La jubilada puertorriqueña Carmen Acevedo, residente de El Bronx, hace un par de semanas recibió una carta del propietario del edificio en donde vive desde hace 28 años, que le indicaba que su edificio pasaba a ser un ‘Co-ops’. Es decir, pasa a un nuevo régimen de cooperativa, en el cual se le invita a ser propietaria en vez de arrendataria.
“Donde yo vivo era un apartamento de renta. Pero eso cambió. Ellos me pasaron una notificación que si no me adapto a las nuevas condiciones, debo desalojar en marzo. Yo no tengo los ingresos para formar parte de un co-ops. Por ahora, tengo una abogada, y por lo menos quiero más tiempo para saber qué voy hacer”, dijo la extrabajadora bancaria, quien vive con su esposo en la avenida Gran Concourse.
La dominicana Deisy Díaz también vive días de angustia. La corporación del edificio en donde vive le aumentó el 40% del costo de la renta, lo que significa $560 más por cada mes.