaia varios pólenes que pueden complicar el día a día de muchas personas alérgicas. Aunque las gramíneas no tienen en Bilbao el mismo peso que en otras zonas del Estado, sí están presentes otros agentes como  el plátano de sombra, las urticáceas, el olivo o el fresno, que ya condicionan estas semanas.
    Bilbo no tiene el mismo mapa de polen que otras zonas
    Durante la entrevista, Zapata ha detallado que el escenario en Bizkaia es distinto al de comunidades como Extremadura o Andalucía, donde la previsión de gramíneas es especialmente alta. En el caso de Bilbao, ha precisado que el problema llega por otras especies que ya están polinizando o que se mantienen activas durante buena parte de la primavera.
    El especialista ha subrayado que no hace falta vivir una primavera extrema en cifras absolutas para sufrir los síntomas, porque cada persona tiene un umbral de sensibilidad diferente. En ese sentido, ha remarcado que una concentración que puede parecer moderada en una zona puede resultar suficiente para disparar molestias en pacientes sensibilizados.
    Un buen diagnóstico marca la diferencia
    Uno de los mensajes principales de la conversación ha sido la necesidad de contar con un diagnóstico preciso. Saber a qué polen responde cada paciente permite anticiparse mejor y tomar medidas cuando empiezan a subir los niveles en el entorno habitual.
    Zapata ha recordado que esa información se puede complementar con el seguimiento de la web polenes.com, donde aparecen los captadores distribuidos por distintas zonas. A partir de ahí, cada persona puede comprobar qué tendencias presenta el polen al que es alérgica y ajustar tanto la medicación como sus hábitos diarios.
    Antihistamínicos, prevención y cambios en la rutina
    El presidente del Comité de Aerobiología Clínica de la SEIAC ha insistido en que el tratamiento puede tener también un enfoque preventivo. Si una persona ya sabe que en un periodo concreto empieza a crecer el polen que le afecta, puede iniciar antes la pauta indicada por su especialista y llegar mejor preparada a los días de mayor impacto.
    Junto a esa prevención farmacológica, ha repasado varias recomendaciones prácticas para reducir la exposición. Entre ellas, ha señalado que conviene airear la casa en franjas cortas y a horas medias del día, evitar hacer ejercicio en zonas ajardinadas cuando el nivel es alto, ducharse y cambiarse de ropa al volver de la calle, no tender la ropa en exteriores y utilizar gafas de sol o mascarilla FFP2 en situaciones de mayor carga polínica.
    La lluvia alivia, pero no resuelve el problema
    Otro de los aspectos abordados ha sido el efecto de la lluvia. Zapata ha reconocido que los chaparrones intensos sí realizan un “lavado” del polen en la atmósfera, algo que en muchos casos se traduce en una mejora clara de los síntomas a corto plazo.
    Sin embargo, también ha advertido de que esa misma lluvia favorece después el crecimiento de las plantas. Por eso, el alivio puede ser inmediato, pero no implica que el problema desaparezca de cara a las semanas siguientes.
    Cambio climático y contaminación: una combinación que agrava la alergia
    En la conversación también ha habido espacio para analizar el papel del contexto ambiental. El experto ha explicado que el CO2 actúa como combustible para las plantas, favoreciendo la estructura floral y, por tanto, la producción de polen.
    A eso se suma la contaminación, que no solo contribuye al crecimiento vegetal, sino que además vuelve el polen más agresivo e inestable, facilitando que pueda romperse y afectar con más facilidad a las mucosas de las personas alérgicas.
    Consultar el mapa antes de viajar también ayuda
    Zapata ha puesto además el foco en una utilidad menos conocida: consultar los niveles de polen antes de desplazarse a otra ciudad gracias a páginas como polenes.com. Esa previsión, ha explicado, permite que quien tenga alergia se adelante con su medicación o prepare mejor el viaje si acude a una zona con niveles mucho más altos que los de Bizkaia.
    Con la primavera ya en marcha, la recomendación de los especialistas pasa por combinar diagnóstico, seguimiento de los niveles de polen y prevención diaria para reducir el impacto de una época del año que vuelve a poner a prueba a miles de personas.
    14 min
  • Entrevista a experto en salvamento marítimo
    Luis Miguel Pascual Gómez, responsable de investigación en ahogamientos y profesor de salvamento acuático, ha advertido en Radio Popular - Herri Irratia de la dimensión real de los ahogamientos en España, un problema que en 2025 ha dejado 514 fallecimientos y que, según ha explicado, sigue sin reducirse con el paso de los años.
    El experto ha subrayado que el ahogamiento constituye uno de los grandes problemas de seguridad y salud pública en los entornos acuáticos, aunque sigue siendo una realidad poco visible para buena parte de la ciudadanía. A su juicio, no solo preocupan las muertes, sino también todos los rescates y situaciones graves que no terminan en fallecimiento y que elevan todavía más la magnitud del problema.
