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Si eres emprendedor@, quizá estás empezando o ya tienes equipo. Quizá tu negocio ha crecido y sigue haciéndolo. En cualquier caso, independientemente del tamaño que tenga tu negocio o empresa, el cambio de chip o mentalidad que hay que hacer conforme crece tu negocio es necesario.
Hoy te hablo de uno de esos cambios de mentalidad clave que hay que hacer en el camino de crecimiento de tu negocio.
Las mejores metáforas son las que surgen de nuestra vida, porque en realidad son aquellos momentos en los que hemos llegado a aprendizajes profundos. Aprendizajes con los que otras personas quizá también pueden vincular y conectar con el aprendizaje que ell@s en particular necesitan en ese momento.
Hoy te hablo de la única vez en mi vida en la que copié en un examen. Sí, la primera y última. ¿Por qué sería? Te lo cuento ;)
Hace unas semanas te hablaba de la política de Platón y su idea de que "debemos construir una sociedad en la que cada uno haga aquello en lo que es mejor."
En aquel episodio, lo vinculaba, en concreto, a tu trabajo y las responsabilidades que tomas en tu negocio. Y te planteaba la pregunta: ¿en qué áreas y responsabilidades aportas tú más valor a tu negocio?
En esta ocasión, te llevo a reflexionar sobre tu equipo, a cada miembr@ de tu equipo. ¿Está cada un@ de ell@s alineado con sus responsabilidades?
Hablemos de ello.
Piensa en esa persona con quien no tienes buena relación o la comunicación te resulta difícil.
Imagínate ahora que en un 1% fueras tú quien está provocando ese comportamiento. ¿Cual sería ese 1%? ¿Qué comportamientos, actitudes, comentarios, etc. tuyos son ese 1% que está provocando como la otra persona se comporta?
"Solo cuando la marea baja es que se sabe quién se estaba bañando desnudo", en palabras de Warren Buffett hace años. Y es verdad, cuando hay abundancia, cuando la marea está alta, cuando las cosas nos van bien, nos van bien a tod@s.
En esos momentos, sea nuestro negocio más o menos eficiente, hay abundancia. Quizá podría irnos mejor pero ni lo notaremos porque todo parece ir bien.
Y en ese "parece" está la clave, porque cuando la marea baja, se ve realmente quién estaba funcionando bien y quien no. Quién está preparado para afrontar esta marea baja y quién no.
Hablemos de ello :)
Si algo es claro a la hora de emprender y tener un negocio o empresa, es que el camino es incierto. La incertidumbre está siempre sobre la mesa.
Así que, para tomar mejores decisiones (y vivir con mayor paz mental) tenemos que aprender a gestionarla.
¿Dirías que te conformas a tu entorno? En el entorno de la psicología social se han hecho numerosos experimentos para analizar cómo nos conformamos o adaptamos a nuestro entorno. Lo que se denomina: Conformación social (Social Conformity, en inglés).
Lo hacemos inconscientemente. El nivel en el que lo hagamos en las diferentes áreas de nuestra vida va a determinar las decisiones que tomamos en cada momento y, por tanto, los resultados que vamos obteniendo. A nivel personal, profesional y en tu negocio.
*Uno de estos experimentos puedes verlo en este vídeo de YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=o8BkzvP19v4
La flexibilidad es poder, se dice en Programación Neurolingüística. "La persona con mayor flexibilidad domina la comunicación". Y es así.
Cuando alguien te cambia los planes o no responde como tú esperabas, ¿cómo de flexible eres tú? Hay personas más flexibles que otras. Ahora bien, la flexibilidad no es una cualidad "digital" (se tiene o no), es "analógica" y se entrena. La puedes entrenar.
Ayer te hablaba de la diferencia entre la demanda que hace el cliente (lo que quiere o cree que necesita) y su necesidad, aquello que realmente necesita cubrir. ¿Cómo descubrir una y otra?
La verdad es que tus mism@s clientes te van a dar la respuesta. Lo que quieren, lo que no, incluso el por qué no. Decimos lo que queremos y lo que no tanto en palabra (si nos preguntan) como en acción.
Ahora viene lo más importante, ¿les estás tú escuchando?
¿Cómo vendes/ofreces tus servicios o productos? ¿Cuál es tu "Elevator Pitch"? Seguramente ya hayas oído, leído o incluso analizado la distinción entre la demanda y la necesidad de tu cliente.
Aún así, a veces estamos tan enfocados en nuestro negocio, lo que hacemos y cómo lo hacemos que mantenemos ese mismo foco en la venta de nuestro servicio/producto. Error. ¿Te pasa?
Hablemos de ello :)
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