Este dato, según Juana Pérez, es muy preocupante, porque significa que las economías familiares no sólo no han crecido en los últimos 6 años, desde 2019, sino que incluso han empeorado.La presidenta de la Federación de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios ‘Thaderconsumo’ añade que la caída más acusada se produce en los productos duraderos como los coches, y en los semiduraderos, como la ropa o el calzado.Y el motivo es claro: mientras los precios siguen disparados, los salarios y las pensiones crecen a un ritmo muy inferior. Todos estos datos indican la debilidad extrema del consumo en los hogares, lo que evidencia que la recuperación económica está lejos de ser una realidad, dice Juana Pérez.