    Una cifra que sigue sin bajar
    Luis Miguel Pascual ha explicado que los 514 fallecimientos por ahogamiento registrados el pasado año suponen una cifra muy elevada, hasta el punto de representar prácticamente la mitad de las muertes que se producen en accidentes de tráfico. Además, ha insistido en que la tendencia no muestra un descenso claro, algo que sí se ha conseguido en otros ámbitos gracias a campañas de formación, control y concienciación.
    En este sentido, ha remarcado que en España no existe una verdadera cultura preventiva frente al ahogamiento. Según ha detallado, la sociedad no cuenta con normas interiorizadas sobre cómo actuar en entornos acuáticos del mismo modo que sí las tiene en la circulación vial. Esa falta de educación comunitaria hace que muchas personas no sepan identificar una situación de riesgo ni valorar con realismo sus propias capacidades dentro del agua.
    Exceso de confianza y conductas de riesgo
    Durante la entrevista, el investigador ha señalado que uno de los factores más repetidos es la sobrevaloración de las capacidades personales. Ha indicado que muchas personas creen que controlan el medio acuático mejor de lo que realmente lo hacen y que esa percepción errónea se agrava cuando el baño o la actividad en el agua se asocian al ocio, al descanso o a las vacaciones.
    También ha puesto el foco en los comportamientos imprudentes que se repiten en playas y piscinas, como ignorar la bandera roja o entrar en el agua en condiciones peligrosas. Pascual ha recordado que este tipo de decisiones no solo ponen en riesgo a quien las adopta, sino también a los profesionales que deben intervenir después, como socorristas, bomberos o agentes de emergencia.
    Los hombres concentran la mayoría de los casos
    Otro de los datos destacados que ha compartido Luis Miguel Pascual apunta al perfil de las víctimas. Según ha explicado, cerca del 80% de las personas que fallecen o se ven implicadas en rescates son hombres, un dato que relaciona directamente con una mayor exposición a conductas temerarias y a decisiones de riesgo.
    En cambio, ha precisado que las mujeres presentan cifras notablemente más bajas y que incluso hay franjas de edad en las que su presencia en las estadísticas es casi anecdótica. Para el experto, este comportamiento refuerza la idea de que detrás de muchos ahogamientos pesa más el factor conductual que otras variables.
    La importancia del socorrismo
    El profesor de salvamento acuático ha defendido el papel esencial de los socorristas en la prevención y en la respuesta rápida ante una emergencia. Según ha señalado, en los lugares con vigilancia activa existe un 80% menos de probabilidades de fallecer, ya que el riesgo está más controlado y la intervención llega en los primeros instantes, que son decisivos.
    Pascual ha explicado que en el ahogamiento el primer minuto resulta clave, por lo que contar con personal preparado marca una diferencia enorme. Aun así, también ha apuntado que sigue siendo necesario analizar si todos los servicios están bien dimensionados, si disponen del equipamiento adecuado y si su formación responde a las exigencias reales de cada entorno.
    Los menores, el grupo que más alarma genera
    Uno de los momentos más sensibles de la entrevista ha llegado al abordar los ahogamientos infantiles. Luis Miguel Pascual ha insistido en que los niños pueden ahogarse en apenas 30 segundos y en solo cinco centímetros de agua, lo que obliga a extremar la vigilancia no solo en playas y piscinas, sino también en piscinas domésticas, cubos o cualquier recipiente con agua.
    El experto ha calificado de especialmente preocupante lo que ocurre en las piscinas privadas, donde muchas familias tienden a rebajar la percepción del peligro por encontrarse en un entorno conocido. Sin embargo, ha advertido de que la clave sigue siendo la misma: cuando un menor está cerca del agua, debe haber siempre un adulto pendiente de forma exclusiva y, si es pequeño, a una distancia de brazo.
    Además, ha asegurado que en la práctica totalidad de los ahogamientos infantiles se detecta un fallo en la supervisión adulta. Por eso, ha resumido la principal medida de prevención en una idea muy clara: la mejor protección para un niño en el agua sigue siendo la presencia atenta de un adulto.
    Qué sistemas de flotación sí recomienda
    Sobre los elementos de ayuda en el agua, Luis Miguel Pascual ha reconocido que cualquier apoyo de flotación puede resultar útil en determinados contextos, pero ha matizado que no todos ofrecen la misma seguridad. En concreto, ha desaconsejado confiar en exceso en los manguitos y ha señalado que su uso solo tendría sentido en situaciones muy concretas y siempre con supervisión directa.
    Frente a ello, ha recomendado utilizar chalecos salvavidas homologados, adaptados a la talla y al peso del niño y con sistemas de cierre seguros. Según ha explicado, este tipo de chalecos no solo aporta protección, sino que también facilita que los menores ganen autonomía y habilidades dentro del agua con mayores garantías.
