Lo que parece un gesto inocente inicia un recorrido invisible que empieza en casa y termina en nuestras redes de saneamiento, en ríos y, finalmente, en el mar. Desde el Proyecto LIBERA llevamos años estudiando la basuraleza, y las toallitas húmedas ya están entre los residuos más frecuentes que recogemos en ríos, embalses, bosques, playas y mares. Además, al no descomponerse se agrupan y forman los fatbergs, auténticos monstruos subterráneos que colapsan tuberías y depuradoras, generando un sobrecoste de hasta 230 millones de euros al año, es decir, entre 4 y 6 euros por persona que podríamos evitar.