TEXTO BÍBLICO: 1 SAMUEL 16.6-7; 17.28-37
TEXTO ÁUREO: 1 Samuel 16.7
«Pero Jehová respondió a Samuel: —No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre, pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón».
La ansiedad no es sinónimo de pecado ni inferioridad. Su presencia es, hasta cierto grado, normal o provechosa para el ser humano. El problema con la ansiedad es cuando se convierte en algo crónico, constante y abrumador. Cuando esto sucede nos paralizamos, tomamos decisiones poco asertivas y no reaccionamos con madurez emocional, en proporción a lo que es o percibimos como amenaza.
OBJETIVOS:
- Definir el concepto «ansiedad» y cómo esta afecta nuestra vida, relaciones y decisiones.
- Analizar la relación entre David y su hermano Eliab como un ejemplo de situaciones contenciosas que se dan entre los miembros de la familia e identificar estrategias que nos ayuden a manejar estas situaciones con madurez emocional.
- Evaluar cómo reaccionamos ante eventos estresantes y ataques de otras personas, especialmente si estos ataques provienen de nuestra propia familia y reconocer cuándo somos nosotros quienes reaccionamos atacando a otras personas.
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El Discípulo: Salud Integral