    Mayores de 60 años: otro perfil de riesgo
    La entrevista también ha servido para poner atención en otro de los grupos más expuestos: las personas mayores de 60 años, especialmente entre los 70 y los 74. Pascual ha explicado que en estos casos influyen factores como el envejecimiento, la presencia de patologías previas, la rutina de acudir con frecuencia al agua y una falsa sensación de control derivada de la costumbre.
    En este sentido, ha defendido la necesidad de adaptar la actividad acuática a las condiciones personales de cada edad. Entre otras recomendaciones, ha planteado la conveniencia de elegir horarios con servicio de socorrismo activo, conocer bien la zona de baño y valorar incluso el uso de elementos de apoyo, como chalecos, en determinados casos.
    Una prevención que también pasa por educar
    A lo largo de la conversación, Luis Miguel Pascual ha insistido en que la solución no pasa solo por reaccionar cuando ocurre una tragedia, sino por construir una educación preventiva desde edades tempranas. Ha reclamado más formación, más concienciación social y una mirada colectiva que permita entender que el agua, incluso en contextos de ocio, exige respeto, atención y normas claras.
    Con la llegada del buen tiempo y la cercanía de periodos vacacionales como la Semana Santa, el experto ha pedido no bajar la guardia en playas, piscinas o cualquier espacio acuático, especialmente cuando hay menores, personas mayores o condiciones que puedan multiplicar el riesgo.
    17 min
  • Marina Caballero ha puesto el foco en el error de aplazar la felicidad:
    Marina Caballero habla sobre una de las trampas más frecuentes del día a día: posponer la felicidad hasta que llegue un momento ideal. En su espacio "La Casa de Marina", ha invitado a mirar el presente con más conciencia y a dejar de condicionar el bienestar a metas futuras como adelgazar, terminar una carrera, jubilarse o convertirse en madre.
    El peligro de vivir pendiente del "cuándo"
    Marina Caballero ha explicado que muchas personas construyen su bienestar alrededor de frases que empiezan por "cuándo": "cuando mis hijos crezcan", "cuando esté más delgada" o "cuando me sienta mejor". A su juicio, esa forma de pensar ha llevado a aplazar la alegría y a perder de vista lo que sucede en el presente.
    La colaboradora ha insistido en que esa lógica termina convirtiendo la felicidad en una meta que siempre se desplaza. "Lo importante es el ahora, el aquí", ha resumido, al defender una mirada más amable hacia uno mismo, también en la imperfección.
    Idealizar el futuro también ha generado frustración
    Durante la conversación, Marina Caballero ha puesto varios ejemplos cotidianos para ilustrar esa idea. Ha hablado de personas que esperan quererse más cuando cambie su físico, de quienes imaginan la jubilación como un momento perfecto o de mujeres que idealizan la maternidad y, después, se encuentran con miedos, cansancio e incertidumbre.
    En todos esos casos, ha subrayado que los contratiempos siempre forman parte de la vida y que esperar a que desaparezcan para empezar a disfrutar solo conduce a una nueva frustración. "La vida siempre te va a dar la oportunidad de que tú elijas mirar lo que tienes o lo que no tienes", ha señalado.
    Una invitación a valorar lo cotidiano
    Uno de los mensajes centrales del espacio ha pasado por reconocer el valor de lo cotidiano. Marina Caballero ha recordado que a menudo se minusvaloran aspectos esenciales de la vida, como poder respirar, caminar, mirar, hablar o saborear.
    Desde esa perspectiva, ha defendido que poner la atención en lo que sí se tiene cambia la manera de vivir. "Allí donde pones tu mirada, eso crece", ha afirmado, en una reflexión orientada a reforzar la autoestima y a encontrar equilibrio en medio de la rutina.
    Orden interno para reflejarlo hacia fuera
    La terapeuta también ha vinculado esta forma de entender la felicidad con el trabajo personal que desarrolla en Aguamarina, en Luzarra 16, Deusto, y en sus retiros de La Casa de Marina. Según ha explicado, el objetivo pasa por generar orden interno, revisar creencias y soltar ideas que ya no sirven.
    Puedes contactar con Marina Caballero en el teléfono 699 32 23 20 y en el mail [email protected]
     
     
    8 min

About EgunOn Magazine

From the publisher's feed

EgunOn Magazine es el programa matinal en el que Cristina Maestro, Leire Argandoña, May Madrazo y Dani Guerreiro nos transmiten los asuntos que marcan la actualidad del día de la manera más amena y divertida posible. Desde el análisis de la información más farragosa, hasta los últimos avances en tecnología, ciencia y salud, y pasando por aquello que marca el pulso de lo que ocurre en el ámbito local, todo se torna comprensible gracias a los expertos que invitamos cada mañana a desenmarañarla.