En medio del culto a la estética, la dictadura de la belleza física y las redes sociales que promueven estándares inalcanzables, es necesario recordar que la belleza está en los ojos de quien la mira, no en los ojos de quien la descalifica. Detrás de cada mirada hay una historia por contar, y quien logra recuperar su autoestima, ha recuperado una de las perlas más preciosas, que es: la capacidad de convivir consigo mismo. Es tan peligroso carecer de autoestima como poseer una sobreestima exagerada. ¿Cómo podemos tener una autoestima firme y sana, alejada de los prejuicios? ¡Acompáñame a escuchar este episodio!